March 03, 2026

01:34:38

Cuento Contigo (Aired 03-02-26) “Cuando Llega el Maestro” | Caro Guevara y Nina Torres hablan de despertar, trauma y relaciones

Show Notes

En este episodio de Cuento Contigo (emitido 03-02-26), Nina Torres conversa con la coach y host de TV Caro Guevara sobre un tema profundo y transformador: “Cuando llega el maestro”. Descubre cómo las personas que amamos —y también quienes nos incomodan— pueden convertirse en maestros que revelan heridas, creencias y patrones internos a través del efecto espejo. Hablamos de diálogo interno, trauma, amor (y amor incondicional), y de cómo los desafíos en la familia, la pareja, la crianza y el trabajo pueden impulsarnos a un verdadero despertar de conciencia. Además, se reflexiona sobre educación, diversidad cultural, liderazgo y cómo pedir ayuda cuando la vida se repite como un “bucle”. Un episodio para quienes buscan claridad emocional, crecimiento personal y relaciones más conscientes.

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Episode Transcript

[00:00:31] Speaker A: Muy buenos días amigos, pues estamos en tu programa Cuento Contigo, yo soy la señora Elena Torres y está con nosotros Caro Guevara. Muy buenos días Caro, ¿Cómo has estado? Muchas gracias por estar aquí con nosotros nuevamente. [00:00:49] Speaker B: Gracias, muy feliz estar aquí de nuevo. Gracias por la invitación. Agradecida y bueno, dispuesta a ver qué nos trae hoy la conversación. [00:00:59] Speaker A: Pues vamos a ver qué nos trae hoy la conversación. Muchísimas. Bueno amigos, pues entonces vamos a pedirle a Car que ella se presente con ustedes para que la puedan recordar. [00:01:14] Speaker B: Gracias. Bueno, soy Caro Guevara, tengo un recorrido como Coach desde hace 20 años que me fue llevando cada vez a un viaje interior y a conocerme mucho más. Me dedico a acompañar a las personas para que puedan conocerse a sí mismas. Y cuando yo hablo de tener conexión espiritual, claridad en nosotros, hablo de ser fieles a nosotros mismos, de poder conocernos, de poder entender tanto nuestra experiencia humana como todo aquello que nos rodea, nuestro entorno, nuestras relaciones, profesionalmente, cómo nos desempeñamos. Mi propósito es que las personas vivan la vida con mayor plenitud y a eso me dedico. Hoy en día soy host de un programa de televisión, me dedico a acompañar procesos personales para personas individualmente, para grupos, para que cada vez más podamos conocernos y también tener una vida en la que todos nos sintamos satisfechos. A eso me dedico. [00:02:24] Speaker A: Muy bien, pues muchas gracias Caro, muchas gracias por estar aquí con nosotros. Y hoy tenemos un tema, pues a mí me pareció muy bonito que tú lo tienes ahí en tus redes, que se llama Cuando llega el maestro. ¿Qué quiere decir esto Kar? [00:02:42] Speaker B: Yo pienso que nosotros siempre en la vida estamos en un proceso de aprendizaje, todos los seres humanos. La vida se trata de aprender, de aprender a relacionarnos, de aprender a movernos en la vida, en lo cotidiano, de aprender, eso es la vida. Desde que nacemos estamos aprendiendo. El bebé aprende a través del contacto con su madre, aprende emociones, aprende seguridad, aprende contención. En la medida en que va creciendo entonces empieza a aprender habilidades motoras. Todo esto es a través de la relación con el entorno, el alimento, el contacto con otros y así vamos creciendo como seres humanos y aprendiendo habilidades, relaciones. Cuando yo hablo de que el maestro llega, siempre estamos rodeados de maestros y los maestros son desde las personas que tenemos más cerca hasta las personas que cuando estamos en situaciones, digamos que nos confrontan, emergen, emergen para mostrarnos el camino, para indicarnos cómo movernos. Siempre tenemos ángeles, tú lo nombraste antes de que arrancáramos el episodio, siempre tenemos ángeles y personas que nos vienen a enseñar algo nuevo, que nos vienen a acompañar en los desafíos que estamos viviendo y la vida se trata de eso, de desafíos, la vida no es lineal. Entonces por eso necesitamos de un otro para aprender. A eso me refiero cuando el maestro [00:04:10] Speaker A: llega, el maestro puede ser aquella persona que nos ayuda, que nos da una guía, pero al mismo tiempo aquella persona que no me gusta, aquella persona que me incomoda o aquel que me cae mal, que es el que creo yo que es el causante de todos mis males. [00:04:31] Speaker B: Así sería también puede ser por ahí nena, tienes toda la razón, no solamente es el que me viene a enseñar algo porque me conviene o porque me alimenta, me nutre, sino también hay maestros en personas que nosotros rechazamos por la relación con ellos. Yo en mi acompañamiento en coaching he conocido muchas personas que se dan cuenta que lo que están haciendo en sus relaciones, trátese esto de que es un líder y tiene alguien dentro del equipo con el que no se lleva bien, o se trata de su misma pareja que está teniendo conflictos, y lo que sucede con esta persona es que se convierte en maestro. Yo veo cómo nosotros en las relaciones siempre estamos proyectando heridas interiores. Esto es algo que a todos los seres humanos nos pasa y es un efecto psicológico, el efecto espejo, que es aquello que no me gusta de mí mismo, lo proyecto en un alguien y cuando lo proyecto lo que sucede es que estoy viendo precisamente en esa persona quizás algo que yo necesito trabajar interiormente, [00:05:45] Speaker A: o sea, la vida es un espejo de alguna manera. [00:05:50] Speaker B: Sí lo que nos sucede en las relaciones normalmente es que nos estamos proyectando en un otro, en todo, y estamos proyectando lo que aprendimos también. Si aprendimos ciertas creencias o paradigmas acerca de cómo debo ser como profesional, o cómo debo ser como pareja, cómo debo ser como mamá, como papá, como amigo, normalmente lo que nosotros vemos en el espejo de la vida es precisamente lo que nosotros creemos. Entonces, frente a una situación en particular, llámese esto un conflicto o llámese una situación que tengo que resolver, yo veo la situación precisamente desde el espejo interior, desde aquello que yo aprendí, de aquello que yo he capitalizado en mi vida como experiencia. Y por eso es tan relevante, y esto lo hablo también con los líderes cuando hago procesos, que nosotros podamos entender que cada uno de los seres humanos con los que estamos, lo que sucede es que proyectan precisamente lo que ellos aprendieron. Entonces por eso cada uno tiene dones especiales, tiene formas de ver la vida tan distintas y lo que nos suele suceder a veces es que entramos en conflicto con ese otro que es distinto a mí y que ve la vida distinto a mí. Entonces lo que estamos haciendo es proyectando simplemente lo que yo pienso que es, aparece como mi deber ser, lo que yo creo que debería ser y por eso se convierten en maestros todas las personas que tenemos alrededor. Es un espejo, siempre proyectando, [00:07:30] Speaker A: siempre estamos proyectando y sería el diálogo interno, qué sería eso que está siempre dentro de nosotros dicié esto no está bien, vas a fracasar, este proyecto no es para ti, a ti no te quieren. Todo ese diálogo que está constante adentro de nosotros, eso qué tiene que ver con esto que tú estás exponiendo, es [00:08:03] Speaker B: justamente lo que aprendemos de nosotros mismos. Nosotros tenemos relatos, historias, creencias, juicios le llaman de desde el modelo del Coaching Ontológico, son historias que hemos creado nosotros a través de nuestro propio devenir en la vida. Cuando nosotros crecemos, escuchamos historias de otros que nos nombran de alguna manera. Entonces al niño se le puede decir tu inteligente, este niño entonces cuando no es inteligente se castiga a sí mismo. Estas palabras duras que a veces aparecen, aparecen quizás desde ahí, o al niño que lo castigan mucho y que todo el tiempo le dicen es que tú te portas muy mal, tú te portas muy mal cuando va creciendo, entonces siempre está con esa sombra de esos discursos que quizás le dijeron. Incluso nos sucede como adultos que también nos va pasando en las experiencias que vamos viviendo, que empezamos a contarnos, a resignificar lo que somos y a veces con situaciones que nos pasan, duelos, situaciones de crisis, te despiden de un trabajo. Entonces cuando eso sucede, lo que termina pasando es que yo empiezo a contar mi historia de mí mismo, que son esas conversaciones y esos diálogos internos de los que tú hablas, que son los que nos bloquean y que empezamos a proyectar afuera. Precisamente de ahí nace el espejo. Es eso que yo me cuento internamente. El diálogo interno que tengo es lo que yo empiezo a proyectar. Entonces, a veces, por ejemplo, si una persona se juzga no suficiente para lo que hace, entonces lo que empieza a proyectar en la conversación con las personas que tiene afuera, háblese un equipo o háblese el líder con el que trabaja, entonces empieza a decir, están viendo que yo no soy suficiente y empieza a defenderse. Así funciona el mecanismo. Es lo que yo me digo internamente, lo proyecto en las situaciones que suceden afuera y eso es el diálogo interno. [00:10:10] Speaker A: Hay cosas que rechazamos, que reprimimos porque no nos gustan, porque nos consideramos peligrosas, porque si las digo, pues a lo mejor ya no, si las demuestro, a lo mejor ya no me van a querer. Son creencias que teníamos que si las exhibimos públicamente, pues entonces ya no nos van a querer. Piensa muy bien esto. Esto es una pregunta que vas a pensar ahorita y cuando la hayas pensado muy bien, me la puedes contestar. Piénsala muy bien. Eso que tenemos, esas creencias que están ahí guardadas, pensamos que si las exhibimos ya no nos van a querer. Piénsalo muy bien. ¿Qué pensaste? [00:11:39] Speaker B: Mira, me trajiste una conversación que yo tengo muy frecuentemente con las personas que consultan en los procesos de coaching y es el temor que tenemos a ser comp. Poder hablar tanto de nuestros lados más luminosos como de nuestros lados más sombríos con los líderes. Cuando yo he visto el cambio que genera cuando un líder se atreve a decir me equivoqué, porque lo que hace es que se humaniza. Cuando nosotros nos atrevemos a reconocer los momentos en que nos equivocamos, lo que sucede con el entorno es que yo también me doy el permiso de decir que me equivoqué. Porque cuando nos equivocamos, por ejemplo, el líder lo que hace es darle el permiso a todos a aprender, porque eso es lo que nos pasa cuando nos equivocamos aparece la frustración. La frustración es una emoción súper potente porque nos permite aprender. Cuando nosotros, claro, cometí un error, reconozco y me hago cargo del error que cometí. Entonces lo que permito es que haya un aprendizaje. ¿Lo que suele suceder y por eso es que no nos atrevemos a poner afuera estas conversaciones, es que en la educación tradicionalmente cuando tú te equivocabas te castigaban sabes? Entonces por eso no nos atrevemos a poner estos diálogos, me siento vulnerable a decir me equivoqué y lo que pasa cuando un líder o una persona no reconoce su error es que no se pueden hacer cargo de que algo se transforme, sea en la organización, sea en una relación, sea en cualquier espacio. ¿Cuando tú aceptas eso, que tú te dices eso, que esa conversación interna lo que haces es permitir aprendizaje para ti y para los que están alrededor, o [00:13:43] Speaker A: sea que eso no nada más en el mundo empresarial, en la familia cómo sería eso Car? [00:13:51] Speaker B: En la familia, yo digo que la familia siempre va a ser el espejo de precisamente de lo que somos y digo que nuestros maestros más poderosos son nuestra pareja, nuestros hijos, nuestros padres, nuestros hermanos. Cuando nosotros cometemos errores, tú no puedes juzgar a una persona que amas porque cometió un error, tú lo acoges y lo que pasa cuando la persona dice perdón, porque eso es lo que nos pasa cuando cometemos errores con las personas, lo que puede ser reconstruir la relación, reparar la equivocación, hacerte cargo y eso te saca también de la culpa. Lo que nos suele suceder cuando estamos en familia y alguien comete un error es que empezamos a culpar el uno, el otro termina esto volviéndose una discusión, una crisis, pero cuando la persona que quizás se hizo responsable de la situación OK, Eso es importante aprender a tener conversaciones también de este tipo de situaciones en familia, porque en la familia es fundamental que nos reconozcamos desde los seres humanos que somos, todos somos seres humanos, a veces pensamos que las personas que amamos son porque los amamos precisamente, como que son únicos, nunca se van a equivocar, el amor como que pareciera que se trata de hacerlo bien todo el tiempo o esas historias nos contamos, pero el amor en realidad, entonces cuando ven reconocer que somos imperfectos, tenemos nuestros propios dolores, que desde niños hemos vivido heridas, porque todos hemos vivido heridas desde niños, lo que permitimos es el aprendizaje y también en familia se puede aprender, [00:15:50] Speaker A: o sea todos hemos tenido heridas, eso es humano y real, entonces esas heridas serían los traumas. Qué pasa con los traumas que están guardados, muy guardaditos, lejos de nuestra conciencia. [00:16:06] Speaker B: Yo te diría que la vida nos va mostrando precisamente esos traumas a través de lo que nos va pasando. Efectivamente, todos tenemos traumas y situaciones que se han vuelto traumáticas desde que nacimos. Y en la medida en que va pasando la vida, lo que suele suceder es que esos traumas se proyectan en nuestras relaciones, en lo que vamos haciendo, en lo cotidiano. Lo que suele suceder precisamente es que para ello necesitamos un maestro, para poder mirar eso que quizás está dolido en mí, eso que en algún momento aprendí y no hay ningún ser en este planeta que no haya vivido heridas o traumas de infancia. Todos tenemos traumas. Lo que nos suele suceder a propósito de la conversación que tú me ponías de la familia y de si esto no solamente pasa en el trabajo, pasa en la familia, pasa en todas nuestras relaciones, es que cuando nos atrevemos como seres humanos a poder hablar de esto, de nuestros traumas, de lo que nos sucede, aparece mucha compasión, no solamente por mí misma cuando lo trabajo internamente, sino por los que tengo alrededor. Y eso es lo importante de que todos aprendamos. No se trata de evadir lo que nos sucede, sino por el contrario, de buscar maestros que nos ayuden a trascender y evolucionar a pesar del trauma. Y hay algo bellísimo en esto y es que normalmente el trauma se convierte también en el don que tú tienes. Y lo digo con la experiencia de haber acompañado por más de 10.000 horas a seres individualmente y colectivamente. Lo voy a poner en lo colectivo. Por ejemplo, en Colombia, nosotros, yo soy colombiana, nosotros hemos vivido guerra durante muchísimos años y las personas que viajan a mi país no hay personas más cariñosas que los colombianos. Eso lo dicen y es precisamente porque nosotros ante el dolor de la guerra, que ha sido como el trauma que hemos vivido colectivamente, sabemos que lo único. Una herida es el amor. Entonces quizás por eso es que el colombiano sale del trauma de la guerra y se dedica a cuidar al otro, le da amor al otro, sabe acoger a la otra persona. Por eso creo que es fundamental mirar nuestros traumas, porque cuando no los miramos es cuando vivimos constantemente en el dolor, en el victimismo. Es muy importante que cualquier ser humano cuando se da cuenta de que hay algo que está dolido, lo mire y por eso es importante que aparezca un maestro o buscar el maestro que me acompañe en ese tipo de situación. [00:19:13] Speaker A: Y cuando ese trauma no lo vemos, porque hay cosas que no se pueden ver así a simple vista, hay cosas que no nos damos cuenta que existen, pero ese trauma que está ahí nos está llevando acciones destructivas una y otra vez. [00:19:36] Speaker B: Es verdad y es porque nos resistimos a aprender. Cuando una persona ha vivido un trauma y no logra ver cómo trascender la situación, lo que suele suceder es que se le repiten eventos donde vuelve a pasar por las mismas situaciones. Es esto que hablábamos del efecto espejo, es eso que me pasó quizás en la infancia y tú empiezas a mirar en tu historia. Por ejemplo, la persona que ha sido abandonada puede repetir la sensación de abandono en distintos momentos de su vida, puede ser porque un compañero de vida lo abandona o porque las personas que aman lo abandonan en el trabajo, incluso se puede sentir abandonado frente a alguna situación. Entonces cuando nosotros miramos esas situaciones y trabajamos en nuestros traumas, es cuando logramos trascenderlos y por eso es importante también, digo yo hoy en día y en este tiempo es más común ver que las personas hacen trabajo interior que en cualquier otro tiempo. Tantos que en su momento decían yo no necesito ayuda, pero hoy dado la situación en que estamos, porque también vemos en el mundo que está pasando muchas situaciones que nos desbordan y esas situaciones llegan a un punto en el que nos dicen o haces algo por ti y aprendes o no vas a poder sobrevivir a este tipo de situaciones. Yo con esta conversación lo que quiero es invitar al que se está sintiendo abrumado, triste, angustiado, sobrepasado, que siente que se le repite como un bucle alguna situación, a pedir ayuda. Hoy hay tal oferta de personas que acompañan para poder enfrentar este tipo de situaciones, que cuando te sientas así busca un maestro. A veces los maestros incluso si pides ayuda alrededor a las personas que tienes, incluso puedes pedir ayuda desde tu creencia. Si tú crees en una entidad celestial, pídelo, te aseguro que te va a llegar el maestro, te lo aseguro. [00:22:11] Speaker A: Eso es importante. Cuando nosotros pedimos ayuda a nuestro guía interno, porque ese guía pues nos va a guiar definitivamente, nos va a llevar a diferentes rumbos y nos va a enseñar el camino que tenemos que seguir, pues entonces estamos ya por irnos a un corte comercial, Caro, y vamos a regresar en un momento. Amigos, estamos con Caro Guevara, Regresamos a tu programa Cuento Contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros Caro Guevara y ella viene a platicarnos de cuando llega el maestro, que pueden ser maestros muy amables, muy amorosos, puede ser esa ayuda que pedimos a nuestro yo interno, puede ser ese guía que nos guía a través de nuestro interior o puede ser aquel que me cae muy mal y que me viene a enseñar algo que yo necesito para poder, como dice Caro, estar en el mundo como está. Ahora es el tiempo en el que todo mundo tiene que despertar y estamos en esa época del despertar y ese amigo que me cae mal o esa persona que no me gusta, pues a lo mejor me lleva al despertar. Entonces, pues continuamos con el tema, Carlos, si fueras tan amable. [00:24:15] Speaker B: Me encanta el lugar donde ponen del despertar porque justamente es un llamado que en este tiempo las consultas que yo he tenido con clientes y con personas que me buscan para tener conversaciones, tiene que ver precisamente con que vienen situaciones que nos confrontan para un despertar, para que no volvamos antiguas maneras de hacer las cosas. Y este despertar es no solamente a nivel individual, sino también a nivel pareciera como que las antiguas estructuras no nos están sirviendo para quienes somos, para lo que hacemos, una nueva de pararnos de. Y para ello necesitamos maestros, como dices tú, maestros que nos guíen, que nos acompañen, que nos muestren el guía interior. Y ahí también voy a detenerme un poco, porque el guía interior es aprender a escuchar nuestra sabiduría. Todos tenemos que. Yo creo que nos atraviesa a todas las personas que habitamos este planeta, a la vida entera, pero nos cuesta escucharla cuando estamos precisamente, y aquí integro el tema del trauma, de las heridas, cuando estamos heridos no podemos escuchar esa sabiduría interior. Los eventos vienen a despertarnos para que nosotros nos volquemos a trabajar interiormente eso que necesitamos trabajar nosotros, esa guía, para que podamos verlo con la conciencia de que estamos necesitando una transformación, avanzar, evolucionar nuestra conciencia y desde ese lugar poder llevar mayor bienestar, no solamente a mí mismo, porque cuando yo me transformo, las personas que están en mi entorno empiezan a transformarse porque yo aprendo a relacionarme [00:26:30] Speaker A: con amor por los otros. Bueno, es que eso de hablar de amor, el amor es tan difícil de describir aquí en este mundo le decimos amor a cualquier cosa, pero el amor incondicional, el amor verdadero, pues es difícil de encontrar aquí ahora en este mundo, porque todos amamos con condiciones, mi querida Car, o sea, yo te busco porque quiero condiciones, amamos a los hijos con condiciones, amamos. Aunque el amor de los padres pues es el más puro que podríamos llamar aquí en este mundo, pero ese amor incondicional, ¿Por qué es tan difícil de encontrar realmente? [00:27:21] Speaker B: Precisamente porque las condiciones vienen del ego, el ego está traumado y entonces dado que el ego está traumado, entonces empieza a condicionar el amor, entonces yo te amo si tú me demuestras que no me vas a abandonar para el que sintió abandono, o yo te amo si tú me eres útil, o yo incluso me siento amado si hago muchas cosas por los otros. Entonces ¿De qué se trata el amor sin condiciones? Se trata de que yo vaya interiormente. El amor verdadero nace, el amor incondicional nace de realmente poder mirarme con compasión a mí mismo cuando yo logro amarme a mí. Por eso hay muchas religiones que hablan del amor, todas hablan del amor en realidad, pero en realidad de lo que se trata más allá de las religiones y más allá del mundo espiritual, es de que nosotros podamos realmente desafiar todo aquello que nos duele porque hemos estado traumados y poder con esos que hacen que yo no pueda realmente ser auténtico, ser una persona que logra ver más allá incluso de la herida de la otra persona. Ese amor sin condiciones puede lograr entender al otro como una persona que también está herida y es ignorante, porque la ignorancia es la que hace que nosotros actuemos desde esos lugares condicionados. [00:28:58] Speaker A: Exactamente, es la ignorancia la que nos lleva a eso, o sea, no es maldad, es ignorancia, es ignorar todo lo que podemos hacer para estar bien. Fíjate que la semana pasada, creo que fue la semana pasada, tuvimos un invitado con el que hablamos de algo que a mí me pareció muy interesante, que decía él que si estamos dispuestos a pagar el precio. ¿Y qué quiere decir eso? Estoy dispuesto a ver todas las alternativas que tenemos y estoy dispuesto a pagar ese precio. Aquí nuestros compañeros de grabación deben de recordar todo eso que estuvimos viviendo, pero yo les ¿Qué pasa con todo eso que queremos ayudar, resolver, cuidar, acomodar, cuando tenemos hijos biculturales? Todos los que están ahorita como ustedes, que están en un lugar diferente, que llegan a tener hijos que son sus hijos, que tienen dos creencias, dos idiomas, o tres espiritualidades, religiones, y que son muchas veces incompatibles, por ejemplo, la comida, las tradiciones, todo eso. Platícanos en dónde viene y dónde queda todo eso que tú nos estás platicando. [00:30:34] Speaker B: Bueno, me gusta que traigas esta conversación, porque precisamente hoy el mundo cada vez más encuentra los diferentes tipos de culturas. Tú decías donde nosotros estamos, yo estoy en Houston, aquí es una ciudad multicultural, donde hay muchísima migración, donde uno ve muchas parejas de personas que son por ejemplo, de la India y de Turquía, o americano con mexicano, o sabes, como que hay parejas de culturas muy distintas, e incluso es que nos pasa siendo de un mismo país, que nos encontramos dos personas que venimos de mundos muy distintos. Entonces, ¿Qué es lo que sucede en este encuentro? Que empezamos a ver que una cosa es lo que aprendimos culturalmente y otra cosa es lo que es esencial al ser humano. Porque cuando tú te encuentras con alguien diferente, lo que suele emerger de primer impacto es la diferencia. Pero lo que logramos cuando empezamos a conocernos es entender que por encima de los condicionamientos culturales, de lo aprendido a nivel de costumbres, de cultura, de religión, de política, hay algo que es esencial al ser humano. Y eso es lo que me parece más potente precisamente de este encuentro, es cuando logramos ver que en esencia somos lo mismo. [00:32:06] Speaker A: Claro, pero para eso hay que trabajarle, ¿No? [00:32:09] Speaker B: Por supuesto. Y por eso el tema de este episodio, cuando el maestro llega, es porque precisamente estamos aprendiendo de esa persona a trabajar y aprender a mirar el mundo desde una perspectiva distinta. Eso es lo que nos pasa cuando migramos o cuando te encuentras con alguien diferente, es que empiezas a entender a través de unos ojos que ven distinto, que la vida puede tener muchas aristas y muchas perspectivas muy distintas. Y yo siempre lo traigo a colación, hay un poema, es un cuento en realidad, de un escritor uruguayo, él se llama Eduardo Galeano, que se llama Puntos de vista, y él habla de eso, él dice mientras en el mundo occidental nos alimentamos de hamburguesas, en India las vacas son sagradas. Y él dice claro. Y entonces dice como que a lo que nos lleva a la reflexión de la historia de puntos de vista es quién tiene la razón. Ninguno de los dos son aprendizajes. Así es como aprendimos a relacionarnos con la vida. ¿Pero cuando vemos lo esencial, nos damos cuenta de que podemos precisamente transformarnos a través del ver a través de los ojos del otro, qué es lo que el otro cuida, qué es lo que le importa? Y por eso hay que hacer trabajo, por eso es que hay que aprender. Ahí pusieron el poema del microcuento Puntos de vista. [00:33:37] Speaker A: A ver, léanlo o léelo tú, Caro, [00:33:41] Speaker B: a ver si lo logro leer acá. Dame un segundito. Yo hago aquí algo para eso. Desde el punto de vista del sur, el verano del norte es invierno. Desde el punto de vista de una lombriz, un plato de espaguetis es una orgía. Donde los hindúes ven una vaca sagrada, otros ven una hamburguesa. Desde el punto de vista Hipócrates, Galeno, Maimónides y Paracelso, existía una enfermedad llamada indigestión, pero no existía una enfermedad llamada hambre. Desde el punto de vista de sus vecinos del pueblo de Cardona, el toño Sau, que andaba con la misma ropa en verano y en invierno, era un hombre admirable. Él nunca tenía frío, decían. Él no decía nada frío tenía, lo que tenía era un abrigo. [00:34:33] Speaker A: Muy bien, pues nos vamos a ir. Te voy a hacer una pregunta respecto a esto, bueno, pues, a estos libros de este gran escritor. Si tienes algún otro que nos puedas compartir, piénsalo muy bien y ahorita me contestas. ¿Qué pensaste, Carol? [00:35:26] Speaker B: Mira que no pensé en ningún otro autor, sino en el mismo Eduardo Galeano, porque Eduardo Galeano ha sido muy inspirador para mí en términos de de los procesos que acompaño y lo uso mucho como referente para acompañar precisamente a líderes. Y me hiciste pensar en otro cuento en el que él narra una historia de cómo nos quedamos pegados a nuestras creencias y que no indagamos más allá ni profundizamos más allá de lo que aparentemente es lo que debemos hacer. Y esto a propósito de la conversación de las creencias y de por qué necesitamos aprender y por qué necesitamos indagar. El cuento se llama El banquito de Eduardo Galeano. Yo aquí lo tengo, te lo voy a leer muy rápidamente también así estos cuentos cortos de él, por eso me gustan tanto el cuento. Sixto Martínez cumplió el servicio militar en un cuartel de Sevilla, en medio del patio de ese cuartel había un banquito. Junto al banquito, un soldado hacía guardia. Nadie sabía por qué se hacía la guardia del banquito. La guardia se hacía porque se hacía de noche y de día. Todas las noches, todos los días y de generación en generación. Los oficiales transmitían la orden y los soldados obedecían. Nadie nunca dudó, nunca preguntó así que se había hecho por algo sería. Y así siendo hasta que alguien, no sé qué, general o coronel, quiso conocer la orden original, hubo que revolver a fondo los archivos y después de mucho urgar, se supo. Hacía 31 años, 2 meses y 4 días, un oficial había mandado montar guardia junto a un banquito que estaba recién pintado para que nadie se le ocurriera sentarse sobre la pintura fresca. Eduardo Galeano. Esa es la historia del banquito. Me encanta esta historia y la traigo a colación precisamente porque de eso se trata el aprender. A veces nosotros hacemos las cosas porque pensamos que así se deben hacer siempre y resulta que no cuestionamos ¿De dónde viene eso que yo hago y cómo lo hago? Y así con todo en la vida, en las relaciones. Aprendimos que las relaciones debían ser de una manera. Aprendimos que ser mamá debía ser de una manera y no cuestionamos ¿Esto es realmente como yo quiero hacerlo? Y cuando nos ponemos a buscar en los archivos, como lo hizo el general que dio la orden de buscar los archivos porque estaba el banquito en la plaza, nos damos cuenta que hay algo que está muy en el pasado, en nuestras historias. Puede ser incluso ancestral la forma en que yo vivo algo en lo que me relaciono. Y por eso necesitamos mirar esas creencias y trascenderlas. [00:38:33] Speaker A: Necesitamos mirar todo eso que creemos que es real y verdadero, ¿Verdad? Pero simplemente son creencias. Fíjate, aquí tenemos otra idea de Eduardo Galeano. El mundo se divide sobre todo entre indignos e indignados. Ya sabrás tú de qué lado quieres o puedes estar. ¿Quieres estar del lado de los indignos o de los indignados? ¿Qué nos puedes decir de eso? A mí me pareció esto muy interesante. [00:39:10] Speaker B: A mí me encanta él. Porque él siempre habla de las paradojas de la vida, ¿Sabes? Como de estos lugares que ocupamos y yo te diría, todos nos hemos sentado en el lugar que indigna y el indignado, ¿Saben? Siempre estamos en ambos lugares. No te indignas si tú no sabes lo que significa esa palabra y resulta que todos hemos pasado por ese lugar, haciendo ejercicios con grupos, con comunidades, con organizaciones. Yo veo que siempre detrás de cada ser humano está precisamente ese dolor que se proyecta. Y volvemos a la conversación del espejo y del trauma, es el que está indignado se indigna porque precisamente en algún momento también indignó a alguien, también ocupó ese lugar. Nosotros solemos hacerlo y es un juego en el que entramos como seres humanos y por eso tenemos la opción de elegirlo. Tenemos la opción de elegir cómo nos paramos frente a las situaciones y cuando somos conscientes de que de dónde viene eso que yo me cuento, es cuando podemos realmente trascender. [00:40:27] Speaker A: Pues quizá no de dónde viene, pero por lo menos verlo, ¿No? Caro, ¿Cuántos de los que estamos aquí, según las creencias que se nos han dado en Occidente, somos indignos? Entonces, ¿Cuántas veces en nuestra vida nos hemos sentido indignos? Pero a lo mejor ni cuenta me doy hasta que como ahorita estamos haciendo este tipo de observaciones y este tipo de reflexiones, me siento indigno. Eso puede traer muchísimas cosas. Indignado también porque me siento indigno. ¿Qué piensas de esa indignidad heredada que tenemos pues casi todos los que vivimos en Occidente? [00:41:23] Speaker B: Yo te diría que esto es algo que aprendimos también. Particularmente yo lo veo en los pueblos latinoamericanos porque vino alguien que impuso su forma de ver el mundo. Cuando nos sentimos indignos de algo es porque hay un deber ser que nos impone algo que vino a decirnos como tú lo haces, no es. Yo creo que el sentirnos indignos lo que hace es que no reconoce quién soy realmente y cuáles son las cosas que sí tengo. Algo que hemos estado recuperando en Latinoamérica es ver que precisamente trabajando nuestros dolores, nuestros traumas con la conquista, pudiendo ver que también tenemos otras habilidades. La gente en Latinoamérica, por ejemplo, es súper creativa, son personas súper creativas, entonces empiezan a darse cuenta que tienen otros dones distintos a quizás los que les dijeron que debían tener. El sentirnos indignos no nos permite brillar con luz propia y lo que necesitamos es aprender a mirarnos con compasión y decir OK, ¿Que me pertenece y que no me pertenece? Porque eso tiene que ver con un estándar que quizás aprendí que no me corresponde. [00:42:55] Speaker A: Está muy bien, qué me corresponde y qué no me corresponde. Eso está muy bien. Ahora dime, ¿Los hijos son nuestros maestros? [00:43:06] Speaker B: Uy, de todas las maneras te diría. Y lo son desde que son niños y lo son en la medida en que van creciendo. Son muy maestros para mostrarnos precisamente el espejo de lo que nosotros traemos como creencias, como maneras de vernos en el mundo. A todos como hijos nos ha pasado, decimos yo no voy a repetir esto de mis papás y luego nos vemos con los hijos repitiendo algunas cosas. Entonces son muy maestros para decirnos hay algo que necesitas aprender si realmente no quieres repetir alguna historia. Y por eso son tremendamente maestros. A veces los niños son, Yo digo que son los mejores coaches que podemos encontrar en el mundo porque te hacen preguntas que te cuestionan, pero profundamente. Estas preguntas que vienen como desde la inocencia, que vienen desde el experimentar la vida y que a veces te ponen en jaque. Yo he visto a tantos papás que llegan a conversaciones conmigo que dicen, me preguntó por qué yo hacía esto de esta manera y me dejó en jaque porque yo no supe qué responderle. Los niños suelen tener preguntas muy profundas o simplemente a veces el niño te enseña desde su inocencia. Yo veo que nosotros como seres humanos nos hemos llenado de demasiada gravedad en la vida, los adultos, y el niño viene a mostrarte inocencia, presencia, asombro. Entonces se convierten en unos tremendos maestros para que nosotros también podamos como vivir la vida más ligera. Y cuando van creciendo con los desafíos que vamos viviendo, sin duda también te van forzando a ir generando un cambio. Yo recuerdo a muchas personas que cuando sus hijos pasaron de ser niños a ser adolescentes, rechazaban la adolescencia de sus hijos, pero lo que los estaba obligando como padres era decir, ya no soy el padre de un niño, soy el padre de un adolescente y necesito pararme distinto frente al adolescente porque el adolescente sin duda empieza a traer nuevas necesidades. Y así en la vida los hijos siempre te van a mostrar algo nuevo a través de las experiencias que ellos van viviendo y que nosotros vamos viviendo. Y sucede precisamente porque estamos vinculados por el amor. Entonces el amor hace que tú con tus hijos siempre estés como al tanto de que necesitas cuidar de ellos distinto en cada etapa. Lo que cuidas de un niño no es lo mismo que lo que cuidas de un adolescente o lo que cuidas de un joven o de un adulto y por eso siempre necesitamos entrar en la maestría. Como dicen por ahí, los hijos no vienen con manual, entonces sin duda necesitamos aprender para saber cómo relacionarnos tanto con ellos como con la vida y cuando aprendes se transforma la situación. [00:46:12] Speaker A: Pues nos vamos a ir a un corte comercial, ¿Cuánto tiempo nos falta para el corte? ¿Entonces nos vamos a ir a un corte comercial y me gustaría que regresáramos con un tema interesante, un niño enfermo, un niño con alguna cosa, puede ser un maestro más grande o cómo es eso o cómo podemos nosotros vivirlo? Regresamos en un momento amigos, estamos en Cuento Contigo y está con nosotros Caro [00:46:48] Speaker B: Guerrero, [00:47:23] Speaker A: Regresamos a tu programa Cuento Contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros Caro G. Y nos trae cosas muy, muy interesantes, pues las alegrías que tenemos, el sufrimiento que conlleva el tener nuestros hijos, ese sufrimiento. El otro día decía una señora que no hice yo ese comentario, decía ella que no, que los hijos son pura alegría y que nunca nos dan sufrimiento, pero desde que nacen pues ya te empiezas a preocupar por ellos, ya te empiezas a dar cuenta que si se enferman, que si les da el virus, que si les da el sarampión, ya ves que ahorita anda el sarampión por el mundo, sobre todo aquí en México. Entonces pues todas esas cosas nos hacen pues estar en alegría y estar en sufrimiento, porque estamos en un mundo dual. Pero cuando llega un niño enfermo que aparentemente no tiene absolutamente nada, que lo ves que está bien, que aparentemente su cuerpecito, todo lo físico está bien, ¿Qué pasa con estos maestros? [00:48:43] Speaker B: Así como lo nombras, son maestros, son personas que nos vienen a enseñar que la vida no es lineal y que la vida necesita aprendizaje. Cuando un niño con alguna condición, sea psicológica, sea que está en el espectro del autismo, sea que se trata de un niño que tiene necesidades especiales de aprendizaje, sea que tiene algún tema de salud también, porque los temas de salud también pueden afectar su desempeño y su forma de relacionarse con el mundo, lo que suele suceder es que nos obliga a salir de el estándar del sistema. Y yo lo veo en la educación. Yo he acompañado colegios y he tenido experiencias también con colegios y veo cómo cuando un niño es diferente, entonces incluso al sistema del colegio le cuesta si no está preparado para afrontar la situación. Entonces, no es solamente un asunto de los papás únicamente, es un asunto como sociedad. Nosotros tenemos, tenemos que aprender a aceptar la diferencia, aprender a aceptar que todos somos diferentes y todos tenemos requerimientos diferentes. Cuando un niño tiene una situación, sea esta cognitiva, sea una situación de un espectro autista, lo que necesitamos es escuchar mundo. Y eso nos obliga a salir del formato, a no quedarnos en el estándar de así debe ser la educación y es la única manera en que educamos. Yo como padre no puedo decir voy a educar de la misma manera en que educo a este hijo, como educo a uno que digamos, se mueve de la misma manera en que yo me moví. El niño que requiere atención especial, lo que hace es que me invita a que yo amplíe la forma como yo veo el mundo. No es lo mismo tener un niño que quizás, y lo hablo desde el espectro autista, los niños en el espectro autista son muy inteligentes, pero no conectan socialmente muchos de ellos. Entonces, ¿Qué necesito yo para conectar con él? Y yo he visto como niños de estos aprenden a relacionarse con el mundo a través precisamente de lo que el padre o la madre hace para aprender a relacionarse con él, y entonces aprenden a conectarse. Y he tenido la experiencia de acompañar a personas que tienen hijos especiales y que se les ha vuelto un propósito de vida, no solamente con su propio hijo, sino también con hijos de otros, para poder ponerse al servicio de transmitir experiencias que nos ayuden a ver la vida desde un lugar más amplio y que genere, digamos, espacio para que la persona diferente también esté incluida, para que también se sienta que pertenece. [00:51:37] Speaker A: Muy bien. Hay niños que tienen ese problema del autismo, pero unos son muy inteligentes, con una inteligencia muy grande y otros no, otros tienen una inteligencia muy baja. Y es ahí cuando se dan cuenta los papás, primero porque pues no oyen, ni ven, ni entienden, o sea, nomás gritan, se desesperan y todo esto para los padres debe de ser algo muy difícil. Ahora dime, esto puede ser en la familia, pero tenemos maestros también en el trabajo, tenemos ahí nuestros maestros en el trabajo, a donde vamos todos los días o desde que nos subimos al camión o al tranvía, o en el medio que nos movamos, ahí van también maestros, vamos al trabajo, el jefe, la compañera, el amigo, porque me tienen envidia, porque no me quieren, porque vivimos en esa situación de rechazo. ¿Qué pasa en el trabajo? [00:52:47] Speaker B: Yo digo que toda relación es maestra. En el trabajo, por supuesto, siempre nos vamos a encontrar con un maestro. Lo que tú dices, las personas con las que solemos chocar suelen ser maestros para mostrarnos algo que necesito mirar de mí mismo. Me haces pensar en situaciones que yo he acompañado de algunos de los clientes, de los consultantes que hablan. Por ejemplo, tengo un jefe muy controlador, entonces este jefe controlador quiere estar como en lo que llaman micromanagement, estar en todo lo que yo hago y decirme cómo hago cada cosa y no me deja ser autónomo en lo que yo hago. ¿Y en esas conversaciones lo que suele emerger es precisamente primero, desde donde estoy viendo yo, digamos, la persona que se ve afectada por este jefe controlador, desde donde estoy viendo yo lo que sucede? Eso es lo primero que pasa, porque tú no vas a cambiar a tu jefe, tú no vas a hacer que tu, tu jefe deje de ser menos controlador, pero tú sí puedes tener conversaciones con este jefe que es muy controlador para decirle, hacerle pedidos de cómo trabajar juntos, para hacer acuerdos de cómo trabajar juntos. Entonces siempre va a llegar el maestro en esas situaciones justamente para que tú también digas qué necesito yo para poder llevar a cabo el trabajo de la mejor manera, para cumplir con lo que necesita la organización, pero también para que yo esté en paz con lo que hago. Y esos son los maestros. Los maestros llegan para mostrarte cómo afrontar en el día a día lo que haces y cómo elegir pararte frente a esas situaciones. [00:54:35] Speaker A: Ahora, si el jefe tiene también algún síntoma, algún trastorno, alguna situación, por ejemplo de TDA o de alguna ese tipo de cosas, ¿Cómo podemos empatizar ahí con ellos y hacernos maestros mutuamente? Él va a ser mi maestro y yo voy a ser su maestro. ¿Y cómo podríamos hacer eso? ¿Caro? Eso está porque no pensamos nada más decimos es mi controlador, yo voy a tratar de tratar de que no me afecte su control, pero no estoy viendo también al otro, porque normalmente nos encontramos para ayudarnos este maestro que está de este lado y el maestro que está del otro. [00:55:22] Speaker B: Me encanta que traigas el otro lugar. Me parece genial la conversación y me parece genial porque lo que nos suele suceder es que no escuchamos al otro. Y cuando nosotros nos abrimos a escuchar al otro, también podemos entender desde donde el otro aprendió a ser controlador. Si tiene un TDA, por ejemplo, puede entender cuál es su necesidad también. Por eso nosotros como seres humanos necesitamos aprender a hablar con el otro, no solamente desde lo que hacemos, sino desde lo que somos. Si yo abro mi corazón y le cuento a la otra persona honestamente cómo me siento y lo que me pasa, cuando yo soy vulnerable con el otro, abro el espacio para que el otro también sea vulnerable. Entonces le doy espacio a que pueda contar quizás algo que me da pistas para entender su mundo. Hay algo que yo promuevo mucho en las organizaciones cuando hago procesos de liderazgo y es poder darle espacio a nuestras emociones. Porque nosotros somos seres emocionales como seres humanos y cuando somos seres emocionales y cuando nos permitimos expresar lo que sentimos, obviamente para eso necesitamos aprender a hacer lo que para hacerlo. No es simplemente soltar la emoción y ya, y no hacerme cargo. Las emociones siempre tienen un motivo brillante por el que aparecen. Y cuando yo puedo, por ejemplo, reconocer, estoy hablando de me da rabia lo que hace mi jefe y detrás de la rabia veo hay una situación que yo siento injusta. ¿Qué situación es la que yo siento injusta? Y puedo empezar a articular preguntas acerca de qué es eso que pasó y por qué se está dando esta situación o por qué esa decisión se está tomando, que es la decisión que quizá yo siento injusta. Entonces logro ver en el otro el desde dónde está tomando las decisiones. A veces los líderes y a veces los colaboradores no tienen ese tipo de conversaciones, simplemente como que vemos la fachada de la persona y decimos no, es que él es así. ¿A qué me refiero con todo esto? Es nosotros necesitamos romper la barrera y decir conozco al ser humano que hay allí. No es solamente lo que hacemos, sino detrás de este rol que cada uno tiene hay un ser humano. Entender que es un ser humano y entender que también pasa por emociones y que seguramente si la persona tiene algún trastorno, si está pasando un mal momento, es que a veces ni siquiera es que tenga algún diagnóstico, es que está pasando un mal momento. Y si yo puedo abrir el espacio a tener una conversación honesta con la persona, lo que hoy es a trascender eso que quizás nos bloquee. [00:58:23] Speaker A: Muy bien, pues entonces nos vamos a ir con esta pregunta. ¿Qué sucede cuando hago bromas sobre mí? ¿Piénsalo y ahorita me platicas? ¿Qué pensaste, Caro? [00:59:13] Speaker B: Mira, es muy fácil trivializar lo que nos sucede y es un juego del ego también, cuando nosotros nos burlamos de nosotros mismos o incluso de los otros, porque también pasa con los otros. La persona que se vuelve trivial se está riendo de todo y normalmente lo que está haciendo es evadir algo que no quiere mostrar. A veces no es algo generalizado, pero a veces se trata de eso, de ponernos una máscara porque el dolor puede ser más grande que aquello que quizás quiero enfrentar. Es decir, las personas que trivializan todo a veces evaden su propio dolor. Entonces, como seres humanos necesitamos diferenciar cuándo se trata realmente de la alegría, de que realmente algo hay que celebrar o que realmente algo es divertido y para poder aligerar quizás una conversación, pero también cuando se trata de que yo estoy ocultándome detrás de algo que realmente no quiero mirar. [01:00:29] Speaker A: Es un camuflaje para un dolor que no quiero ver. [01:00:33] Speaker B: Así es, puede ser un camuflaje y por eso también volvemos a la conversación del aprendizaje. Necesito mirar cómo yo he aprendido a evadir lo que quizás está dolido en mí. [01:00:54] Speaker A: Muy bien, muy bien, pues podemos continuar. ¿Cuántas situaciones nos dedicamos a disfrazar Y eso es agotador, ¿No? [01:01:06] Speaker B: Así es. [01:01:07] Speaker A: Cuéntanos de eso. [01:01:09] Speaker B: Yo creo que como seres humanos, precisamente por los estándares que vemos también en el entorno, evitamos que vean cuando estoy vulnerable, cuando estoy triste, cuando algo me duele, cuando algo me enoja. Pasamos por encima de lo que sentimos por cuidarnos socialmente y relacionalmente. Entonces yo veo como detrás, por ejemplo, de las redes, muchas personas aparecen como expertos en cosas o aparecen mostrando una vida perfecta, pero lo que estamos tratando de hacer es evitar ver quizás lo que está detrás, que es que todos los seres humanos estamos pasando a veces por situaciones difíciles que nos desafían y es algo que tenemos tan instalado culturalmente que lo que nos suele suceder es que cuando hablamos de eso nos incomodamos tremendamente. No somos capaces de enfrentar una conversación. ¿A veces tú ves a una persona llorar Y lo que suele hacer el común de las personas cuando ven a una persona llorar es traerle un vaso con agua y un pañuelito para que se seque las lágrimas, pero no preguntarle qué sientes qué necesitas? Y solamente escuchar ya es súper aliviador para una persona que quizás tiene un dolor momentáneo o algo que le está pasando muy grave. Entonces lo que yo veo es que como seres humanos hemos evadido esta parte de nosotros, es poder hablar de lo que no nos gusta o de lo que nos duele, pero cuando lo hacemos es tremendamente liberado. [01:03:01] Speaker A: Ahora, en esto de nuestros maestros, que los hijos son la mayor maestría que tenemos aquí en este mundo, ¿Verdad? Que venimos y ellos son la maestría más importante que tenemos que hacer. ¿Qué sucede con la genética? ¿De qué manera influye en mi carácter, en mi personalidad, en lo que yo estoy haciendo, que trato de mejorar y a lo mejor no puedo y voy contigo y te pido ayuda y estamos haciendo todas esas cosas, pero hay una personalidad, hay una genética que siempre estoy repitiendo el grito, el mal modo [01:03:48] Speaker B: y [01:03:48] Speaker A: no quiero porque luego viene la culpa, etcétera? ¿Qué nos platicas de eso? [01:03:53] Speaker B: Mira, yo creo que el aprendizaje no es solo mental y eso me traes con la conversación de la genética. Nosotros creemos que aprendemos solamente a través de la mente y sin duda la mente es muy poderosa y el aprendizaje a través de la mente es muy poderoso. Pero hoy en día vemos muchas alternativas de aprendizaje que nos llevan también a mirar el cuerpo, la respiración, la presencia. Cuando nosotros aprendemos a estar presentes con nosotros mismos, podemos aprender a cambiar los hábitos y lograr hacer una transformación un poco más profunda. Incluso a ti te pasa, y seguramente a todos nos pasa, que frente a una situación que se repite, por ejemplo, eso que dices de gritar al otro, que suele suceder a veces con algunos padres, o el hijo también le grita a su padre, que corporalmente sientes algo en el cuerpo antes de ese movimiento de pegar el grito o de discutir o de sacar tu rabia, algo sucede corporalmente. Hay muchos procesos y el coaching ontológico trae aprendizaje desde el cuerpo que nos lleva a poder reconocer esos movimientos interiores, a poder sentirlo, a poder transformarlo. También desde el cuerpo hay que aprender. Hay otros procesos que te llevan a través de la respiración. Por ejemplo, dicen que esto que tú dices de la genética y del ADN, que a veces, por más de que tú has trabajado en transformar un hábito de estos que pueden ser tóxicos en tus relaciones como padre, como madre, como hijo, que no logras transformar. Y que cuando tú aprendes a respirar y a estar presente con tu cuerpo, logras incluso transformar las células de tu cuerpo. Pero eso es un proceso, hay que aprender a hacerlo. Eso es lo que llaman respiración epigenética, que es una respiración que te lleva a transformar esas creencias que están tan instaladas y que quizás vienen de generaciones. Porque fíjate, tantas personas que han vivido quizás generación tras generación, una rabia guardada que no se ha mirado generación tras generación, y que el niño desde que nace muestra esa actitud de rabia. Entonces, por eso es importante, en la medida en que vamos creciendo y que vamos teniendo conciencia de nosotros mismos, poder afrontar ese tipo de situaciones y aprender de nosotros mismos y aprender a transformar eso que nos sucede. Incluso en el cuerpo. Para mí el cuerpo es una brújula maravillosa, porque el cuerpo siempre te está mostrando. Cuando aprendes a escucharlo, cuando aprendes a sentir las sensaciones que te produce una persona. Hay personas que te contraen el cuerpo, hay personas que te hacen sentir mucho más expansivo. Entonces eso te empieza ya a enseñar cómo relacionarte con el otro. OK, ¿Que esta persona me produce? ¿Desde dónde viene? ¿Qué me digo cuando estoy en presencia de esta persona? Y empezar a generar transformación nada más desde la misma sensación que te produce. ¿Por eso el aprendizaje genético se puede transformar? Claro que se puede transformar, pero tienes que hacer un trabajo interior y buscar maestros que precisamente te enseñen a poder trascender eso que ya se convirtió en un hábito o que está dentro de ti, pero que se puede transformar con nuevas prácticas, con nuevas maneras de pararte frente a la vida. [01:07:47] Speaker A: ¿Qué es la respiración epigenética? Yo aquí lo anoté para que nos expliques qué es eso. [01:07:54] Speaker B: Esas son nuevas maneras de. La epigenética habla de que nosotros aprendemos a través del entorno, de lo que culturalmente sucede en el entorno. La epigenética habla de que tú puedes transformar o generar nuevos hábitos en ti. Y la respiración puede acompañar a esta manera de transformar esa genética interna. Son nuevos modelos que apenas están desarrollando. Se habla también de la biodescodificación, que seguramente la has escuchado. Todo esto son maneras de aproximarnos al aprendizaje humano que trascienden lo mental. Nosotros como seres humanos no solamente aprendemos a través del lenguaje, porque a través del lenguaje aprendemos información, conocimientos, aprendemos también a través del cuerpo, aprendemos a través de las emociones, por eso tenemos tres tipos de cerebros en nuestro cerebro está el límbico, que es el emocional, está el reptil, que es el cerebro que nos permite el movimiento, el instinto y está el neocórtex, que es el cerebro que trae ya el lenguaje. Entonces cuando nosotros aprendemos, que el cuerpo aprende de muchas maneras, por ejemplo, hay personas, para ponerte un ejemplo, que tú les dices bueno, necesitas aprender a poner límites y esta persona no sabe poner límites, cuando dice no, es como que el cuerpo se le va para atrás, se le escurre, no logra decir que no y es algo que le pasa corporalmente, entonces esta persona tiene que aprender a traer firmeza en su cuerpo y tú lo ves, tú lo ves, lo ves físicamente, ves como la persona se retrae, no tiene la tonicidad muscular incluso para poder pararse con firmeza y decir no, y eso se aprende con práctica, como cuando aprendes a caminar o como cuando aprendes a montar en bicicleta, el aprendizaje también pasa por el cuerpo, entonces es una práctica recurrente para poder transformar aquello que has aprendido. [01:10:10] Speaker A: Muy bien, pues nos vamos a ir a un corte amigos y vamos a regresar en un momento. Estamos en Cuento Contigo, yo soy la señora Elena Torres y está con nosotros Caro Guedar, gracias por estar aquí, Caro. Regresamos amigos, Regresamos a tu programa Cuento Contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros Caro Guevara, nos viene a platicar, pues el tema para nosotros el día de hoy era donde quiera te encontramos maestros y cuando el maestro llega es porque el alumno ya está listo verdad, o cuando el maestro llega es porque ya necesita su alumno. Muy bien, pues entonces vamos a continuar. Car, hablaste de descodificación, habrá muchas personas que nos están viendo y que nos están escuchando que no saben qué cosa significa eso, ¿Nos podrías dar un matiz ligero? [01:11:46] Speaker B: No soy muy experta en la biodecodificación, pero sí sé y lo que sí puedo decir desde mi experiencia, es que nosotros solemos mentalmente contarnos creencias que quedan instaladas y que además atraviesan nuestro cuerpo, en el sentido de que esas creencias, por ejemplo, pueden generar hasta posturas corporales. Si yo no me siento digno ante la vida, mi cuerpo se va a ver indigno y entonces va a tender a agacharse, no a poner la mirada al frente, no va a mirar a nadie de frente. La biodescodificación lo que busca es que tú cambies la forma en que haz las historias que están instaladas y encarnadas, incorporadas en ti. Y de eso se trata, de que nosotros aprendamos y busquemos. Hay expertos en este tema, como digo, yo no soy experta en este tema, simplemente lo nombro porque sé que es un camino muy importante y conozco personas que han logrado cambios muy profundos en ello. Lo que logran es precisamente transformar esas creencias que quedan tan instaladas en el cuerpo que incluso su postura cambia cuando logran ver qué es esa creencia que necesitan soltar, desafiar, cambiar, transformar. Y lo que se busca a través de esos procesos es precisamente eso, que tú logres aprender a hacerlo distinto, aprendas a interpretar tu vida de una forma diferente. [01:13:25] Speaker A: Y en esa biodescodificación se puede trabajar la ansiedad y la depresión y todo [01:13:32] Speaker B: eso yo te diría que es complementario a todo eso. Y yo creo que en estos procesos siempre necesitamos mirarlo desde varias perspectivas. Efectivamente. Yo he visto muchos casos de personas que llegan diciendo es que a mí me diagnosticaron depresión, ansiedad. Y lo que hay también es historias que se cuentan a sí mismas y que cuando las transforman, cambian. Yo acompañé personas, yo fui formadora de coaches durante 16 años y al proceso llegaban personas hasta medicadas por psiquiatras que venían con diagnósticos de estos tipos. Y cuando aprendían a reconocer lo que habitaron emocionalmente, veían sus dolores, sus heridas, pero además aprendían nuevas prácticas, lograban salir de la depresión y de la ansiedad, incluso eliminar la medicina. Obviamente siempre acompañado por el especialista, el psiquiatra o la persona que le había recetado la medicina, no tomando la decisión sin consultarlo. Nosotros siempre lo hicimos, digamos, haciendo conversación con el médico que lo recetaba. Yo creo que como seres humanos, hoy en día como nunca, las personas usan medicina para tratarse psicológicamente Y yo creo que lo que nos pasa es que necesitamos transformar la forma como nos relacionamos con la vida y entender mucho más ampliamente lo que nos sucede como seres humanos frente a los desafíos que vivimos. Creo que como no hablamos de lo que nos pasa emocionalmente, terminamos acumulando muchas de nuestras emociones. Y eso es lo que hace que como seres humanos no podamos expresar abiertamente lo que sentimos y habitar en paz nuestras emociones. Y por eso es importante tener un maestro que nos acompañe en ello, un [01:15:42] Speaker A: maestro de la clase, que sea verdad, que sea el que nos dice cosas bonitas, el que nos dice cosas feas, el que nos cuesta mucho trabajo. Pero ¿Por qué nosotros cuando estamos tratando de resolver nuestra vida, bueno, pues prefiero que se quede este hombre a que se vaya, me da miedo y prefiero migajas que nada? ¿Qué piensas de eso? [01:16:21] Speaker B: Yo creo que le tenemos mucho miedo al cambio. Y entonces cuando le tenemos miedo al cambio es que sucede que nosotros preferimos mantenernos en una situación que ya conocemos a aprender a hacerlo distinto, porque le tenemos miedo al cambio. El cambio, yo siempre lo he dicho, es como una pequeña muerte. Se muere algo en nosotros, hay algo que no se repite. Había un maestro que se llama Umberto Maturana, que él decía toda transformación requiere conservación. Entonces, para que tú te atrevas a salir de una relación donde te dan migajas o para que logres trascender una situación que quizás te genera dolor, incomodidad, miedo, necesitas mirar qué es lo que te produce miedo y poder decir en estas condiciones es que yo me muevo a aprender o hacerlo distinto. Es de valientes hacerlo. Y el miedo es maravilloso porque es la base de la valentía. Tú nunca vas a sentir valentía si no has vivido un miedo. Y te lo voy a decir por qué. Porque la valentía opera en presencia del miedo. Tú sientes un miedo y sin embargo lo trasciendes. Un valiente siempre, a pesar de las circunstancias, se mueve hacia adelante. [01:17:51] Speaker A: El miedo es horrible. [01:17:53] Speaker B: Yo sé. [01:17:54] Speaker A: El miedo es horrible y no nos sirve para nada. Es horrible. Bueno, siéntelo. Experimental en grado. En grado. [01:18:06] Speaker B: Te voy a dar un ejemplo y te lo voy a dar un ejemplo muy básico. Empieza a temblar. En México ustedes viven temblores, empieza a temblar, el instinto enseguida te dice cuídate porque está temblando, entonces o te vas debajo de una estructura que te pueda evitar que algo caiga encima o sales corriendo, eso es el instinto del miedo. El miedo como emoción lo que hace es cuidar el futuro, lo que pasa es que claro, vivirlo no es fácil cuando estás en presencia del miedo, la experiencia del miedo lo que hace es lo que tú dices, es horrible, yo no quiero vivir. [01:18:48] Speaker A: ¿El miedo es paralizante, te paraliza, no te deja mover, es paralizante, o sea el miedo no es algo así como que me sirva, bueno sirve para sobrevivir, [01:19:01] Speaker B: claro, pero precisamente por eso es sobreviva [01:19:04] Speaker A: el cuerpo, pero qué pasa en tu mente? En tu mente hay una locura, en tu mente hay puros pensamientos de terror, [01:19:11] Speaker B: necesitas conversar con el miedo para saber qué es lo que quiero cuidar con este miedo. Cuando sientes esa sensación de parálisis, cuando sientes esa sensación de parálisis, lo que necesitas es decir ¿Qué es lo que lo que estoy cuidando que me produce esta sensación? Esto que tú me estás diciendo es justo lo que algunas personas viven, hay personas que ante el miedo y uno lo ve, yo he visto imágenes de personas que en un temblor empiezan a temblar y la persona se bota desde un cuarto piso porque su instinto lo lleva a salir corriendo. Hay personas que se paralizan y hay personas que en presencia del miedo lo que hacen es empezar a evaluar cuáles son los posibles efectos de la situación que amenaza, Entonces por eso es tan importante mirar el miedo de frente, porque el miedo siempre nos está cuidando en el sentido de que hay algo que amenaza y yo tengo que ver cuál es la amenaza. Fíjate, el miedo lo que hace es hacernos abrir los ojos, ese es el instinto del miedo, cuando tú dices me paraliza, abres los ojos, el cuerpo se tensiona y se pone en alerta, eso es instintivo y cuando tú abres los ojos, y esto está estudiado, esto está estudiado, cuando tú abres los ojos puedes ver qué es lo que sientes que es una amenaza, pero si tú evitas mirar el miedo, no vas a ver qué es lo que te hace sentir amenazado. Por eso es que como emoción lo que nos permite el miedo precisamente es hacernos cargo de aquello que puede ser una amenaza y cuidar o prevenir aquello que puede ser precisamente ir en contra de mí. Y por eso que es una emoción que hay que mirar, o sea, yo entiendo el efecto que tú sientes y que percibes con el miedo, pero por eso mismo es importante mirarlo. [01:21:10] Speaker A: Es importante mirarlo, pero no sería mejor bueno, el trabajo de la auto indagación que hacen los vedantas y que hacen los grandes filósofos de los millones de años atrás que nosotros se llama auto indagación ¿Y eso qué quiere decir? Mejor me pregunto ¿Quién es ese que está sintiendo miel, ¿Quién es el que siente el miedo? Entonces, lógicamente tú dices yo, pero te das cuenta que tú no eres, porque tú eres el que estás observando. Entonces la pregunta que hacen los grandes del mundo oriental es ¿Quién es el que siente miedo? Quizás son diferentes técnicas, mi querida Kar, pero ya cuando preguntas ¿Quién es el que siente miedo? Ya puedes verlo de una manera diferente. Entonces pues la pregunta ¿Conoces? Bueno, a lo mejor no conoces esta auto indagación, si la conoces, Bueno, piénsalo y ahorita me contestas para ver si conocemos y estamos hablando de lo mismo. Gracias K. Pues entramos al segmento número 8, caro, se me ha ido volando, volandisísimo, volandidísimo, porque tú eres una persona sumamente agradable, muy centrada, que nos estás ayudando muchísimo a ver en el mundo a nuestros maestros y eso pues nos está ayudando a abrir nuestra mente. Dices tú, abre tu mente y ve diferentes formas, abre tu mente y date cuenta de que puedes educar a ese impulso, a esa personalidad, puedes educar a ese gritón, puedes ir empezando a educar, pero nos Quedamos con el ¿Quién es el que siente el miedo? Esa es una pregunta que quizá se han hecho muchos, muchos orientales y han llegado a bueno, ¿Quién es el que está sintiendo ese miedo? Y pueden reconocer que no soy yo, sino que es algo porque yo observo y está fuera de mí y estoy enfrentando ese miedo, pero desde una perspectiva distinta. ¿Qué piensas de eso? [01:24:12] Speaker B: Mira, me quedé reflexionando en el corte comercial sobre quién es el que siente el miedo. Yo te diría que efectivamente el miedo nace en las creencias que tenemos de nuevo, ¿Sabes? Entonces, sin duda nosotros podemos ser observadores de esa parte de nosotros que está asustada. Y por eso te decía, es legítimo porque es una experiencia humana. Se sentir miedo es humano, mamífero. Si tú ves un animal que se siente agredido de alguna manera siente miedo y enseguida reacciona, puede ser atacando o huyendo. Y precisamente, o paralizándose también, porque hay animales que se paralizan frente al miedo. Entonces es instintivo y también es una creencia. Y lo poderoso de poder mirar el miedo como observador es que yo puedo reconocer que es algo que aprendí y que puedo transformar. A propósito de nuestra conversación, del aprendizaje, es esto que yo aprendí frente a ciertas situaciones, de cómo reacciono, me paralizo, no me gusta el miedo, todo lo que nos pasa con el miedo, todo eso se puede aprender a transformar. Si yo soy consciente de que soy un observador externo, de que yo puedo hacerme cargo de eso que me pasa. Somos observadores de nosotros mismos. Cuando aprendemos, cuando nos damos cuenta de que esto no me está pasando a mí, a veces nos apropiamos tanto y nos identificamos tanto con ciertas situaciones, es que yo soy miedoso, es que yo soy rabioso, es que yo soy. Nos ponemos etiquetas y resulta que no somos las etiquetas. Somos observadores de esas etiquetas. [01:26:10] Speaker A: Exactamente. No somos esa imagen que hemos hecho de nosotros mismos. No somos esa imagen. A ver, Rodolfo, ¿Tienes una pregunta? Sí, Caro, ¿Qué tal? Buenos días. Fíjate que durante todo el programa he tomado muchas notas y llego a la conclusión de que debemos de estar atentos, debemos de. Vamos a hacer conciencia de darnos cuenta qué tan importante es descubrir al Maestro, pero más allá descubrir la espiritualidad que tenemos cada uno. [01:26:56] Speaker B: Gracias por traer como en resumen, todo lo que hemos estado conversando. Yo cuando escucho la pregunta, lo que me aparece es. Para mí la espiritualidad es un viaje interior. Entonces el viaje interior es aprender de nosotros mismos a conocernos, a ser este observador externo que nos miramos a nosotros mismos y decimos, OK, esto es lo que yo he experimentado, esto es lo que yo soy. En la medida en que vienen maestros que te muestran precisamente cómo te paras en la vida, lo que sucede, pero no solamente, y no lo quiero poner solamente en personas, a veces son las situaciones que también son maestras de nosotros. Te pasa una enfermedad, te pasa que te sacan de un trabajo, te pasa que se rompe una relación y evidentemente esas situaciones lo que hacen es que vuelques la mirada a ti mismo. De nuevo traemos el observador que soy de la situación y miro OK, ¿Qué me está pasando frente a esto? Y tienes una gran oportunidad ahí por seguir en la situación diciendo esto me pasó y fue por culpa del otro o tomar tú las riendas de la vida y decir yo voy a aprender de esto. Y lo más bello de esto es que cuando tú miras lo que te está sucediendo internamente, cada vez más vas quitándote esas capas, así como decía la señora Nena, si yo soy observador de estos temores que tengo, de estas creencias que tengo, entonces puedo ver quién soy en verdad. Y voy a resumir un poco toda la conversación trayendo también lo que estuvimos hablando de cuando se encuentran mundos diferentes, personas multiculturales, que aparece lo más esencial del ser humano. Entonces yo creo que la espiritualidad es el viaje interior, es poder conocernos a nosotros mismos y quitándonos todas estas capas de los temores, de las creencias, de lo que vemos culturalmente que es diferente en el otro, realmente conociendo qué es lo esencial al ser humano es donde nos encontramos que en esencia todos somos lo mismo y esa esencia es nuestra espiritualidad. [01:29:08] Speaker A: Gracias. [01:29:10] Speaker B: Gracias a ti Rodolfo por la pregunta. [01:29:12] Speaker A: Nuestra esencia es el núcleo, ese segmento, esa parte interna donde todos somos lo mismo, donde no hay diferencias, donde no hay razas, donde no hay países, donde no hay creencias, sino que todos volvemos al origen, somos, tenemos todos el mismo origen, venimos de la misma fuente. Muy bien, pues entonces ya nos están diciendo a qué horas nos tenemos que ir, pues entonces con esto está cerrando el programa, pero vuelve a decir todo porque hay cosas importantes como por ejemplo la meditación, hay que ir al psicoterapeuta, pero el arte, el escribir cosas, todas esas cosas nos ayudan también en esto que hemos estado viendo. Caro. [01:30:06] Speaker B: Absolutamente, y mira, yo creo firmemente que el arte es el lenguaje del alma. Cuando nosotros vivimos cualquier experiencia y luego producimos algo producto de este proceso que viví, sea esto, escribo, pinto, eso nos transforma profundamente, incluso expresa mucho lo que somos. Yo estuve cerca a una mujer que trabajaba precisamente con el arte para acompañar a personas que habían vivido estrés postraumático y básicamente en guerra. Imagínense lo que puede vivir una persona que ha pasado por una guerra. Y lo que yo veía era cómo a través del arte las personas se conectaban con ese ser inmutable que cada uno tenemos, que es nuestra alma, que es nuestro espíritu, y podían expresar cosas muy dolorosas de sus procesos, pero que convertido en arte se volvía una belleza. Y eso se trata la alquimia de la vida. Es como. Cómo aquello que quizás para nosotros ha sido difícil, doloroso, que hemos vivido como una crisis, lo volvemos, lo convertimos en algo que pueda generar belleza en el mundo, que pueda generar servicio para el mundo, que pueda generar valor para el mundo. Y de eso se trata el que aprendamos a transformarnos y permitir que lleguen maestros y permitir que esos maestros también nos acompañen en el arte de vivir. [01:31:55] Speaker A: Muy bien, la poesía, de todas las [01:31:58] Speaker B: maneras, yo digo que la poesía nos habla profundamente, nos dice cosas que a veces son difíciles de nombrar, las podemos convertir en poesía y de esa manera hay un idioma que nos llega muy profundo, nos transforma. Los cuentos, fíjate, hoy trajimos los cuentos de Eduardo Galeano, la poesía, el arte, la pintura, los mandalas, la escultura, la danza, tantas personas que a través de la danza, el teatro, también hay personas que viven procesos de transformación social a través, hay metodologías de teatro que acompañan a sociedades, a comunidades, para transformar situaciones que viven como comunidad y es profundamente transformado. Entonces yo diría, el arte es de los espacios más transformadores, más alquimizadores del aprendizaje humano. [01:33:01] Speaker A: Muy bien, pues nos vamos, pero me gustaría que dijéramos algo también sobre que cuando escribes tus experiencias, cuando las vas escribiendo y luego las rompes, ¿Eso también te ayuda? [01:33:13] Speaker B: Absolutamente, absolutamente. De hecho es un ejercicio que yo hago con las personas que acompaño, porque dicen que el poder usar un lápiz y escribir genera conexión neuronal y entonces tú sacas de adentro algo que está contenido y luego quemarlo es un acto psicomágico, le llaman el acto psicomágico de. De poder decir esto ya no me pertenece, esto ya no corresponde. Entonces por eso es muy poderoso. [01:33:47] Speaker A: Muy bien, pues nos vamos amigos. Estuvimos encantadas con esta señora joven Caro Guevara, que viene a traernos un montonal de cosas muy bonitas y muy interesantes. Agradecemos mucho tu presencia, Car, de verdad lo agradecemos muchísimo. Porque realmente hiciste un gran esfuerzo por venir hasta el día de hoy a ayudarnos y a toda la comunidad. Cuento contigo. Amigos, muchísimas gracias por permitirnos entrar a su mente y a su corazón. Yo soy la señora Elena Torres y los esperamos con todo nuestro amor el próximo domingo.

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