August 17, 2025

01:35:15

Cuento Contigo (Aired 08-17-25) Descodificación Biológica: Sana cuerpo y emociones

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Descubre cómo tus síntomas físicos reflejan emociones ocultas y aprende a liberarlas para transformar tu salud y bienestar.

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Episode Transcript

[00:00:30] Speaker A: Muy buenos días, amigos, muy buenos días a toda la comunidad. Cuento contigo a esa familia hermosa que cada día crece más. Pues hoy tenemos una invitada muy especial que ya la conocen algunos, quizá de los más viejos, ¿Verdad Ángeles? Quizá algunos de los más viejos en esta comunidad. Cuento contigo, pues ella es Ángeles Wolber. Muy buenos días, Ángeles. [00:00:59] Speaker B: Muy buenos días. Yo soy quizás los más experimentados en estos temas, los que llevan en su búsqueda personal un tiempo dedicándose para poder contar consigo mismo. Tú no puedes contar con otra persona si no cuenta con tu propia persona de entrada. Entonces seguramente hay gente que nos ha visto, que me ha visto en otros momentos, porque tienen ese anhelo de corazón de buscar, de encontrar, de poder vivir en paz a pesar y con todo lo que nos toca vivir cada día. [00:01:42] Speaker A: Muy bien, amigos, pues vamos a ver quién es Ángeles. Volver. Fíjense bien, hoy tenemos un tema con ella muy interesante que es la descodificación biológica. Tú me vas diciendo si es verdad esto o si no es verdad. Pues para esto está con nosotros Ángeles Walder. Ella tiene prestigio internacional. Bueno, eso vas a decir que sí, ¿Verdad que sí? Ángeles es terapeuta. [00:02:10] Speaker B: Sé que intento llegar al máximo de público porque cuanto más gente esté informada sobre el trauma, más gente podrá trabajarse en sí misma y no afectar a los demás. Si eso es prestigio, pues ahí vamos a buscar que este trabajo se difunda. Gracias a vosotros. [00:02:35] Speaker A: Muy bien, entonces ella, fíjense bien, ha inscrito, es terapeuta, formadora y directora del Instituto Ángeles Golder. Es autora de libros como El arte de escuchar el cuerpo y El reflejo de las emociones. ¿Esos son tus libros, Ángeles? ¿Tienes algún otro nuevecito? [00:02:54] Speaker B: Sí, está Hambre emocional, que salió en el 2021, es post pandemia y trata sobre las razones del sobrepeso, cuando la causa es algo que buscamos satisfacer o calmar o diluir a través de la comida. Las cosas que nos molestan a veces no las asumimos y nos pegamos un atracón. Y ahí vino Hambre Emocional, que la pandemia fue una época un poco dura quizás para mucha gente de encontrarse sola o con muchas dificultades, con muchos cambios y fue en ese momento que redondé lo que era este libro. [00:03:48] Speaker A: Muy bien, pues vamos a platicar de eso del sobrepeso y esa hambre emocional. Muy bien, pues entonces ella viene con este tema interesantísima e interesantísimo y nos va a enseñar cómo cada síntoma físico es una pista que revela un conflicto emocional profundo y cómo podemos comenzar a entender y transformar lo que sentimos. Entonces el tema amigos, es la descodificación biológica. Ella nos dice lo que estuve yo estudiando contigo, con lo que tú enseñas, que es un acompañamiento emocional complementario que no sustituye para nada la medicina, pero nos ayuda a descubrir algunas cosas o cómo funciona nuestro cuerpo. ¿Cómo ves, Ángeles? Está bien eso que estás. [00:04:44] Speaker B: Sí, es perfecto, nena. Porque cuando una persona tiene una enfermedad, a veces tú dirías mira, tiene una faringitis, una faringitis es nada, es una cosa simple. ¿Pero qué ocurre si esa faringitis se transforma en algo crónico? Ahí quizás ya te empieza a preocupar un poquito más o te molesta, te impide determinadas tareas, quizás tu trabajo es hablando y esta cosa de picor continuo en la garganta es tan molesta que te acaba limitando. Entonces tú vas al médico o en cualquier sistema sanitario van a decir tiene un origen, que puede ser una bacteria, que puede ser cualquier cosa o haber pasado frío o que sea inflamado por alguna razón y se queda en un nivel, el nivel de lo físico, de lo material. En este nivel yo lo que hago es ir actuar lo que te decía, un medicamento, un tratamiento, cualquier cosa sobre una determinada parte. Pero nosotros no somos solo una parte física, es que no somos un trozo de carne. Nosotros tenemos pensamientos, sentimientos, emociones, se nos moviliza hasta la última célula. Cuando experimentamos una situación dramática o traumática, cuando no tenemos respuesta alguna para eso, entramos en una situación de estrés. Y el estrés para todo el mundo, todos saben que el estrés moviliza hormonas, neurotransmisores, que habla mucho del cortisol. El cortisol en exceso va a dar sintomatología asociada, una muy clara, va a deprimir el sistema inmune. Entonces, si yo continuamente estoy en una situación de estrés porque tengo X problemas en el trabajo, con la pareja, con mi familia, con los hijos, con los amigos o yo con la vida misma, y paso por encima de mi vida sin ocuparme de lo que realmente me puede llegar a molestar internamente, le tomaré ese jarabe, esa pastillita y desaparecerá. ¿Y eso es claro realmente la mayor parte de las veces los síntomas tienen una solución en un nivel, pero La idea es que si es algo que se cronifica, si es algo que reaparece, que nosotros llamaríamos una recidiva, o sea, que la persona recae en esa patología, te invitaría a que te preguntes qué más está pasando en tu vida qué es repetitivo? Porque si un conflicto trae un síntoma y luego se repite a lo largo del tiempo, evidentemente hay algo más. ¿Qué es ese algo más? Pues es estar una y otra vez experimentando de la misma manera alguna situación, sin tomar, yo diría, el toro por los cuernos, o sea, sin hacer nada a nivel consciente, probablemente porque la persona ni tan siquiera sabe que puede hacer algo. Por lo tanto, si yo a mí me han educado con que lo único que puedo hacer es ir y tomarme aquello que me han recetado, pues toda la vida haré eso y no pensaré, no tendré la motivación para buscar otro tipo de respuesta. Por eso decimos que la descodificación biológica es una herramienta para descubrirnos, para descubrir qué nos está pasando. Si tú me dices tengo faringitis, yo te diré probablemente has pasado esto. Si tú me dices tengo, por ejemplo, colon irritable, tan común hoy en día, no se encuentra una causa física y sin embargo la persona tiene alteración en la digestión, tiene flatulencias, tiene diarreas y tiene estreñimiento y unos dolores brutales a nivel intestinal, a veces come y se hincha completamente, quiere decir que algo está pasando, por mucho que no me encuentren nada. Y si no pasa en un nivel físico, yo te invitaría a que subas de nivel, vete a mirar cuáles son tus pensamientos, sentimientos y emociones. Y la descodificación nos si hay un atascamiento aquí en esta zona emocional, podemos mirarlo, porque sé el tipo de conflicto que tú has vivido, sé lo que te pudo ocurrir. Si me dices tengo colon irritable, yo, cualquier persona que descodifique, te haré siempre una pregunta qué estás viviendo de manera repetida, que no puedes hacer avanzar en tu vida, que la vives como un estancamiento y la persona ahí es cuando dice eso era, eso es lo que me está pasando y yo no sabía que esto me podía traer una enfermedad. [00:10:48] Speaker A: Muy bien, pues la pregunta tú misma nos la estás haciendo. Yo te iba a hacer una pregunta importante, pero piensa muy bien eso que estás diciendo del colon irritable, porque medio que se cortó un poquito y no pudimos entender. Cuando una persona tiene colon irritable, ¿Qué dice la descodificación biológica? Piénsala muy bien y ahorita nos platicas qué pensaste. Ángeles, platícanos eso del colon irritable. [00:11:52] Speaker B: Sí, quiero hacer una aclaración, porque igual que puede ser para el colon, puede ser para la garganta, para un hueso, para el músculo, para cualquier parte de nuestro cuerpo. Y es que la descodificación biológica siempre presupone que antes de que aparezca un síntoma, por ejemplo el colon irritable, la persona ha experimentado, ha pasado por una situación muy dramática que la vive en soledad y le coge así a contradirección de todo lo que iba, no se, la espera. Es como si de repente te dan una sorpresa, pero en lugar de ser agradable, es muy, muy, muy desagradable. Algo pasa. Algo pasa como me despiden del trabajo, este proyecto que tengo no lo puedo materializar, no tengo tiempo, tengo que ocuparme de muchas cosas, mi pareja me dice que no quiere continuar, mi marido me dice que se va a divorciar. Siempre hay historias que nos sacan del eje. Nosotros no tenemos una vida completamente estable en la que no pasa nada. Claro que nos pasan cosas diariamente, tanto a nosotros como en el mundo están ocurriendo situaciones que son completamente dolorosas y eso me afecta. Lo que pasa que a cada uno de nosotros cualquier evento de lo que he mencionado nos va a afectar de manera distinta. Incluso habrá personas que pueden vivir momentos de estrés y que no les afectan lo más mínimo. ¿Por qué? Porque no lo han experimentado en otro momento. El tema es para la descodificación biológica, que si tú vives un conflicto que llamamos biológico, esa situación tan dolorosa, se va a desencadenar un síntoma. ¿Por qué ocurre esto? ¿Tú me preguntarás, pero en el medio qué ha pasado para llegar al síntoma? En el medio lo que ha ocurrido es que hemos vivido tanto estrés que todo nuestro sistema nervioso simpático, nuestras reacciones de supervivencia, de lucha, huida o congelación, nuestras respuestas de supervivencia, se tienen sí o sí que poner en marcha. A veces consigo solventar los problemas, pero otros me dejan en modo rumiante, la cabeza no para, me preocupa. Claro. Y cada situación de estrés agudo, altísimo o situación donde yo me voy a dormir y sigo pensando y pensando y pensando, hace que el cortisol esté elevado y por lo tanto llega un momento en que ese estrés va a necesitar de una evacuación y el síntoma, el cuerpo está disponible para esto. Por ejemplo, imagínate que vas a comer con unos amigos, o que estás preparando la comida, el desayuno, como esa niña que hace un ratito salía en imagen y está con el padre, entra la madre y Ay, esto lo has tirado todo, esto está muy mal hecho. Es un momento desagradable, es un momento inoportuno. Uno no se espera que si hace algo le estén castigando porque sí, y esto va a hacer que lo viva. Por ejemplo, como me callo, no digo nada, al cabo de un par de horas viene mamá y está amorosa, está tranquila. Yo que me he callado ahora no entiendo nada, mi madre me ha regañado antes y ahora está la madre tranquila. Bueno, como niño qué espero que mi mamá esté bien, por lo tanto me pone contenta y yo me marcho a jugar con esa total relajación. Pero entrar en relajación supone que aparezca un síntoma. Entonces así es, cuando he entrado en relajación me empieza a picar y a molestar la garganta. Pero si yo en lugar de haber vivido ese evento, como me callo, no digo nada, porque si no mamá se va a enojar más, lo tomo como algo completamente indigesto, es algo que no me ha gustado para nada, probablemente acabe vomitando y luego me has visto, es que te has tomado la leche fría, por tanto que tardabas, o me dirán cosas. Porque nosotros justificamos todo el tiempo lo que nos ocurre, siempre tenemos un discurso alrededor de lo que nos está pasando, pero ese vómito que le ha ocurrido a una niña es un grito desesperado. He vivido algo, no le puedo poner palabras, pero mi estómago hace el trabajo por mí. ¿Y qué hace? Contraer, hipercontraer la musculatura lisa del estómago, y de tanto contraerla, el contenido sale, se va para arriba, y a eso le ponemos de etiqueta un vómito. Entonces, lo que tenemos siempre que tener en cuenta es que antes de la aparición de un síntoma, sea físico, psíquico o un problema en la existencia, hay algo que nos ha expresado, que nos ha desajustado, que nuestra psique, mi forma de vivir, por mi historia personal, lo interpreta como algo doloroso, pero además le pone nombre y apellido, doloroso, indigesto, doloroso innombrable, doloroso sin asimilar, doloroso con desvalorización, o sea, nombre y apellido. Toda la vida hacemos eso. Los conflictos no quedan sueltos por ahí, no están en nosotros y los recordamos continuamente a nivel inconsciente. Entonces, si esta niña, imaginaros que ha vivido, que ha experimentado muchas otras veces esa cuestión indigesta y ha tenido vómitos, la acabarán llevando al médico y el médico dirá ay, es que tiene que comer tal cosa, porque me parece que puede ser intolerante a la lactosa, al gluten celíaca, no sé, mil historias. Y acaban diciendo vamos a hacerles pruebas y luego resulta que no tiene nada. ¿Entonces dicen, debe ser nervioso, pues por qué no miras cuál es el conflicto que vive a diario? ¿Cuál es la situación que diariamente no puede acabar de tragar o de digerir? ¿Cuál es el problema que se repite en la vida de ese niño que está haciendo un síntoma? Porque si vamos por ahí, probablemente podamos entablar un diálogo con esa personita e intentar mostrarle que hay formas diferentes de gestionarlo. Uno, comprendiendo qué emoción ha quedado atascada en ese instante, normalizando con el niño la experiencia de vivir emociones y sentirse mal, porque a veces incluso se sienten mal o lloran y ya te voy a dar yo para que llores. No les permiten esa expresión. Y todo lo que experimentamos durante nuestros primeros años de vida queda programado hasta la adolescencia. Se guarda todo como una información, una caja negra que nos va a permitir placernos en la vida sin tener que estar repitiendo más de lo mismo. Entonces, en la vida lo que tenemos que hacer es comprender lo que nos ocurre. Y ahora sí que puedo contestarte una vez dicho esto. ¿Cuál es el camino que ha seguido la persona que tiene un colon irritable? Por un lado, es una persona que ha intentado hacer cosas porque su estómago ha digerido, lo ha pasado al duodeno, del duodeno al intestino delgado, como que hay un intento por seguir esforzándome en la vida para conseguir algo, pero no siempre lo puedo hacer. Lo que ocurre es que se me atascan las cosas. Quiero, por ejemplo, montar un proyecto personal, una marca, un negocio, abrir una tienda, vender algo que estoy fabricando, componer una canción, escribir un libro. Tenemos proyectos en mente, simplemente trabajar, encontrar un trabajo adecuado para mis capacidades, para lo que yo he estudiado y veo que eso no ocurre, no pasa que me freno una y otra vez y acabo sintiendo que no puedo hacer algo para movilizar esto, que quiero sacarme de encima para sentir que sí, ya he abierto mi tiendecita, ya he compuesto esa canción, ya he acabado la carrera que estaba estudiando o ya he conseguido el trabajo que me había planteado. Y es por esto que al sentir que las cosas se dificultan, que no puedo eliminar lo que no me gusta, que no puedo sacarme de encima todo aquello, se va acumulando detritus dentro del intestino y acaba produciendo una inflamación que no tiene más razón de ser que algo funcional, o sea, no encontrar hambre. Ahí es cuando después de muchísimos estudios, se considera que hay un colon irritable. [00:22:43] Speaker A: Muy bien, pues vamos a irnos a un corte ahorita, Ángeles, y vamos a regresar en un momento, amigos, con esto mismo que nos está platicando ella, porque está muy interesante, pero teníamos que darnos prisa, pero así sin prisa lo seguimos viendo, ¿Verdad Ángeles? Regresamos en un momento, amigos. Estamos en Cuento Contigo. Muy bien, amigos, pues estamos en tu programa Cuento Contigo. Yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros Ángeles Walder. Ella nos viene a hablar de la descodificación biológica. Y antes de irnos al comercial nos estaba platicando por qué se presenta el intestino inflamado o ese problema de intestino y que nosotros podemos pensar que es porque comimos algo, pero a través de nuestra vida, Ángeles, a ver si te estoy entendiendo, se van presentando cosas que yo no puedo realizar. Hay cosas que después de un impacto que tuve con una situación que me produjo mucho dolor y mucho sufrimiento, eso se queda ahí porque no lo hemos resuelto, no hemos llegado ahí y eso me va a llevar a que vaya yo haciendo programas, cosas y nunca las puedo realizar. Quiero poner una tiendita y no la puedo poner porque todavía estoy recordando aquella, por ejemplo, una situación de una mujer maltratada, que el hombre la maltrata y le da unas golpizas espantosas. Entonces eso ahí queda, no se resuelve y eso me va produciendo a mí que si yo quiero poner un negocio, no puedo ponerlo a través de la vida. Eso es lo que yo estoy tratando de entender y que lo que queda ahí son las emociones. No es tanto lo que sucede, sino lo que yo sentí. ¿Es así Ángeles? Platícame. [00:25:23] Speaker B: Sí, no es tanto lo que sucede, sino lo que yo interpreto de lo que sucede. Porque lo que sucede puede suceder para muchos al mismo tiempo. Puede haber un terremoto, es una situación que afecta a una gran cantidad de población, vosotros lo habéis vivido muchas veces, pero no todas las personas que están expuestas a la experiencia del terremoto lo viven igual. ¿Y por qué lo viven? ¿Porque tienes historia? ¿Porque tienen una construcción dentro de su cabeza? Quizás sus padres les han hablado de una manera que unos han aportado seguridad y otros no han dado nada de confianza ante una situación traumática. Hay padres con mucho miedo que después de una experiencia traumática quedan aún peor, casi fóbicos y podría ser o que se marchan a vivir a otro lugar o que buscan todas las formas de evitar salir o de estar en lugares donde hay un riesgo de exposición. Y hay otras personas que han vivido la misma experiencia y que no lo han sentido así. Quizá por ejemplo, tuvieron que permanecer debajo de escombros durante muchos días y lo han vivido como un abandono, como si nadie lo fuera a buscar, luego desarrollarán un tipo de síntoma, quizás lo han vivido como una agresión, se me cayó la casa encima, un ataque directo, luego desarrollan un problema en la piel, en la dermis. Cada forma de vivir un mito evento va a determinar a dónde va a parar el síntoma. Entonces la experiencia no es lo que va a determinar que se viva de una forma. Por ejemplo, el maltrato no es lo que determina que la mujer viva un colon irritable. Sin embargo, una mujer maltratada que tiene ganas de hacer cosas, pero que es ninguneada por su pareja, que le hace gaslighting, que la manipula, que le hace creer que no vale, que no sirve, que nunca va a conseguir nada, quizás esta mujer se lo acaba creyendo y atención, muy importante, ¿Por qué esa mujer se lo cree y otra mujer no? ¿Por qué esa mujer, la que se lo cree, habrá escuchado o frases similares o frases de desvalorización de su propia familia, no sirves para nada, eres buena para nada, no llegarás a ningún lado, nadie te va a querer, ni te esfuerces porque no das la talla, o sea, frases que de pequeño nos han hecho creer que no valían? Si a mí me han interiorizado este tipo de conceptos, me los han metido imbuido dentro de mi cabeza, vendrá cualquier otra persona. Iré a un trabajo y el jefe me dirá está mal hecho, y puede estar estupendo y perfecto, pero yo me lo voy a creer, está mal hecho. Porque ya hay una base de falta de valor, de falta de autoescuido. Y el día que llegue una pareja que me manipula, que me ¿Dónde vas a ir? Aunque yo te pegue, ¿Donde te vas a ir si no vales para nada, no vas a conseguir nunca nada? Mi cerebro está haciendo march con el pasado, y esto me lo dijeron alguna vez. Alguna vez se instaló en mí la creencia de que no valgo. Nadie podría necesitar de otro para sobrevivir. Y ahora viene ese otro y me dice que yo lo necesito para sobrevivir. Se ha unido el pasado con el presente y lo proyecto a futuro. Ya no hay razón para seguir mirando que las cosas puedan ser difíciles. ¿Y qué hace esa persona? Pues probablemente no hace un estudio que quería hacer, pero La pareja le ¿Para qué? ¿Si yo ya trabajo o no? Se busca la vida fuera, no va a trabajar, ¿Para qué? Si yo ya te voy a dar dinero. Y el día de mañana han pasado 20, 30, 40 años, esa mujer está hasta aquí, ya no quiere más, no quiere continuar, pero no tiene recursos, porque el señor en ese ese caso puede ser cualquier otra cosa. Se ha encargado de poner todo el dinero a su nombre, y la mujer no tiene para dónde ir. Entonces realmente siente que su vida no ha valido nada, cuando en realidad ha hecho montones de cosas. Quizás ha cuidado a los hijos, los hijos son amorosos, es la tarea más importante en la vida, pero le han hecho creer que eso no valía para y se lo ha creído. Entonces, como no hace nada y no puede salir adelante, no puede intentar irse. Es la experiencia que la mujer toma y que puede vivir de diferentes formas. Yo no me puedo ir de aquí, puedo desarrollar una patología musculoesquelética, podría tener una esclerosis múltiple o o una patología de movilidad, podría, y lo vivo como desvalorización pura, tener la experiencia de problemas, dolores, las caderas, las rodillas, los tobillos, me fracturo a menudo, luego me detectan que tengo una osteopenia o una osteoporosis. Me dicen no, claro, eres mayor, ya tiene osteoporosis. Siempre es como una cadena de cosas que ocurren detrás de Pero si lo vivo como yo quería poner en marcha algo, se me ha hecho imposible, pues acabaré con el color. Entonces, insisto, nunca es la experiencia, es como yo vivo esta experiencia y eso estoy viviendo. Esa manera de relacionarme con el mundo y con las cosas es lo que va a determinar la aparición de un síntoma. Entonces hay muchas mujeres en la circunstancia que tú has explicado que tienen osteoporosis y que les. Hay muchas mujeres, por ejemplo, en las articulaciones de las caderas y acaban diciendo son por sobrecarga o son de artrosis o es por falta de. Hay muchas mujeres que podrían tener problemas de colon irritable u otras afectaciones de síntomas digestivos y nos dirán claro, ha comido muy mal toda la vida. Y la pregunta que yo me haría es ¿Qué te está pasando? ¿Qué te ocurre? Qué es lo que. [00:33:29] Speaker A: Vamos a. Fíjate bien Ángeles, ahorita como que se está medio cortando, pero esa pregunta que te estás haciendo tú es importante para que no la hagamos todos nosotros. ¿Qué te pasa, o sea, qué te está pasando? Porque ahora resulta que ya estás grande y te dicen que tienes los huesos ya todos flacos, en cualquier momento se te desbarata y eso no es más que un conflicto que se manifestó en mi vida, que se manifestó en mi vida de una manera en la que yo me sentía sola, algo inesperado, en soledad y sin aparente solución. Pero eso es muy. ¿Pues cómo llegamos a eso? ¿Cómo podemos llegar a eso? ¿Cómo podemos darnos cuenta de todo eso? Muy bien, pues nos vamos a ir a esta pregunta ¿Qué está pasando en mi vida? En mi vida está pasando eso que acabas de decir. ¿Cuántas mujeres se les dice que tienen osteopenia o que tienen todo ese tipo de cosas? Pues muy bien, vamos a hacer esa pregunta para que la pienses muy bien y ahorita nos la contestes. Si fuera hasta la mano. A ver Ángeles, en el último. Las últimas palabras tuyas no las pudimos entender porque se cortaba, pero tú nos preguntabas y esta pregunta quiero que la contestes ahora. Muy bien, para el público, para toda la comunidad, cuento contigo. ¿Qué sucede? ¿Qué me está sucediendo hoy en la vida? Hoy me está sucediendo que me dicen que tengo los huesos flacos, que tengo artrosis o que tengo todas esas cosas que están ahí de lo que tú nos hablabas cuando ya estamos viejos. Entonces tú dices, eso que me está sucediendo es un síntoma de algo que sucedió en mi vida, de algo que sucedió, que fue un conflicto inesperado, en soledad y sin aparente solución. Eso es lo que nos estabas platicando. A ver, cuéntanos. [00:36:23] Speaker C: Yo decía que cuando una persona tiene un síntoma y especialmente cuando los síntomas se cronifican, nos tenemos que preguntar qué nos ha pasado, qué nos ha ocurrido. Más allá de creer que la enfermedad me ha caído por un castigo divino, en lugar de pensar mira, ahora tengo esta enfermedad y punto y lo único que quiero es eliminarla, puedo preguntarme ¿Para qué me habrá ocurrido tener esta enfermedad en este momento? ¿Por qué me ha pasado en este momento y no en otro? ¿Qué es lo que hay en mi vida que es doloroso, que es dramático? Lo que tú dices que no tiene solución o que yo no le veo la solución, porque a veces la tiene, pero somos muy lineales y no llegamos a ver las soluciones. Por ejemplo, tengo este trabajo, no quiero estar en este trabajo, pero no me puedo ir a ningún otro porque con mis 60 años no me van a contratar. No soy capaz de ver que no solo está A y B, o estoy en esta pareja porque no tengo dinero para irme, no he trabajado en toda la vida y ahora necesito quedarme aquí aguantando una situación que no me gusta. Y eso es lo que me he de preguntar ¿Qué me duele a mí de la vida hoy? ¿Cuáles son los eventos, las situaciones, las personas que me estoy sintiendo mal pero no soy capaz de hacer nada? ¿Y por qué no soy capaz de hacer algo distinto? Probablemente porque me siento impotente, porque no siento valor, porque he perdido la autoestima por el camino, por muchísimas razones, porque siento que no tengo otras posibilidades. Y antes os decía, cuando una persona construye una forma de pensamiento de este yo no sirvo, yo no valgo, yo no seré tenida en cuenta, yo no lo conseguiré, yo no podré hacer nada, no me puedo marchar, me tengo que quedar aquí, tengo que seguir viviendo con todo esto, es porque previamente en la infancia escuchó ese tipo de mensajes. Realmente lo que nosotros hacemos en la vida es una repetición de historias vividas. Lo que yo experimenté desde mi concepción, el embarazo, nacimiento, primera etapa, los primeros mil días y luego hasta la adolescencia, a partir de la adolescencia lo voy a ir repitiendo. ¿Y por qué la vida me hace repetir problemas? Pues para que aprendamos de ellos, para que tomemos medidas, para que podamos obtener fortaleza interna y hacer las cosas de una manera distinta, pero si me quedo cada vez más empequeñecida probablemente no pueda llegar a salir de ese bucle tan nefasto que me hace entrar una y otra vez en el mismo tipo de conflictos y por eso cuando una patología se cronifica, llámale fibromialgia, osteoporosis, colon irritable, faringitis crónica, artrosis, ponle el título que quieras, pero si una patología se ha cronificado es porque la persona vive de manera continua el mismo tipo de eventos. Si se trata de la osteoporosis, ejemplo en caderas, está hablando de una profunda desvalorización, sin poder tomar una dirección, no me puedo ir a ningún lado, me tengo que quedar aquí, entonces ¿Para qué voy a tener los huesos fuertes si el tema es una artrosis y acabo con toda la espalda redondeada, mis vértebras se han desgastado y estoy con dolores de espalda seguramente siento hay una profunda desvalorización, pero en este caso que todo en la vida ha sido una carga, que ha sido un peso muy importante y que lo he tenido que sostener sola sintiendo impotencia? La musculatura cuando nos duele nos está manifestando impotencia y si tengo un colon irritable no puedo hacer avanzar esas cosas tan feas que me ha propuesto la vida y que no sé cómo hacer para sacármelas de encima, o sea que esa frase que yo os estoy contando y que depende de cada órgano, incluso de cada enfermedad, proviene de la propia función que tienen los órganos. En Nueva Medicina Germánica las cinco leyes son las que nos cuentan que cada órgano hace algo, eso que hace puede ser rescatado internamente para acelerar un proceso, para disminuirlo, para frenarlo, para lo que sea. Por ejemplo, antes os dije, si vivo algo indigesto, mi estómago rápidamente lo quiere sacar, lo quiere eliminar y tiene dos posibilidades para hacerlo rá hacer más función o más células y eliminar ese bocado indigesto o a través de un vómito o a través de una diarrea, pero me lo he sacado del cuerpo porque estoy percibiendo que ese bocado tan indigesto es algo tóxico, es algo que no me hace bien, que no puedo mantener más tiempo dentro de mi cuerpo, o sea que la biología está al servicio de nuestra psicología y la gran pregunta es esa ¿Qué me pasa? ¿Qué me pasa? Ahora si tengo el síntoma qué me pas. Si empecé en otro momento, ¿Qué me ha pasado a lo largo de toda mi vida para cargar con tanto trauma, con tanto dolor, con tanta situación que no he podido desprenderme de ella? La pregunta tiene que ver con ¿Dónde estuvo el gran dolor, ¿Dónde he experimentado yo este tipo de molestias a lo largo de mi vida? ¿Y cuánta patología, cuánta enfermedad hemos tenido que no ha sido ni registrada ni mirada? Muchísima. Yo os diría que la mayor parte de las cosas que nos pasan, nos pasan así Oh, me ocurrió, me tomé esto, me dolió, me tomé un analgésico, se me fue y me olvidé. Y no te has hecho la te has sentido impotente, te has sentido desvalorizada, has vivido una experiencia en la que te ocurrió algo que te has sentido, como nosotros decimos, ninguneada, dejada de lado, desvalorizada por otro, sintiéndote como descompensada, te comparas con otras personas y no, yo no puedo, los demás sí. Quiere decir que estoy viviendo situaciones a las que yo podría dar respuesta a ese ¿Qué te pasó? Pero hago así, no las miro, no le presto atención. Es bastante más fácil seguir el otro camino que reflexionar sobre lo que nos ocurre en la vida. Ahora, tiene un coste muy alto también esto tiene el coste de todo lo que nos puede llegar a producir un exceso de medicación, la automedicación, la mala alimentación, las actividades que nosotros hacemos en nuestra vida que tanto nos molestan, pero las sostenemos, o sea, todo tiene un precio, nada es gratuito en esta vida, no hay nada que no se pague en otro momento. Desde la responsabilidad moral hasta la responsabilidad que tenemos para con nuestro cuerpo, somos nosotros que lo podemos cuidar, no vendrá nadie de afuera a contarnos cómo hacerlo. Y todas las experiencias que estamos viviendo a nivel emocional tienen un impacto, no sabemos cuál, porque como antes se decía, nena, puede ser que lo que yo viva de una forma, tú ante el mismo evento lo vivas completamente distinto a mí. Me puede afectar. Imagínate que las dos tenemos pareja, las dos al mismo tiempo, nuestras parejas nos dicen que son infieles. Tú acabas desarrollando un virus del papiloma humano en el cuello del útero y yo acabo haciendo una arritmia. Y me preguntarás ¿Y por qué tú? Y una cosa, si el problema fue el mismo, Porque nunca es el problema es como vivimos cada una el problema y la historia previa que hemos tenido. [00:46:14] Speaker A: Muy bien, pues nos vamos a ir a un corte comercial, Ángeles, y vamos a regresar en un momento. Amigos, estamos en tu programa Cuento Contigo. Regresamos a tu programa Cuento Contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros Ángeles Gonder y nos viene a hablar de la descodificación biológica. Entonces ella nos está hablando de algo muy interesante que es cómo toda situación va a representarnos un síntoma en la vida. ¿Qué me ha pasado durante toda mi vida? ¿Qué es lo que me duele hoy? Eso nos estaba platicando. Es una desvalorización. Ha sido muy grande la carga que he tenido, no he podido avanzar y no sé cómo quitarme esto de encima. Y se va a presentar en diferentes maneras en el cuerpo. Todos estos pensamientos producen forma en algún nivel. Todo este pensamiento que nosotros tenemos al respecto y todas las creencias que nos venden y que nosotros las tomamos, las compramos y nos las quedamos, Ángeles, son las que nos pueden producir todos estos problemas. Muy bien, ya me di cuenta que hay una desvalorización, que hay una carga muy grande por el motivo que hayas. [00:48:12] Speaker B: Querido, pero hubo un evento que pudimos. [00:48:18] Speaker A: Vivir de forma diferente, que cada quien lo interpretó porque las formas cambian, pero el contenido al final de cuentas es el mismo. Entonces, ¿Qué sucede? Ya me di cuenta, ¿Ahora qué hago? Ya me di cuenta. ¿Cómo llego a ese evento que es el que me ha causado todo esto a través de veinte, treinta, cuarenta, cincuenta años? ¿Cómo llego ahí? [00:48:48] Speaker C: Fíjate que a veces los síntomas se manifiestan rápidamente. A veces vives una situación que es dramática y que es un conflicto y no tiene síntomas. Quiere decir que tu cerebro, tu cerebro arcaico, el que nos permite la supervivencia, no lo ha experimentado como tan peligroso ese evento. Pero si realmente aparece síntoma significa que ha tenido un impacto. Y muchas veces las personas es al revés, tienen un síntoma, pero intentamos localizar cuál es el tipo de conflicto que ha vivido. Y eso se lo podemos decir nosotros como descodificadores, pero la persona no encuentra, no registra. Son problemas sutiles, pero que inconscientemente han tenido impacto y por eso llegan a materializarse. Otras veces son problemas sutiles, pero que se manifiestan regularmente y entonces la persona para evitar estar en contacto con ese estrés, lo que hace es tener un comportamiento. Un comportamiento. Imagínate lo más fácil, si salgo a la calle y percibo agresión, o me atacan o me han robado, yo lo que voy a hacer, lógicamente mi cerebro me va a no salgas a la calle. El problema está en que a veces eso es real, ha habido una historia que es real y otras veces no es imaginada. Son historias donde yo siento, percibo que me han agredido y no es así, no ha ocurrido de esa manera, pero yo me he imaginado y para mi cerebro es exactamente igual, no interesa la diferencia que puede llegar a ver y ahí voy a generar una carga de estrés también. Por lo tanto, sea real o sea imaginado, yo puedo llegar a tener un síntoma. Y ahí es cuando la pregunta es oportuna, cuando la persona acaba dándose cuenta y liga a realmente sí me ocurrió algo así. Te pongo ejemplos. Viene alguien con un colon irritable otra vez, porque ya lo hemos explicado antes, y claramente al decirle estás sintiendo, no es que has sentido en otro momento, estás sintiendo ahora, porque el colon irritable ocurre ahora. Quiere decir que el conflicto lo vive en este mismo momento, ahora, ayer, antes de ayer y todos los días desde que comenzó. Estás sintiendo que tu vida está como atascada y que no puedes hacer avanzar todo lo que te gustaría y te sientes impotente ante esa situación. Y nos dirá bueno, quizás como es algo así que la persona vive cada día, pues sí, tengo este problema, este otro, o me ha ocurrido tal cosa. Y ahí es cuando realmente viene la tarea. La labor del terapeuta en descodificación Tienes el síntoma ahora, sabes cuándo ocurrió, hay un inicio, hay un momento en donde se desencadena, pero no es el evento en sí. Hemos dicho que es la percepción de la persona lo que va a producir. Esto quiere decir que para encontrar lo que ha vivido, le vamos a acompañar y lo vamos a hacer a través del cuerpo. El cuerpo registra todo, el cuerpo lleva la cuenta de todo el cuerpo, nuestro hipocampo, en el cerebro, en el sistema límbico, guarda la información, guarda toda la memoria de todos los eventos emocionales, buenos o malos, da igual, lo guarda. ¿Por qué lo guarda? Pues tiene una función clarísima para que yo deje de repetir y que cuando me ocurra algo que perciba como peligroso, pueda poner medidas y salvar la vida, o cuando yo percibo algo como me van a rechazar pueda quedarme en casa, no salir, para evitar estar en contacto con el rechazo, o sea que cada vez es, ¿Qué te ocurrió? ¿Cuándo ocurrió? ¿Cuándo comenzó esto? Y vamos a ir afinando hasta que encuentres el milisegundo en el que caíste en ese pozo profundo, porque solo en ese milisegundo, solo es menos de medio segundo lo que dura. Fíjate, cuando vivimos la experiencia, el sacudón nos colapsa y dura muy poquito. El resto ya es empezar a ponerle cabeza, a rumiar, a pensar en el problema, a girar alrededor de lo mismo, pero el momento concreto dura muy poquito. Ahora, hay una cosa importantísima, que en ese momento concreto ha quedado agravada la emoción y lo va a hacer junto con las sensaciones corporales de una discusión con alguien. Tú dirías, no, es que todo el tiempo fue un problema, y yo te diría, no nena, vamos a buscar así como si estuviéramos fileteando poquito a poquito la historia, para localizar los milisegundos, trescientos, cuatrocientos milisegundos, en donde algo te sacudió. Pudo haber sido una palabra, pudo haber sido una mirada. Por ejemplo, Michael Douglas decía, yo me di cuenta, lo podéis buscar en Internet, me di cuenta que tenía cáncer cuando vi la cara del médico mirando los estudios, es un instante, yo fue en un instante que vi a ese médico mirar de una manera diferente a como lo estaba haciendo. Un microgesto que se hubiera producido. A mí ya me sacude internamente. Cuando alguien nos llama y nos tiene que decir algo, ya nos estamos preparando. Cuando nos está diciendo, mira, te tengo que dar una noticia tal, tú ya empiezas a estar en alerta. Pero cuando te dicen tal X persona ha tenido un accidente, está hospitalizado, está en coma, está mal, ha muerto o tiene cáncer, el instante ese es de un sacudón enorme dentro del cuerpo. Ahí es donde especialmente trabajamos. ¿Por qué? Porque toda situación traumática, como es un tipo de conflicto así, queda registrado con este par siempre emoción y sensación corporal. No hay forma de desprendernos de eso si no lo reexperimentamos, volvemos al mismo sitio, nos sacudimos del cuerpo. Esas sensaciones, aunque nos abrumen, nos asusten, nos cueste atravesar el momento, es la única manera de salir de ese lugar. Y a partir de ese instante, bueno, pues tenemos múltiples tareas. Si por ejemplo, con el caso que os ponía de la desvalorización. Una persona tiene patología osteomuscular, como artrosis o problemas, un hombro congelado, una inflamación tendinosa, múltiples cosas pueden llegar a ocurrir. Pues trabajaríamos con la autoestima, más allá del conflicto biológico. Si una persona tiene problemas, como puede ser el sentir que no consigue hacer avanzar nada en la vida, trabajaríamos con esa impotencia que está experimentando, porque ese es el patrón, no lo que le pasa en un momento, sino eso que ha extendido a lo largo del tiempo. [00:57:49] Speaker A: Ay, qué barbaridad. Eso nos lo vas a tener que seguir explicando, pero ahorita yo quisiera hacerte una pregunta que quiero que me la pienses muy bien. ¿Eso lo hace solamente un terapeuta o lo puedo hacer yo? [00:58:03] Speaker B: Soy. [00:58:06] Speaker A: Piénsalo muy bien y ahorita me contestas. ¿Qué pensaste, Ángeles? [00:58:43] Speaker C: Fíjate que nosotros tenemos problemas en las relaciones, ¿No? Por ejemplo, me he discutido, no consigo hacer algo, otro se opone a lo que yo estoy haciendo, mi pareja me dice que no valgo nada, que me quede aquí en casa, que no sabré hacer nada. Y yo os decía antes, todo eso que yo experimento hoy, que da respuesta a eso que es qué me ha pasado o qué me está pasando, yo ya lo he vivido antes. ¿Con quién? Con las relaciones más importantes de mi vida, que son mi padre, mi madre o los cuidadores que he tenido. Ahí he construido puntos fuertes, pero también puntos débiles. Los puntos débiles son los que me hacen caer dentro de los problemas. Por ejemplo, la desvalorización, el dejarme agredir, tener, temer, no poder salir de una situación porque me siento atrapada, o sea, múltiples cuestiones pueden haber sido aprendidas en otro momento y eso va a hacer que a la larga, con las personas con las que me relaciono hoy, vuelvan a surgir el mismo tipo de conflicto. Esto es como, no sé si os acordáis esa película que era El día de la marmota, donde él se despertaba cada día en el mismo día con la misma actitud y hasta que no consiguió trascender los problemas que tenía y despertarse con una actitud diferente, la vida no le dio enter y le permitió pasar. Por eso se llama El día de la marmota, porque había ido a filmar lo que ocurría en el día de la marmota en un sitio y cada día, cada día tenía que estar haciendo lo mismo, cosa que le desesperaba, pero ¿Quién no ha estado viviendo un día de la marmota en algún tema, en eso que antes contestábamos qué nos pasó? ¿Quién no ha estado viviendo, por ejemplo, el mismo tipo de discusión con la pareja o con los padres o con los hermanos? ¿Quién no ha tenido el mismo tipo de sensación con lo que le estaba pasando en la vida? Yo creo que todos, todos tenemos un punto flaco alguno, algunos tenemos dos, otros tres, otros cuatro, otros uno, pero todos tenemos algo por lo que flaqueamos en la vida. Entonces, cuando antes, antes del corte, yo os decía qué es importante en la descodificación trabajar con el conflicto, pero una vez que yo he trabajado alrededor de la emoción y la sensación corporal, ligo con esta parte de la historia que me hace repetir más de lo mismo, porque si yo no trabajo aquí, en el patrón de pensamiento, en las creencias, va a seguir la persona tomando la misma autopista cada día, por mucho que sepa que está con un peaje que no permite pasar, iré por el mismo sitio, no voy a tomar alternativas. Esto que os decía antes es como que no pensamos más allá de A y B. Yo digo tengo que ir para allá y cojo la autopista, la he visto cerrada cada día de mi vida, sin embargo llego hasta ahí y digo ah, está cerrada, me vuelvo, ahora voy a coger la carretera. Y esto lo he hecho cada día de la marmota de mi vida. Significa que cada día voy a pecar de la misma deficiencia, por ejemplo, sentir cada día que no soy capaz, que no doy la talla, o sentir cada día que estoy alejada de los demás, o sentir cada día que los demás me rechazan o que me abandonan, o que no pertenezco a un grupo porque mis amigas me hacen de lado, se van juntas y a mí no me invitan, o vivir la experiencia de pánico, terror de manera continua o de sentir. Muchas personas, por ejemplo, sienten oposición, sienten que todo es difícil, que todo les cuesta. Las personas que tienen el patrón de pensamiento de la oposición tengo que enfrentarme, tengo que luchar, tengo que seguir adelante, no puedo parar, tengo que ir hacia más y más y más problemas y los voy a superar peleando, luchando, no haciendo algo como mediar o hablar o dialogar con los demás, no, mi cabeza en modo oposición lucha, da un síntoma muy claro que en México hay muchísimo, que es diabetes, El patrón de pensamiento está claro, a través de la enfermedad, especialmente cuando la enfermedad es crónica. El patrón de pensamiento es algo que he adquirido cuando era tan chiquitina, incluso en el vientre de mi madre. Mi madre pasó estrés, yo pasé estrés en el vientre. Mi madre llega al embarazo en unas condiciones por la vida que ha tenido con su pareja y con su familia, y yo absorbo de mi familia, de la vida que ellos han tenido, absorbo todo, no soy un ente único en el mundo, soy un eslabón dentro de una gran cadena humana que vive las cosas de una determinada manera. Y en función de la manera de vivir, es la patología que puede surgir y los comportamientos que voy a tener, incluso las rutinas. Imaginaros, os pongo otro ejemplo, porque eso me ha afectado a mí durante muchos años. Fijaros que yo tenía una costumbre que puede parecer muy nimia, muy sencilla. Yo cuando me iba a trabajar, cada mañana preparaba algo muy chiquitito, como una galleta, una. No una. Un galletón, no, una galleta pequeñita, o un trozo de fruta, no, una manzana, no un cuarto de manzana, no un plátano, medio plátano, nunca una pieza entera, siempre un poquito. Y yo pensaba que era normal que en mi vida, y además me lo justificaba, yo me daba ese sistema de respuesta de no, es que como soy pequeñita, tengo un estómago pequeño, si yo llego a un lugar y pido un bocadillo, por ejemplo, aquí se piden para el desayuno, la gente se pide una torta, yo no me puedo pedir una torta, porque una torta algo grande para mí, entonces no me sirve, me sirve comer un trocito. Y siempre decía que claro, es que las raciones son grandes. Y lo justificaba y seguía siempre yendo con mi poquita cosa. Hasta que al estudiar el transgeneracional, la vida de mis abuelos, bisabuelos, vi y me enteré y estuve con la familia y vi las condiciones en las que vivieron. Vi que mi abuelo Walder emigró a Argentina de Dinamarca, con 19 años. Él se fue joven, en aquella época yo creo que no era tan joven, pero en 1911, pero emigra completamente solo, trabaja, produce y luego él muere. Pero claro, lo que yo veía, y fue lo que me impactó, fijaros, una vez que fui a ver a una prima Dinamarca, y me cuenta la historia de la familia, el hambre que habían pasado allí en Jutland, que había muchos inviernos con nieve de metro y medio, dos metros, que no tenían recursos, pero porque realmente no los podían tener por la climatología. Que mi abuelo se había ido, llamado por otros daneses que habían viajado y que le decían que había un mundo mejor para poder salir adelante. Y que viajó en barco durante cuatro meses. Y yo había ido a Dinamarca, Horus, estaba con una prima y me vamos a ver el museo de Horus, un museo muy típico ahí. Y veo un cuadro de la despedida. Eran dos cuadros similares. Uno era la marcha desde un puerto de inmigrantes, personas que iban a emigrar, que se subían un barco, y la familia que se quedaba debajo, que nunca más iba a volver a ver a esas personas que emigraban a principios de siglo. No tenían la posibilidad de coger un avión y volver en un día, ni de tomar un barco y aparecer una vez al año, sino que la emigración era algo doloroso. Y el tiempo que iba a pasar en barco fueron cuatro meses. Supongo que pasaron hambre porque no podían tener comida para todo ese tiempo. Ya que hay una respuesta a un comportamiento. [01:09:24] Speaker A: Esto estaba muy interesante. Ni modo, nos vamos a ir a un corte comercial, amigos, y vamos a regresar en un momento. Estamos en Cuento Contigo. Sigues con la historia. Por favor, Ángeles, porque no se puede quedar truncada. Estaban los dos cuadros y tú ahí en ese instante tú te diste cuenta de que tú comías pedacitos porque así comían ellos, porque no tenían comida. Eso pienso. Pero bueno, vámonos al comercial y regresamos. Regresamos a tu programa Cuento Contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres, y está, como nosotros, la psicóloga Ángeles Walder. Ella es directora del Instituto Ángeles Border en Barcelona, España. Y estás ahorita en España en este momento, ¿Verdad, Ángeles? [01:10:45] Speaker C: Platicando cerquita de Barcelona. [01:10:48] Speaker A: Cerquita de Barcelona. Ella es autora de varios libros y está con nosotros hablándonos de la biodescodificación. Entonces, vamos a ver, nos quedamos en esa parte en la que tú fuiste a ese lugar y viste dos cuadros. Ahora platícanos cómo fue. [01:11:07] Speaker C: Yo, de manera inconsciente, tenía un comportamiento que justificaba, y al entrar en contacto con esa imagen del otro cuadro, eran madres hermanas que despedían con unas cestas con comida. Y ahí fue cuando yo mi abuelo debió subir a un barco. Pienso que ni siquiera pudo llegar ir alguien a despedirlo, sino que se marchó de casa, llegó a un puerto, probablemente en Hamburgo, y de ahí un barco, cuatro meses en alta mar, hasta llegar y empezar a buscarse la vida como pudo. Y ahí pensé, si mi abuelo hizo el barco de esta manera, como se ve aquí, sin poder volver y despidiéndose de los seres queridos a los que decía adiós para siempre. Para mí eso fue como un shock de sentir. Mi emigración ha sido completamente distinta la de él. Ha tenido un coste, y el coste puede estar en muchas situaciones, pero claramente para mí la presencia del hambre que pudo pasar, era lo que me hacía salir de casa con algo siempre, porque no era que yo lo hacía dentro de mi casa, no siempre voy a salir, me preparo algo para comer. Hoy en día ni tan siquiera se me ocurre preparar algo, porque no lo pienso. Es algo que al haber trabajado la memoria de hambre de la familia, pero en mí, lo que a mí me afectaba, esta memoria de hambre, esa memoria de dificultad de obtener un alimento, de no poder contar con recursos en un determinado momento, al trabajar esa memoria en mí, el comportamiento cambió. Y yo hoy hay momentos en que no lo pienso directamente, ni aun teniendo que pensarlo, hoy te vas a ir de viaje y necesitarías para tal. No, ya está, ya lo conseguiré, ya compraré, haré otra cosa. Pero no salgo, o sea, hoy existe dentro de mí la libertad de poder moverme sin tener que tener una seguridad, que me la daba el llevar algo de comer dentro de mi bolso. Ya que estamos pillados por ese inconsciente y hacemos cosas, tenemos comportamientos. Cuando a mí me dice mi hobby es tal, siempre pienso, por ejemplo, hay gente que yo soy un apasionado del deporte, y yo título etiqueta. Habrá conflictos de desvalorización, porque tú te puedes aficionar a lo que sea, pero hay una lectura, porque detrás de ese comportamiento hay un órgano. Detrás del hambre está el hígado, detrás de la diabetes está las células pancreáticas que tienen el conflicto de oposición, detrás de un colon irritable está esa impotencia, detrás de una artrosis, una falta de rendimiento. Una persona vive el cargar y cargar con su espalda algo, y sentir que no llega a todo lo que tiene que dar. Cada órgano tiene una función, y esa función le da una etiqueta. Y eso ha construido en nosotros, en función de la cantidad de problemas que hayamos tenido similares en la vida, ha construido una manera de estar dime un hobby y te puedo proponer alguna alternativa para pensar en voz alta qué pudo haber ocurrido, qué te pasó. Lo manifestamos a través de múltiples cosas, no siempre es la enfermedad, puede ser problemas existenciales o comportamientos, como decíamos ahora, esas costumbres que tenemos, eso que repetimos. Por eso es tan y tan importante tener en cuenta esto que os decía antes. Descodificar no trata solo de hacer una línea de vida y encontrar un evento. Es que la persona integralmente está ubicada dentro de un sistema familiar, dentro de un mundo, y se relaciona según ha aprendido en su infancia. Entonces miras el apego, miras la crianza, miras muchísimas cosas que llevan a moverse de una forma u otra. Y claro que una vez que tú te das cuenta de todo lo que te pasó, de cómo lo has experimentado, pones remedio a ese tipo de situaciones, esos comportamientos desaparecen o esa enfermedad ya no tiene sentido. Y no es magia en absoluto, no es una cuestión que ay, mágicamente desapareció. No. Es que algo se ha modificado en tu cerebro, el inconsciente ha hecho un clic, sea el que sea. Te cuento un una persona corría cada día 12 kilómetros, no 9, no 11, no 10. Si no podía correr 12, no salía. Y entonces empezamos a pensar conjuntamente qué puede ocurrir en la vida de una persona para que solo sea eso. ¿Y sabes de lo que se dio cuenta? De que cuando era pequeño, aquí había una persona que vivió la posguerra civil, cuando era pequeño, no tenían recursos en su casa y que cada día para comer tenía que correr 12 kilómetros hasta la casa de la abuela que estaba en otro pueblo, le preparaba una vianda y volvía corriendo hasta su casa. Todos los días igual. Esta persona puede morirse creyendo que tiene que seguir corriendo 12 kilómetros o nada, porque va a tener esa limitación a nivel inconsciente. Sin embargo, cuando se se da cuenta, cuando amplía la mirada, cuando dice ay, cuántas cosas me han estado influyendo sin darme ni cuenta, pues puedes dejar de hacerla. Yo puedo dejar de llevar comida, él puede dejar de correr 12 kilómetros, otra persona puede dejar de hacer algo o tener la libertad de poder escoger algo que no tenemos si no hemos soltado los conflictos. No existe la libertad de hacer las cosas de una manera diferente si no has soltado el conflicto. Prevalece el conflicto, el trauma previo de lo no mirado, de lo no hablado, de lo no aceptado, de lo no acabado. Yo tengo un escrito en la página web. Cuando comenzó la guerra de Ucrania con Rusia, había leído casualmente la biografía de Putin, y ahí estaba la historia de su grandiosidad, de ese momento de querer construir algo completamente diferente, grandioso, igual que se ha construido palacios en Rusia, Moscú, en otros lugares. Y busca en su vida, y ves que es una persona que sus dos hermanos mayores, los dos mueren de hambre. Durante el asedio que hubo en Leningrado, mueren de hambre dos hermanos, uno con tres, cuatro años, y el otro con 12. Los padres en ese momento se quedan sin hijos. Posteriormente, la madre, sin darse ni cuenta, no se dio cuenta, estaba embarazada, casi a punto de parir, cuando los médicos le dijeron que estaba embarazada, pero está en la negación. Cuando hay un dolor tan fuerte de la muerte de unos niños, de dos hijos, de tus dos hijos, que ni siquiera te das cuenta de qué realidad estás viviendo en tu propio cuerpo. Claro, al nacer él, después de la muerte de dos hermanos, se lo idealiza, es un niño admirado, un niño que se ha crecido en sí mismo, porque lo han ensalzado, es el único superviviente de esa familia, y de una familia que él decía no tenían para comer, y vivían en una misma habitación con 10 familias más, porque era una época muy difícil. Cuando él iba al colegio, lo buleaban porque se reían de él, y cuando él volvía, se quedaba en el hall de su casa. Todo esto está en su biografía, la biografía que él ha permitido. Se quedaba en el hall de su casa y mataba ratas, y le gustaba ver cómo morían sufriendo. Entonces, ahí te das cuenta de que las personas no pueden ser etiquetadas como malvadas o con determinados cargos, sino que tienen una historia detrás. Y después, ante esa historia que tienen, tienen una responsabilidad por sus actos. Todos. Yo me pongo la primera lo que yo hago, me responsabilizo de lo que hago, de lo que digo, de lo que siento, de lo que pienso. No es una cuestión de que porque comprendas la historia, puedes permitir que hagan de todo, sino que luego hay una responsabilidad sobre nuestros actos. [01:21:49] Speaker A: Ay, qué bárbara, qué bárbara. Hasta se nos va el aire. Muy bien, entonces el próximo es el último segmento. Entonces, a mí me gustaría que vayamos en este último segmento, cerrando ángeles, porque se puede desprogramar un conflicto biológico, aunque hayan pasado muchos años desde que ocurrió yo me puedo dar cuenta de que eso es lo que me ha mantenido ahora en esta situación. ¿Piénsalo bien y ahorita me contestas qué pensaste Ángeles? [01:22:59] Speaker C: ¿Sí se puede desprogramar toda la historia porque existe una memoria a nivel corporal, de ahí el nombre de mi libro, el primer libro El arte de escuchar el cuerpo, el arte de entender lo que nos ha pasado a través de las historias que hemos experimentado en la vida, incluido las enfermedades, cada enfermedad te da una información, tuve tal problema a tal momento, por lo tanto viviste tal conflicto y eso te permite un autoconocimiento, cuando tú te reconoces en todas las cosas que has estado experimentando a lo largo de tu vida, puedes cambiar esa manera de mostrarte, de relacionarte, de entender lo que te está pasando, en lugar de ser reactivo es proactivo porque ya puedes tomar cartas en el asunto, pero si tú no dejas el pasado, el pasado no te deja, o sueltas el pasado o el pasado te acompaña siempre, no hay forma de no repetir si no hemos honrado todo lo que hemos vivido y cómo lo honramos? Pues redescubriendo todo lo que nos ocurrió y en ese redescubrir incorporo también todo lo que nos ha pasado con nuestros padres, porque somos profundamente leales a lo que los padres nos han pedido de manera inconsciente, no tanto explícito sino implícito. Si yo padre me gustaba la música pero no me pude dedicar a eso, hoy te voy a hacer que te guste la música, vas a tener dos semanas y te voy a llevar a un concierto aunque sea con tapones, luego te mostraré cada día música, cuando te levantas a desayunar yo te pongo y te digo qué música quieres hoy, o sea, estimulo en ti el que a ti te guste algo que yo he querido hacer pero no pude hacer, o te lo muestro de una forma aún más escondida, que por ejemplo, estoy escuchando música y me pongo a hacer un gesto como si estuviera tocando una guitarra o una flauta, o canto, o me muevo y bailo, yo te muestro que en esto que te estoy incitando a ti ir hacia allí, he tenido placer, siento placer, entonces es imposible que los hijos no seamos leales a la familia y nuestros padres lo han sido con los suyos, por lo tanto, si mis padres aprendieron con sus padres y yo con los míos. Esta cadena es interminable. ¿Hasta cuándo? Esa sería la pregunta, nena. ¿Hasta cuánto? Hasta que lo vemos, hasta que reconocemos que es así, que las cosas pueden funcionar y han funcionado de una determinada manera durante mucho tiempo, pero que pueden funcionar de otra. Si me doy permiso de, por ejemplo, cuestionar las creencias. En mi casa me han dicho que ser rico es de malos. Pues voy a cuestionar las creencias. ¿Todos los ricos son malos o todos los malos son ricos? Porque si no es así, puede que tenga alternativas y que yo, en lugar de ser pobre, pues sea abundante. Pero si soy leal a mi familia, voy a seguir bajo ese parámetro de desvalorización. Yo me hago chiquita, no quiero tener nada, no voy a dejar que entren los recursos en mi vida, siempre viviré de una determinada manera. Una vez más, obtengo libertad cuando soy capaz de ver la historia, de pasarla por mi propio cuerpo, de reconocerla en mi familia, de ver que las cosas no son A o B, sino que tienen múltiples matices, de darme oportunidades, de probarme en formatos nuevos, aunque me cueste, aunque me dé miedo, aunque crea que no lo puedo hacer, aunque me hubieran contado muchas veces que no podía, ¿Qué más da? Pruebo. Prueba, error. Algo no me sale de una manera, pues probaré de otra. Y eso me permite reprogramar. Solo cuando me cuestiono me reprogramo de una manera diferente. Lo puedo hacer con todo. Por eso, cuando estudian con nosotros el diplomado, tenemos una tarea importantísima. Desde el primer día que cada alumno que viene al diplomado va a experimentar estas maneras de vivir a lo largo de todo el tiempo que estudian. Y van a vivir cada uno de los conflictos. ¿Cómo? Revisándolo en sí mismo. Una persona que no se reconoce en sí misma los conflictos que luego tiene que preguntar, pues no es una persona que pueda ser un buen profesional. Aprende a desagotar de ti todos tus dolores para poder acompañar sin tener que hacer ninguna transferencia, ninguna historia de yo estoy sufriendo lo que te está pasando a ti. No, mi sufrimiento es mío, el tuyo es tuyo. Y yo te puedo acompañar desde un lugar neutral, que es el exigido en una relación terapéutica. Yo tengo que estar en mi centro, poder acompañarte con todos los sentidos, con toda mi presencia, desde un sitio que no me desborde que pueda estar aportándote lo que tú no tuviste en un determinado momento, que es una buena relación. ¿Por qué? Porque cuando aprendimos rechazo lo hicimos con otra persona, cuando aprendimos abandono fue porque nos dejaron, cuando aprendimos separación fue porque se alejaron, cuando aprendimos que no llegábamos a rendir fue porque alguien nos esto no está bien, no sirve. Sufrimos en una relación y nos reconstruimos en una relación, que es la relación terapéutica. [01:29:37] Speaker A: O sea que es muy importante que la persona esté dispuesta a mirar. [01:29:40] Speaker B: Su historia emocional para poder totalmente el. [01:29:48] Speaker C: Tiempo es ahora, la persona soy yo, el otro no existe, el momento es este presente para ahondar en lo que he vivido. Y lo puedo hacer a través de lo que antes os mencionaba dime qué patología, qué costumbre, qué es lo que te está pasando Y seguramente hay un problema que tú has experimentado ahí, solo que tienes que después ir de la mano hacia atrás, entrar en tu cuerpo, revivir las sensaciones corporales, experimentar o reexperimentar la creencia que has tenido en ese momento en el que se instala una creencia junto con una emoción que va a pilotear tu vida de manera inconsciente. Y cuando tú revisas y empiezas a cambiar poquito a poquito ese patrón de pensamiento, la vida empieza a moverse de una forma diferente, te traerá nuevas personas. Probablemente el entorno en el que estabas ya no te es útil. ¿Por qué? Porque te movías con una determinada sintonía y buscabas a personas que estuvieran en ese mismo lugar. Cuando tú cambias, todo cambia y cuando cambias dentro, todo cambia fuera. Esto es una cadena, es un dómino. Entonces si queremos sentir libertad, probablemente tengamos que mirar qué es lo que nos ocurre, porque si no diremos qué mala suerte que tengo, siempre me pasa lo mismo. [01:31:30] Speaker A: Fíjate que eso que nos dices es para que lo analicemos muy bien, pero me puedo equivocar. Cuando estoy tratando de llegar a esa parte en la que sucedió ese evento que me ha traumatizado y el que me ha llevado a todas estas cosas, puedo sentir una emoción y una sensación corporal diferente a la que es rápido, porque ya nos queda muy poquitito tiempo. [01:31:57] Speaker C: Tú podrías, pero para eso estamos los terapeutas que sabemos cuándo entras en estos milisegundos que antes te decía, en el que se ha anclado esto. Y de todas maneras, ¿Que más da? Nunca hay error. Si has entrado en algún momento de intensidad, evacuas eso y luego ya iremos viajando en el tiempo hacia otros. Y en algún momento tendrás la satisfacción de pues mira, ya me siento tranquila, me siento en paz, me siento bien. Me levanto y agradezco a la vida lo que estoy viviendo. Miro por la ventana y doy un gracias inmenso al universo por estar como estoy. Me voy a la cama la noche y agradezco por todo lo vivido. Si tú estás en un estado de tranquilidad, de paz, de seguridad, eventos van a ocurrir, nena. Y todos eventos que nos sacudan van a ocurrir, pero los viviremos desde otro sitio. [01:33:03] Speaker A: ¿Qué consejo les darías a alguien que nos escucha ahora mismo y siente que está atrapado en un conflicto emocional que no sabe cómo resolver? [01:33:12] Speaker C: Que se tome unos segundos de silencio mental. Que cuesta, entiendo que cuesta, pero la respiración es un elemento que nos lleva siempre al poder estar en nosotros, respirar con todo el cuerpo, ir a un espacio de mayor tranquilidad y empezar a pensar, esto que vivo ahora, ¿Cuándo lo viví? ¿En qué otros momentos? Darme cuenta de que estos son esas piezas de domino que estaba diciendo. Lo he vivido más veces y entonces, ¿Cuando lo viví en la infancia? Y probablemente se acuerden de que también fue así. [01:33:50] Speaker A: Muy bien, pues entonces a todas vamos a darle las gracias a ángeles, ángeles Walder. ¿Dónde te podemos ver así rapidísimo? [01:34:00] Speaker C: Me pueden encontrar como Ángeles Walder o Instituto Ángeles Walder en todas las redes. Me encuentran en la página web como Instituto Ángeles Walder. En Instagram, Twitter, en Facebook, en TikTok, en diferentes redes, siempre estamos como Ángeles Walder o Instituto Ángeles Walder. [01:34:23] Speaker A: Muy bien, Ángeles, pues muchísimas gracias por haber estado con nosotros. Parecía que era mucho el tiempo, pero nos faltó, Nos faltó tiempo, como siempre, amigos. Siempre decimos que es muy largo este tiempo, pero siempre nos falta. Damos las gracias a Ángeles Boller y a toda la comunidad, Toda la comunidad cuenta contigo. Muchísimas, muchísimas gracias. A todos los que nos permiten hacer este programa, que lo podamos llevar a sus hogares, muchísimas, muchísimas gracias. Y a toda la comunidad Cuento contigo. A toda esa familia hermosa, muchísimas gracias por permitirnos entrar a su mente y a su corazón. Los esperamos. El próximo domingo.

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