Episode Transcript
[00:00:31] Speaker A: Muy buenos días amigos, pues estamos en tu programa Cuento Contigo. Yo soy la señora Elena Torres y nos da muchísimo gusto saludar a José Pereira.
José Ángel Pereira. Tu segundo apellido ¿Cómo se pronuncia?
[00:00:50] Speaker B: ¿Se pronuncia Rembe,
[00:00:53] Speaker A: cómo hay? Muy difícil.
[00:00:55] Speaker B: ¿Rembek, Rembeck?
[00:00:57] Speaker A: Rember.
[00:00:58] Speaker B: ¿Es que holandés?
[00:01:01] Speaker A: Holandés. Holandés. Muy bien. José Ángel, pues nos da mucho gusto tenerte en este programa.
Nos gustaría que te presentaras a la comunidad cuento contigo. ¿Quién es José Ángel Pereira?
[00:01:15] Speaker B: Bueno, primero que nada muchas gracias por la invitación. Gran honor.
Yo vengo de una familia petrolera, soy venezolano de origen, soy una cuatro generaciones de petroleras en mi familia porque mi abuelo y de ahí el segundo apellido, él llegó a Venezuela cuando se inició la producción petrolera en Venezuela en 1920. Mi abuelo llegó en un barco de la Royal Duch Shell y empezó a trabajar en el lago de Maracaibo con lo que hoy día es la Shell, que era una empresa anglo holandesa.
Él era holandés, llegó, conoció a mi abuela que era una nativa indígena de Maracaibo. Hay una tribu en la costa occidental de Venezuela que colida con Colombia. Casualmente hay una tribu que es colombo venezolana que son los Wayu, son muy fuertes, con mucha presencia en esa área. Mi abuela era de la tribu Wayuu, conoció a mi abuelo, entonces fue una mezcla impresionante, un holandés con una india y entonces nace mi mamá.
Mi mamá también empieza a trabajar en la industria petrolera y conoce a mi papá que también trabaja en la industria petrolera.
Se casan.
Mi papá fue uno de los pioneros de cuando se empezó la nacionalización petrolera en Venezuela. Venezuela al igual que México ha pasado por muchos altibajos en la industria petrolera. Entonces en el caso venezolano para las audiencias que quizás trata de ponerlo en contexto y no es el tema, pero quiero hablar porque eso tiene que ver con mi historia.
Este Venezuela inicia la producción petrolera con concesiones con empresas americanas que venían de México, por cierto. Cuando hay la revolución mexicana que expulsan a las petroleras americanas, todas aterrizan en Venezuela.
Aterrizando en Venezuela estuvieron desde los años veinte hasta los años setenta, cincuenta años operando bajo los concesiones petroleras. En los años setenta un presidente venezolano decide nacionalizar la industria y mi papá fue uno de los pioneros porque ellos formaron una cantidad de técnicos, una camada de técnicos petroleros venezolanos, los mandaron a estudiar aquí a Estados Unidos en la universidad de Tulsa y yo llego aquí cuando yo tengo 5 años con mi papá y mi papá termina su carrera aquí en Tulsa, en Oklahoma. Nos regresamos a Venezuela cuando yo tengo 12 años.
Yo sigo, mi papá muere por un accidente, yo me quedo, me gradúo y empiezo a trabajar también en la industria petrolera. Y ahí fue donde yo hice mi carrera.
Ahí yo hice mi carrera.
Yo llego aquí a los Estados Unidos en el 2011. En parte de mi desarrollo de carrera, Venezuela tenía una empresa americana acá que es Circo Petróleo, que es muy conocida, que en Estados Unidos, porque es la que maneja más de 6.000 estaciones de servicio aquí en Estados Unidos. En su momento tuvo 15.000 estaciones de servicio. Yo llego ahí y termino siendo el presidente de la empresa en el año 2017. Pero me pasó una situación personal que no sé si quieres que lo hable ahorita o lo hablamos en el siguiente segmento.
[00:04:53] Speaker A: No, pues ahorita nos estamos presentando.
Muy bien, José, pues entonces muchas gracias por estar aquí con nosotros el día de hoy y pues vamos a.
Pues vamos a iniciar.
¿Cuánto tiempo tenemos para que nos cuentes tu historia?
¿Empieza a contarnos la historia de tu vida cuando llegaste a Venezuela?
[00:05:21] Speaker B: Cuando, cuando yo llego a Venezuela yo tenía 12 años, como yo le menciono, yo me vengo para acá, para. Yo estoy hoy día aquí en Houston. OK, o sea, yo me vengo para acá, para Estados Unidos cuando tengo cinco años, porque como comenté mi papá, hubo un grupo de técnicos petroleros que una persona, un venezolano que era muy visionario, él veía que él decía de que Venezuela necesitaba tener el control de su industria petrolera, porque durante 50 años las concesiones petroleras eran manejadas básicamente por empresas americanas. Y en esa época había una corriente nacionalizadora a nivel mundial. Si se revisa la historia, Irán estaba nacionalizando su industria petrolera.
Libia, Brasil, Italia, España, todas estaban en esa onda. Y este señor que se llamaba Juan Pablo Pérez Alfonso, es uno de los fundadores de la OPEP.
Entonces ese señor era jefe de mi papá y ellos crearon un grupo que se llamaba, la empresa que se llamaba la Corporación Venezolana del Petróleo, que después terminó siendo PDVSA.
Cuando yo llego aquí a Venezuela, cuando yo regreso a Venezuela, yo tengo 12 años y yo llego a un campo petrolero que se llamaba, se llamaba, se llama Santomé, que era manejado por empresas americanas. Ahí estaba una empresa llamada la Gulf Oil, que a la sazón terminó siendo parte de lo que fue PDVSA después de que se nacionaliza. Entonces de muchacho mi crianza fue en un campamento americano.
Yo me recuerdo que nosotros celebramos Halloween, celebramos Forniva, o sea, era un campamento americano, se hablaba en inglés, la escuela era en inglés.
Y esa fue mi infancia, esa fue mi infancia. Cuando se nacionaliza la industria en el año 77, yo tengo para ese momento tengo 15 años, y ahí hubo el cambio de los americanos hacia los venezolanos. Y yo seguí, pero la tradición siguió siendo durante muchos años fuertemente marcada por la cultura americana.
[00:07:52] Speaker A: ¿Pero luego qué sucede cuando ya estás grande, cuando ya eres grande y vas a hacer una investigación o llegas a Venezuela a un proyecto que tú tenías
[00:08:07] Speaker B: como empresaria, usted quiere que le cuente la situación que yo viví?
¿Nos vamos hasta allá?
[00:08:15] Speaker A: Pues sí, mira, porque todavía nos quedan unos minutos.
Cuánto te tardas para poder.
[00:08:21] Speaker B: Porque el cuento es largo, por eso es que quisiera dejarlo casi que para un segmento, porque es que el cuento es muy largo para desarrollar el tema, porque es muy complejo. Es muy complejo.
[00:08:33] Speaker A: Nos vamos a esperar, nos vamos a esperar para el próximo segmento, ¿Te parece bien?
Iniciando el segmento para que puedas tú desarrollar tu vida, ese momento de tu vida.
Pues amigos, el tema que tenemos con José el día de hoy, para que ustedes sepan antes de irnos a alguna pregunta, es el apoyo de la familia en momentos de crisis.
Cómo es tan importante que apoyemos como familia, los padres, los hermanos, los hijos, los hermanos de sangre, los hijos, los amigos, es un apoyo que no tiene precedente, dijéramos, todos nos necesitamos unos a otros, todos necesitamos ayuda física, ayuda emocional, ayuda psicológica en momentos cuando estamos viviendo momentos difíciles en nuestras vidas.
Y él pues nos viene a contar todo eso el día de hoy.
Entonces es muy importante el grupo que te rodea, el grupo que te rodea para ti está en tu vida, es muy importante.
¿Y cuando cambiamos las cosas? ¿Cuando las cosas cambian? ¿Porque en este mundo pues todo es cambiante, verdad José?
En este mundo todo cambia de un momento a otro, de un instante a otro.
Nadie puede predecir lo que va a suceder dentro de media hora o dentro de un minuto.
Y entonces a partir de eso, pues tu vida cambia.
¿Cómo cambia la vida, José?
[00:10:32] Speaker B: Sí, sí, sí, yo lo puedo garantizar, certificar que es así. Uno tiene una vida perfecta y en cuestión de segundos todo se le puede desmoronar. Y ahí es donde el apoyo familiar es importante.
Totalmente de acuerdo.
[00:10:49] Speaker A: Estas cosas son muy importantes que nosotros las sepamos. Fíjense, un filósofo de allá de Oriente decía buena suerte o mala suerte, quién sabe, quién sabe porque no te sabes esa historia.
Esta historia es muy bonita, la vamos a ver en algún momento, de un filósofo que todo lo que aparece a primera vista y parece un contratiempo, puede ser un bien, entonces buena suerte o mala suerte, quién sabe, la vamos a ver después, antes de que.
Pero ante todo esto, volvamos a ver.
¿La pregunta que te quiero hacer para que la pienses muy bien, es es importante que aceptemos la vida como llega? Piénsalo muy bien José y ahorita nos cuentas porque nos vamos a ir a una pregunta, la vas a pensar muy bien, no me la contestes ahorita.
¿Entonces?
¿Qué pensaste José? Y rapidito nos vas a contar eso para que nos cuentes la historia de cuando llegaste tú ya grande a Venezuela.
[00:12:45] Speaker B: Sí, bueno, yo llego a Venezuela, como le dije, inicio mi carrera en la industria petrolera y yo tenía la ventaja para ese momento de que yo hablaba inglés porque había estudiado aquí en EEUU.
Cuando yo entro a trabajar en la industria petrolera, se fue en el año 85 y a los 5 años de estar yo ahí, en los años 90 ocurre un proceso, porque como yo le dije, Venezuela igual que México, el tema petrolero siempre ha estado arriba y abajo, entonces este, ocurre un evento en Venezuela que fue que todo lo que se había nacionalizado se decidió privatizar todo. En los años 90 hubo un proceso de privatización de la industria que se llamó la apertura petrolera.
A mí me asignan a la apertura petrolera por una razón de que yo hablaba inglés, muy poca gente en PDS hablaba inglés, porque la mayoría de los profesionales eran venezolanos, graduados en universidades venezolanas. Entonces yo tenía esa ventaja y a mí me asignan, yo tenía apenas cinco años trabajando en la empresa, yo tenía veinticinco, veintiséis años cuando eso y empiezo mi carrera y trabajando con puras empresas internacionales, yo pasé por varios proyectos de empresas internacionales, trabajé con americanos, con italianos, con japoneses, con chinos, con franceses, con noruego, fui desarrollando mi carrera y cada vez iba creciendo mi carrera.
Y ocurre otro evento, porque lo de Venezuela, una cosa que ha sido todo el tiempo así, en el año 2007 ya estamos en la era de Chávez, ya estaba Chávez en el poder y en el año 2007, él tomó una decisión porque cinco años antes a él le dieron, hubo un gran paro nacional que se llamó el paro petrolero, que fue un paro que casi lo saca él del poder, entonces él tomó eso como que PDSA era como ya va, esta gente se gobierna por sí sola. Entonces él decide tomar el control de PDS, vota 20 mil empleados y decide volver a nacionalizar la industria petrolera de nuevo, o sea, después desde el 77 al 2007 habían pasado 30, casi 40 años y él decide volver a nacionalizar la industria y ahí yo nuevamente entró a la industria nacionalizada y sigo mi carrera en PDSA ascendentemente y finalmente al final de mi carrera es cuando me mandan para acá, para EEUU. Yo llego aquí en el año 2011 a la empresa, la filial americana que sigo petróleo y sigo mi carrera y en el 2017 yo me hago el presidente de la empresa, yo llego a ser el presidente de la empresa. ¿Entonces estando como presidente de la empresa, llega Donald Trump en su primer gobierno y Donald Trump tenía intenciones, no le gustaba Maduro y como terminó la historia esta? Entonces yo, yo me veo en medio de esas diatribas que había y yo le digo a mi esposa oye mami, yo me voy a jubilar, a mí no me gusta esto que estoy viendo, yo me voy a jubilar. Ya para ese momento ya yo tenía 35 años en la empresa y yo decido jubilarme. Yo viajo a Venezuela y le pido a mi jefe que me iba a jubilar y él después de mucho de atriba para atrás, para adelante, acepta, pero me pidió que le diera cuatro meses para yo jubilar.
Entonces me dice coche lejos de dame cuatro meses para buscar un reemplazo. Entonces ya estamos en octubre del 2017 y nosotros para ese momento estábamos ejecutando un proyecto muy grande en Aruba, la refinera de Aruba. Entonces yo me vengo, yo estoy en modo jubilación, yo estoy pensando en mi planificación, ya mis hijos todos están grandes, ya yo tenía unos nietos, ya yo estaba ya con mi esposa planificando nuestra nueva vida.
¿Por eso es que eso que dijo ustedes que en un minuto te cambia la vida, cierto? Porque eso fue lo que me pasó a mí, yo estoy haciendo todos mis planes para jubilarme. Mi esposa había montado una tienda, monta una tienda para que cuando yo me jubile, yo pensaba ser un consultor y que ella tuviera su tienda para tener un plan de nuestra nueva vida.
Y yo estaba en ese día en el cine con ella.
Y yo recibo una llamada y me dicen que tengo que viajar al día siguiente para Venezuela a hacer una presentación del estatus de la refinería que estábamos reparando en Aruba. Y bueno, uno cumpliendo órdenes, yo dije bueno, que sí, está bien, mañana vamos. Yo llamo a mis cinco vicepresidentes y les digo, mire muchachos, mañana tenemos que viajar para Venezuela y la presencia.
Al día siguiente volamos a Venezuela, yo me reúno con él, me dice mira, hay una presentación así, así.
Yo dije OK, al día siguiente vamos a hacer la presentación.
Cuando yo llego al salón allá en el edificio sede de PDS en Caracas, es un edificio grande y tiene un salón de conferencias muy grande en la mezanina, que lo llaman el Salón Simón Bolívar.
Es un salón que es retráctil, que se puede ir adaptando dependiendo de la gente. Cuando yo llego me encuentro como mil personas, eso estaba full de gente.
Y yo llego a hacer mi presentación, pues yo vengo con mis láminas, me monto en el escenario y hago mi presentación.
Y ya todo el mundo, porque a mí me conocía mucha, mucha la gente allá, porque yo tenía toda mi vida trabajando allá y yo tenía ya varios años aquí en Estados Unidos, pero la gente seguía, yo seguía en contacto con la gente de allá. Entonces cuando yo llego, todo el mundo sabía que yo me estaba jubilando.
Yo termino mi presentación y como yo digo en inglés standing ovation, todo el mundo se paró a aplaudirme porque qué buenos resultados y tal. Y todo el mundo se me viene a acercar para darme sus buenos deseos por mi nueva jubilación, porque yo de ahí salía para acá y estaba jubilado, cosa que nunca ocurrió porque la vida me cambió en cinco minutos, como usted dijo. Porque cuando yo me iba a montar, me iba a ir para el aeropuerto a regresarme a Houston, veo que entran unos guardias vestidos, hombres de más de dos metros de alto, todos vestidos de negro, con unas máscaras y unos fusiles altos y tenían aquí en amarillo decía Digesín. Y yo le pregunto a la persona, la persona que tengo al lado, ¿Qué es eso de? Dije sí. Y el hombre estaba todo asustado y me dice que esa es la policía de contrainteligencia militar de Venezuela. Y yo cuando ¿Que hacen estos señores aquí y preguntan por mí, y yo dije ya va, ¿Qué es esto?
Cuando este señor se da cuenta que había algo raro, dijo mira, aquí no van a hacer nada, los paso para un salón privado y hablen con ellos, habla con ellos. Fue que llegaron, nos pusieron esposa y al rato estábamos acusados de ser espías americanos.
Nos acusaron de ser espías americanos y de haber hecho traición a la patria, una cosa toda loca. Entonces, bueno, eso en cinco minutos, como usted dijo, cambió mi vida, porque lo que iba a ser mi jubilación en el cenit, en el cenit de mi carrera terminó siendo yo terminé encarcelado, acusado de ser espía americano en ese país que era manejado por un régimen comunista.
Entonces aquí es donde viene el tema del apoyo familiar, que fue crucial en mi vida, pero eso fue mi realidad que me cambió la vida, me partió mi vida en dos.
[00:21:07] Speaker A: ¿Cuánto tiempo estuviste encarcelado?
[00:21:09] Speaker B: Cinco años. ¿Cinco años? Cinco años, porque el caso de nosotros se volvió súper político, porque justamente era el primer gobierno de Donald Trump y él estaba tratando de, o sea, Donald Trump para ese momento él estaba tratando de sacar a Maduro, pero por vías diplomáticas, es decir, él no hizo lo que hizo finalmente, que fue la vía militar, sino que él empezó a poner sanciones económicas a las personas al país, hicieron el embargo petrolero, ellos pensaban que iban estrangulando al régimen, ellos iban a claudicar, cosa que no ocurrió nunca realmente, pero lamentablemente nosotros quedamos atrapados en la parte como peones políticos, porque ellos empezaron a negociarnos, o sea, empezaron a pedir que levantaran sanciones, que me quite, quítenme el embargo, nos usaron como fichas de cárcel y lamentablemente fue un tema que se politizó, o sea, yo jamás en mi vida me hubiera imaginado que yo iba a vivir eso. Quedé atrapado en una diatriba política entre dos países y tuvimos cinco años, porque es que las negociaciones fueron muy complejas.
Nosotros a la final terminamos saliendo 5 años después a través de una negociación donde nos canjearon por los dos sobrinos de Maduro que estaban en una cárcel federal aquí en Estados Unidos, acusados por droga. Ellos tienen una acusación real, entonces ya para ese momento el presidente no es Trump, es Biden, y él tuvo que darle un perdón presidencial para que a ellos los liberaran y nos canjearan y nos canjearon en una isla en el Caribe, tipo película. Llegamos a la isla y los dos aviones ustedes van para acá y usted va para acá. Y así fue que logré llegar yo. Pero durante esos cinco años yo no pude haber podido jamás sobrevivir sin el apoyo de la familia. Y en el próximo evento, yo quiero ahondar como para mí, sin la familia, yo jamás. Yo no estaría hablando aquí si no fuera por la familia.
[00:23:28] Speaker A: ¿Quiénes son nosotros? ¿Porque dices nosotros?
[00:23:31] Speaker B: Porque éramos seis. Porque éramos seis millos.
Nosotros éramos seis ejecutivos, yo presidente, mis cinco vicepresidentes. Y la prensa nos puso el nombre de los CITGO.
Cuando la gente, cualquiera que esté escuchando este programa que meta la palabra CITGO, C I T G O, que es el nombre de la empresa, pongan sigo y el número 6, va a encontrar miles de artículos que se escribieron porque el caso de nosotros se politizó al más alto nivel.
[00:24:06] Speaker A: ¿Cómo se puede buscar eso? Vuélvenoslo a decir.
[00:24:09] Speaker B: Tú pones la palabra Sirgo, C I T G O, que es el nombre de la empresa, SITGO. Y número seis, tú pones SITGO Six. Esa es nuestra historia. Porque la prensa. Ese fue el nombre que la prensa nos dio. Fue un caso muy conocido aquí en los Estados Unidos. Muy, muy conocido. Mucha, mucha prensa. En el caso nuestro.
[00:24:33] Speaker A: Nos vamos a ir a un corte, José. Nos vamos a ir a un corte y vamos a regresar en un momento. Amigos, Estamos en tu programa Cuento Contigo.
Regresamos a tu programa Cuento Contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros José Pereira. Él nos está contando, nos ha contado su historia para poder entrar al tema que nos interesa el día de hoy.
¿Cómo puede ser de grande, de imprescindible, el apoyo de la familia en momentos de crisis? Él nos estaba platicando que de un momento a otro su vida cambió de ser un hombre libre de trabajar en empresas petroleras y de ser un hombre libre, él y sus cinco vicepresidentes, porque él era el presidente de la compañía y sus cinco vicepresidentes fueron encarcelados en Venezuela durante cinco años.
Esto, pues es algo durísimo, José. Entonces empiézanos a platicar cómo el apoyo de tu familia empezó a ser tan importante.
[00:26:24] Speaker B: Bueno, lo primero que ocurre es que ese día nos detienen.
Nosotros estábamos totalmente.
No sabíamos que estaba pasando. Para comenzar, cuando nos dicen que estábamos siendo acusados de ser espías, yo después, con el tiempo, pues muchas de las cosas yo me vine a enterar fue el tiempo, porque nosotros quedamos tan aislados que yo perdí contacto con todo el mundo exterior.
Con el tiempo que hay muchas cosas yo no empecé a entender.
Y una de esas fue que en el momento que nos detienen en cadena nacional, Nicolás Maduro estaba diciendo en cadena nacional que habían detenido a seis espías americanos. Imagínense, ellos tenían ya todo un show montado, lo de nosotros fue todo montado porque nos hicieron ir a Venezuela y fue una emboscada, todo lo hicieron porque ellos no tenían ninguna manera de presionar al gobierno americano y nos usaron, o sea, eso fue una mente maestra que montó ese plan. Entonces claro, cuando nosotros llegamos al día siguiente nosotros nos separan los 6, yo quedo en confinamiento solitario por los próximos meses. Llega un momento que yo perdí el sentido del tiempo, yo no, o sea, porque yo no tenía reloj, yo estaba, después yo me entero que yo estaba a tres pies bajo tierra, en un sitio que no tenía ni ventana, no había ventilación, no había agua.
Empiezo a tener, a tener desnutrición porque pasaba día sin comer.
Yo llego a perder 50 kilos durante ese proceso.
Alguien está llamando ¿Por qué?
Bueno, yo llego a perder 50 kilos. Llego a perder 50 Kilos y empiezo a tener una cantidad de enfermedades, me da bronquitis, me da neumonía, o sea, yo pensaba que yo me iba a morir.
Y pasados los meses ya yo no sabía ni qué tiempo era.
Un día me abren la puerta y me dicen vístase que tiene una visita.
Y yo bueno, yo me visto y me pasa en un salón y ¿Quién vendrá? Y cuando abren la puerta es mi esposa, es mi esposa. Y yo cuando la vi, wow. Eso fue que la abracé y yo estaba asustado porque yo dije ¿Qué haces tú aquí? Tú eres loca.
Y es que ella me empieza a contar, me dijo no, papi, quédate tranquilo que desde el día uno el gobierno americano está trabajando para traerlos a ustedes.
Pero ya para ese momento me entero de que las negociaciones empezaron a deteriorar a tal punto que Nicolás Maduro decide expulsar el embajador de Estados Unidos.
Expulsan al embajador y en contraprestación el gobierno americano expulsa el gobernador al embajador de Venezuela. Y es increíble que las relaciones diplomáticas se restablecieron hace apenas una semana. Hace poquitico. Hace poquitico.
Pasaron casi ocho años y fue a raíz del caso de nosotros. Entonces, como no habían relaciones, a ella la utilizaron a viajar. Ella viajó bajo un acuerdo seguro de que ella iba a ir a traer el mensaje del gobierno americano y se iba a llevar que era lo que querían por nosotros, o sea, porque no habían, no habían, no había comunicación directa. No había comunicación directa. Entonces eso más o menos me tranquilizó de que a ella no le iban a hacer nada. Ella me empieza a contar de que desde el día uno, las seis familias, porque ocurre algo impresionante, nena, nosotros no éramos amigos, o sea, la gente, mucha gente, esto era sigo una empresa grande con 6.000 empleados. Estos muchachos que viajaron conmigo, lo único que teníamos en común que éramos venezolanos, americanos, ellos muchos, inclusive algunos de ellos tenían 30. 30 años viviendo aquí en Estados Unidos, eran más americanos que venezolanos, y nosotros no éramos sino compañeros de trabajo, que tú en una corporación de esta, te ves en reuniones, en junta y saludas y le dice ¿Cómo está la familia? Pero no sabe más nada. Entonces, seis familias deciden ponerse juntas.
Y ahí estamos viendo, el de la extrema izquierda es Jorge, porque él es maratonista, y ahorita le voy a contar las cosas que logramos hacer nosotros cuando logramos estar juntos. Pero entonces, en ese momento, bueno, este video tiene una historia, todos esos videos que tú estás viendo, tiene. Ese video se hizo mucho tiempo después, pero después voy a contar la historia que hay, porque todas esas cosas que están en la prensa, todo tiene una historia detrás.
Este. Entonces yo, yo cuando, Cuando las seis me entero, porque mi esposa me dice que las seis familias se estaban reuniendo, y desde el día uno los llamó el gobierno americano y empiezan a reunirse.
En ese momento del gabinete de Trump, estaba Mike Pence, que era el vicepresidente, estaba Mike Pompeo, que era el secretario de Estado, y estaba una persona que Trump asignó, que se llamaba Elio Abraham. Ellos se reunían a cada rato con esa gente.
Mi esposa viajó y se reunió dos veces en la Casa Blanca, o sea, las negociaciones llegaron a ese nivel de tener que involucrarse, digamos, y se empiezan a involucrar. Congresista y bueno, todo un tema. Eso aquí en Estados Unidos fue todo un tema.
Entonces, claro, cuando mi esposa se regresa, ella estuvo tres horas conmigo. Cuando mi esposa se regresa, que yo regreso a mi celda, ya yo voy con otra actitud mental, porque para mí eso ya me dio esperanza de que mi esposa, saber que mi esposa estaba trabajando, pero diariamente para liberarnos. Mi esposa estaba viviendo una situación en ese momento que yo a veces le digo, yo no sé cómo te hiciste esto, porque nosotros acabamos de abrir la tienda.
Ella abre una tienda, yo le digo a ella, dime qué negocio quieres montar. Mi esposa en Venezuela, ella tenía una tienda de comida, ella vendía comida y ella siempre le gustó el tema de la comida, pero me dice, yo no quiero abrir una tienda de comida, quisiera algo. Y empezamos a ver, a ver, y ella, ella, ella consigue una franquicia que producían los macarons franceses.
Los macarons
[00:33:34] Speaker A: ricos.
[00:33:35] Speaker B: Sí, sí, sí, sí. Ella monta una tienda, se llamaba Le Macaron.
¿Nosotros hicimos una franquicia con unos franceses, se monta la tienda aquí en Houston y lo que iba a ser un plan B, terminó siendo el plan A, B, C, D, todo, porque por los próximos cinco años yo viví gracias a esa tienda, o sea, gracias a esa tienda fue que yo logré vivir, porque? ¿Porque mi esposa se quedó sola, esta gente me cortó, porque? Porque sigo pertenecía al gobierno de Venezuela, entonces al ser el gobierno de Venezuela el que estaba haciendo esto, sigo no cortó la relación.
Entonces yo me quedé y fue mi esposa la que logró mantenerme durante todos estos años. Entonces mi esposa estaba pasando por la situación de que ella acababa de abrir la tienda, ya estaba, tenía un mes que había abierto la tienda y tuvo que enfrentar el tener que todas las mañanas abrió una tienda con el problemón que tenía conmigo. Y mi esposa me dice hoy día que ella cree que fue Dios que hizo que sucediera esa manera, porque dice, si yo no hubiera tenido la tienda, yo me muero. Pero eso era lo que la mantenía ella, que ya tuviera que pararse toda la mañana, estar ocupada. Y ella fue la que terminó manteniéndome durante todo ese tiempo, porque después, vamos, el tema es que sigue ella después de que se va, como a los tres, cuatro meses, vuelven a abrirme la puerta y me dicen vistas de que tiene otra visita.
Y yo cuando voy, yo creía que era ella la que venía de nuevo, cuando porque es que estos señores nunca nos decían nada, siempre eran sorpresas, en el último minuto te decían algo y era que te enterabas lo que estaba pasando. Entonces ellos abren la puerta, me vuelven a meter en el cuarto ese, yo estoy esperando y cuando abren entra un muchacho y una muchacha se me presentan, eran de las Naciones Unidas, una comisión de la Comisión de Detenciones Arbitrarias de las Naciones Unidas, una muchacha francesa y un muchacho español.
Y ellos nos visitan y ahí es que me dicen, acabamos de hablar con tus otros compañeros, ahí es que yo me entero que mi compañero estaba vivo, pues yo no sabía nada de ellos, yo no sabía nada de ellos.
Entonces, bueno, ahí se inicia una próxima etapa que la podemos ir desarrollando en el próximo capítulo, pero a partir de ese momento ellos hablan con el gobierno venezolano y le explican de que nos tienen que dar comida y medicina porque nos vamos a morir.
Entonces nos deciden y nos ponen juntos.
Después voy a continuar porque es una, como una segunda fase que vino después de que nos ponen.
[00:36:33] Speaker A: Muy bien, pues. Entonces piénsalo muy bien, piénsalo muy bien. ¿Y ahorita de que ya los ponen a todos juntos y cómo empieza esa vida después de ese momento? Piénsalo muy bien y ahorita nos platicas José.
¿Cómo empieza esa nueva etapa?
[00:37:23] Speaker B: José Bueno, como yo lo comenté, nosotros después ya para ese momento, ya yo tengo un año solo, después de la visita de estos señores de la ONU, ellos van, hablan con el gobierno y le dicen que necesitaban que nosotros nos mejoraran las condiciones porque no íbamos a morir.
Eso hizo que el gobierno de allá tomará dos decisiones, una que nos decidieran poner juntos y otros que, porque para ese momento, estamos hablando ya del año 2018, para los que conozcan la realidad de Venezuela, para ese momento las sanciones estaban golpeando tan duro a Venezuela que no había ni comida, ni medicina en el país. Las colas, las líneas en los supermercados eran de kilómetros, la gente buscando comida, no había comida y eso evidentemente no estaba afectando a nosotros.
Entonces la decisión salomónica que toma esa gente fue, bueno, su familia que le traen la comida, entonces las seis familias, las seis esposas se ponen de acuerdo para traer las comidas, pero era un proceso muy engorroso porque todas vivían aquí en Estados Unidos. Y como estaban las sanciones, ningún carrier, o sea fe, nadie estaba mandando cosas para Venezuela, Venezuela estaba literalmente bloqueada.
Entonces la decisión que toma mi familia es que mi hijo mayor, que también él es el cuarta generación petrolera, porque para ese momento ya mi hijo tiene como 15 años trabajando también en PDVSA, y mi hijo para ese momento él era gerente de contratación en la refinería de Aruba, él estaba también asignado en sitio.
Y mi hijo, él decide renunciar.
Mi hijo decide renunciar y le dice a su mamá, mamá, bueno, yo voy a tomar el control de mi papá.
Entonces mi hijo se muda para Colombia, se muda para Bogotá, se renuncia a PDVSA, se muda para Bogotá, consigue un trabajo en una naviera, una cosa de esas, haciendo la parte logística, porque él era de procura y logística.
Consigue un trabajo en una naviera. Y llega el Covid. Llega el Covid, entonces queda como atrapado ahí.
Pero entonces, ¿Qué empieza a hacer Él todas las semanas me hacía un mercado, la mandaba, lo ponía en paquete y lo mandaba a Venezuela Una persona que había sido mi chofer durante años?
Y él era el día que me detuvieron, él estaba conmigo porque él me buscaba y me llevaba al aeropuerto.
Esa persona que con respeto no lo va a nombrar, él le dijo a mi esposa, mira, José se portó tan bien conmigo que yo no lo voy a abandonar, yo voy a seguir apoyando. Y él se decide quedar. Y él se queda a los 5 años, manejando toda mi logística. Se buscaba esa comida y su esposa me cocinaba.
Ellos, ellos, ellos. Era una logística súper complicada porque mi hijo mandaba.
Ellos se ponen de acuerdo, la esposa le decía, mira, compra esto, esto, esto. Porque ella más o menos planificaba para la comida de la semana. Él hacía el mercado en Bogotá, lo mandaba para Caracas, en Caracas recibían eso, cocinaba y a mí me permitían llevar comida tres días a la semana, los martes, los jueves y los sábados.
Entonces, por ejemplo, el día martes a mí me llevan comida para martes, miércoles y la mañana del jueves. El jueves llega la comida, era jueves, viernes, la mañana del sábado me llegaba el sábado. Y así ese ciclo pasó durante cuatro años. Mi hijo estuvo haciendo eso cuatro años.
Cada vez que me mandaba, me manda, me traían la comida de estos empaques, de estos que tienen tapa. Entonces ya para ese momento a mí me habían autorizado traer una neverita de esta ejecutiva. Yo los metía en la neverita y tenía un microondas chiquito. Y sé yo lo que era que él sacaba el desayuno de hoy, lo calentaba, en la tarde sacaba. Yo tenía la comida y las precalentado.
Yo tenía que regresar los envases para que los reciclara.
Y yo, como yo no tenía casi contacto con mi familia porque era muy poca yo pasaba hasta meses sin hablar por teléfono, o sea, no tenía manera de saber mi familia.
Entonces yo me las ingenié, pero para ese momento a nosotros nos permiten libros, y yo agarraba las tapas blancas de los libros, yo las arrancaba y le pedía a este señor que me trajera escondido una pluma. Si, yo empiezo a escribir cartas a mi esposa y las metía en el. Yo en el doble fondo de los envases sucios, yo les creé un doble fondo y las metí ahí. Él recibía. La primera vez que él recibe la primera carta, me acuerdo yo, fue el 31 de diciembre del año 2018. Ese 31 de diciembre yo tomé el riesgo de mandar la primera carta, y yo mando la carta y él, cuando están lavando los envases, descubren que hay una carta adentro. Y yo le puse ahí la indicación Edgar, si llegas a ver esta carta, por favor, mándasela a Mervy. Entonces él lo que hacía era que le tomaba una foto, se la mandaba por WhatsApp, ella recibe la carta, la imprimía y ella después me contestaba, le mandaba en una foto por WhatsApp, en la imprimía y me mandaba. Y así empezamos a comunicarme mi esposo y yo, a través de cartas escondidas en los envases. Y nosotros estuvimos tres años haciendo eso, pasándonos cartas para acá y cartas para allá. Cuando yo regreso, yo me encuentro que mi esposa había compilado todas esas cartas y eran casi mil cartas, casi mil cartas que tenían, entre las que me escribió ella y la escribí yo. Y quiero decirle que eso fue una etapa casi que espiritual, porque nosotros logramos hacer una conexión con ataer las cartas, porque uno cuando escribe como que es como que las ideas las pone como más, más.
No es lo mismo hablarlo que escribirlo. No, no, no. Entonces, porque nosotros nos contamos lo que estábamos viviendo, lo que estábamos sintiendo.
Ella me empieza a comunicar las negociaciones que estaban teniendo, yo me empiezo a enterar de todo lo que estaba ocurriendo, porque nosotros desarrollamos como un código secreto, por si acaso descubrían las cartas, usábamos nombres clave, cosas que solamente ella y yo podíamos saber. Y creamos un sistema. Un sistema. Y cuando regreso, que veo esas mil cartas, es que yo las compilo y terminó siendo el libro. El libro terminó siendo este libro que se llama De Héroe Villano. Es basada en esas mil cartas que yo escribí, o sea, yo tomé las cartas más representativas de lo que era para construir la historia, no la use todo porque hubiera sacado cinco libros, yo usé la carta más representativa y terminó siendo el libro.
Entonces para mí ahí es que yo en las cartas empiezo a saber todo lo que mi familia estaba haciendo, por ejemplo, mi hijo que está ahorita en Colombia, yo después me entero de que el embajador de Estados Unidos que expulsaron de Estados Unidos, lo mudaron para Colombia y mijo se reunía con él en Colombia y él era el que le daba información de o sea, mi hijo se volvió como un puente en las negociaciones y él se empieza a involucrar porque el gobierno americano pidió que una de las familias, cada familia designara a un familiar. Mi hijo termina siendo el representante, él empieza a reunirse, él es el que se reunía con los congresistas, con la gente del gobierno, él empieza a tomar control de los abogados, los internacionales. Mi hijo se volvió como un experto, yo le digo, yo le digo al que si quisiera ser un diplomático algún día lo va a hacer, porque se mete de lleno.
Ahí estamos viendo el libro, el libro como ves ahí hoy en día ganó ese premio que es el International Impact Book Award, ganó el premio como en el año 2025 The Best True Memoir, o sea la mejor historia, memoria histórica y ganó cinco premios en primer lugar de cinco categorías de.
Yo me quedé asombrado el día que cuando yo lo publiqué, que hubo compras masivas, porque el caso de nosotros, el caso de nosotros quedó muy atado a la historia venezolana, porque nuestra liberación ocurrió después de varios años, un oficial americano por primera vez, ya para ese momento Venezuela tenía años sin relaciones diplomáticas con EEUU y prácticamente el caso de nosotros es el que reabre las relaciones con Estados Unidos y en Venezuela todo el mundo conocía de los seis ejecutivos petroleros americanos que estaban secuestrados, esa era una historia que todo el mundo la conocía, pero el día que nos liberaron nos sacaron, así como entramos ese día nos sacaron, se desaparecieron. ¿Qué pasó con esta gente? Cuando yo saqué el libro, la gente estaba ávida por conocer la historia y empezaron a hacer compras masivas y el libro se va para la primer lugar.
Pero mi hijo, él se volvió una pieza fundamental, fundamental, porque él empezó a manejar los abogados en Venezuela, los abogados aquí en Estados Unidos porque empezaron con el tema con Silvia, con los congresistas, con el gobierno, las reuniones con el embajador.
[00:48:15] Speaker A: José, nos tenemos que ir a un corte.
[00:48:17] Speaker B: OK, OK.
[00:48:18] Speaker A: ¿Nos vamos a ir a un corte comercial, amigos, y vamos a regresar en un momento, OK?
Regresamos a tu programa Cuento contigo. Amigos, yo soy la señora Nena Torres y está con nosotros con José Ángel Pereira y viene a contarnos, él es el autor del libro de R. Avellano y él está contándonos la historia de lo que vivió en Venezuela cuando fueron secuestrados él y sus cinco vicepresidentes. Él era el presidente de su empresa y estuvieron ahí cinco años y cómo su familia, su esposa, sus hijos lo apoyaron en ese momento tan tremendo de crisis.
Continúa con la historia José, por favor, porque está esto muy interesante.
[00:49:43] Speaker B: Bueno, como dije, mi hijo prácticamente se hace casi que un diplomático porque él termina agarrando. Porque mi esposa estaba exhausta ese primer año. Ella queda totalmente. Exactamente, porque tenía que atender negocio, tenía que atenderlo porque pasó a ser nuestra única fuente de supervivencia.
Y ella decía yo tengo que salir para adelante porque tengo mi esposo que se va a morir.
Entonces ella, Ella entre atender el negocio y atender todas las demás cosas se estaba volviendo loca. Y ahí es cuando mi hijo le dijo mamá dame que yo me encargo de eso. Mi hijo para ese momento tenía 33 años y tenía mis dos nietos, su esposa. Y él se mete de lleno y debo decir que su esposa fue fundamental, lo apoyó full. Había momentos que él quería tirar la toalla porque él se echó todo eso encima.
De hecho, todas las negociaciones se fueron llevando porque él hacía resumen y se sentaba con el embajador en cafés por ahí y les entregaba la información.
Él traía la información para acá. Y era así, era que se iban manejando todas las comunicaciones. Después cuando.
Cuando habían reuniones, se hacían bajo correos encriptados, llamadas encriptadas. Yo me acuerdo que mi nieto, mi nieto encuentro muy conmigo, con mi nieto, porque mi nieto para ese momento tenía. Cuando me pasa lo que me pasó, tenía 8 años, pero ya para ese momento ya él tenía como 10 años. Ya muchachos, 10 años ya sabe lo que está pasando. Pero yo nunca le dijeron nada a mi nieto. Le decían tu abuelo está de viaje. ¿Y como yo siempre me pasaba de viaje, no? Y cuando vamos a ver el abuelo.
Pero mi nieto se hacía el loco.
Y una vez el papá tenía una llamada porque ellos hacían una llamada de seguimiento, creo que era cada 15 días, se le mandaban un link del Departamento de Estado, o sea, con un link encriptado que él tenía un código para poder acceder.
Entonces se conectaban y cuando hacen la conexión está el águila americano, ese símbolo que le ponen atrás.
John me dice que él sale al baño y él siempre se encerraba en un cuarto para poder hablar, para que los hijos no escucharan nada. Y entonces mi nieto entró y vio la pantalla y dijo, mi papá es de la CIA.
El nieto se empezó a imaginar cosas, él se hizo loco. Y fue bien cómico porque cuando yo. Cuando yo regreso, yo regreso en octubre 2022, mi hijo se regresa de Bogotá en enero del 2023, porque él tuvo que.
El apartamento, todas las cosas que tiene en Colombia, él está aquí a los dos, tres meses y un día está mi nieto aquí conmigo. Y ya yo para ese momento ya estaba escribiendo el libro, yo tenía todas las cartas, la broma, estaba la computadora, y mi nieto se sienta conmigo, él se conocía toda la historia, él se metía en Google y no decía nada, pero él iba llevando mi caso, no le decía nada al papá, pero él. Y él me decía, abuela, ahora cuéntame tu versión.
Él se sentó conmigo mucho tiempo, ayúdame. Inclusive en la edición él me corregía.
¿Y bueno, mi nieto hoy día tiene ya Sebastián, o cumplió años ayer? Ayer cumplió años.
Ayer cumplió Sebastián, ya tiene 17 años, un hombre.
Y ellos, bueno, esto para ellos ha sido.
Ellos me ven a mí con una gran admiración, o sea, porque ven todo lo que yo estaba haciendo después que regresé. Y yo sé que eso le va a marcar su vida.
Es parte del legado que yo creo que le voy a dejar a mi nieto, después vamos a hablar de eso, pero eso es parte de lo que hoy día para mí es un gran orgullo, de que. Yo a veces le digo a mi esposa que cuando yo hablaba con mis compañeros allá, dos de mis compañeros son hijos de españoles, uno es catalán y el otro es de Granada, pero ellos me echaban sus cuentos de sus abuelos que trabajan, que fue de la Guerra Civil española, y yo le decía uno de ellos, mira Tomeo, el día de mañana tus nietos, cuando sean hombres, van a hablar de tu historia, o sea, ellos van a poder hablar de él como él hablaba de sus abuelos, de la guerra civil española, porque la historia de nosotros los marcó a ellos. Definitivamente los marcó.
Es interesante eso. Entonces, bueno, volviendo, volviendo al tema, durante todo ese tiempo el apoyo de la familia fue fundamental, porque yo viví, como le comenté, yo viví varias crisis de salud, y si no hubiera sido por mi familia, que a mí nunca, nunca, después de que le dieron la autorización a mi familia de proveerme medicina y comida, no hubo un solo día que a mí me faltara nada, nunca.
Porque inclusive si yo tenía alguna alguna medicina que se me acababa, ellos ya para ese momento, ya en la medida que fue evolucionando la situación, que las negociaciones entre los dos gobiernos empezaron a caminar, ellos empezaron a relajarnos la situación con nosotros.
Para ese momento ya yo tenía llamadas telefónica, soy yo, por ejemplo, si me faltaba una medicina, yo llamaba a este señor que me hacía logística, Oye mira, me falta, se me acabó tal medicina a las horas, dos horas tenía yo esa medicina, era una impresionante como mi familia se movilizaba, pero a mí nunca me faltó nada, nunca.
Y yo siempre digo a mi esposa y a mis tres hijos, porque John era el que estaba llevando la logística de mis cosas, pero mi segundo hijo pasó a trabajar con mi esposa, se hizo el gerente de la tienda, al punto que abrieron una segunda tienda.
Abrieron una segunda tienda, lograron abrir una segunda tienda aquí en Galería, que es el mall más grande de todo el medio.
Al negocio empezó a creer en medio de toda esta adversidad, el negocio empezó a crecer porque mi hijo se involucró, se metió de lleno y se volvió el gerente de la de la tienda. Mi otra hija también trabajaba, o sea, toda la familia se empezó a meter en la esposa de él, toda la familia. Eso fue como amalgamando a toda la familia al lado, alrededor de todo el mundo, trabajando junto en las tiendas para poder apoyarme allá.
Qué más apoyo familiar que eso.
[00:57:16] Speaker A: Claro. ¿En qué parte de la Galería está la tienda de los ahorita No, la
[00:57:21] Speaker B: tienda a la final nosotros la cerramos y te voy a explicar por qué? Porque cuando yo regreso, yo me encuentro que mi esposa estaba totalmente extenuada y yo y yo y ella, Yo llego y ella trabajaba desde las 9 de la mañana que tenía que ir a stockear la tienda hasta las 9 de la noche. Entonces yo no la veía, yo casi no la veía. Según un buen día yo le dije, oye mami, tú sabes que a mí la vida me enseñó porque ya durante todos esos años yo empecé a reflexionar mucho sobre mi vida, nosotros empezamos a hacer estudios bíblicos, ya empezó a entrarme esa revelación de muchas cosas y yo dije yo debo cerrar ciclo en mi vida y le di a mi esposo un día tú sabes qué vamos a cerrar esas tiendas y vamos a empezar una nueva vida. Primero cerramos la de aquí de Bridgeland y después cerramos la de Galería. Ella estaba frente al Hotel Westin, donde está el Hotel Westing, a todo el frente está un Starbucks, después del Starbucks ahí estaba la tienda. Estaba donde está la Luis Butón, al lado de la tienda Luis But, ahí estaba la tienda. No sé qué habrá hoy día porque nosotros cerramos la tienda hace, creo que ella tiene dos años que la cerramos. Fue la mejor decisión de nuestra vida porque mi esposa hoy en día lo que hace descansar, ella regresó lo de antes que ya era ama de casa, sentía hoy por ejemplo, hoy es día de nieto, al terminar esta entrevista nosotros todos los viernes salimos con nuestros nietos, los llevamos a comer y hoy como Sebastián cumplió año ayer, esta noche lo vamos a llevar a cenar, o sea hoy en día una de las cosas que para mí fue una.
Un descubrimiento porque yo en mi carrera, yo me metí tanto en mi carrera que yo no tenía nunca tiempo para mi familia, Nunca, nunca. Entonces yo dije esto yo no lo hago más nunca en mi vida. Entonces hoy en día nosotros reservamos tiempo para nuestros nietos y hoy es día de nieto. Hoy es día de nieto.
[00:59:42] Speaker A: Muy bien, pues me gustaría que nos platicaras de cómo pudiste mantener la serenidad, porque sin la serenidad, pues sin tener esa habilidad pues hubiera sufrido toda tu familia y tú también muchísimo. ¿Cómo pudiste mantener la serenidad? ¿Platícanos ahorita que regresemos?
¿Entonces José, platícanos cómo pudiste mantener la serenidad porque el caos seguía, el caos estaba ahí, pero cómo pudiste mantener esa serenidad?
[01:01:02] Speaker B: Bueno, es interesante, déjame explicarte cómo evolucionando la cosa, porque no todo fue lineal, fue un proceso, pero después del año que nosotros, como les comenté que estábamos separados, después la intervención de la ONU que deciden ponernos juntos, el día que nosotros deciden reunirnos ese día para nosotros fue como mágico, porque después de un año sin saber dónde está vernos todos estábamos todos en unas malísimas condiciones, demacrado, flaco, una situación digamos de salud bastante deteriorada, pero nos encontramos que estábamos, nos abrazamos, lloramos, y como yo le dije, nosotros no éramos amigos.
Por primera vez empezamos a conocernos como personas y descubrimos dos patrones que a nosotros nos quedó casi como wow.
Descubrimos que todos teníamos más de 30 años de patrimonio.
Primer patrón, 30 años. Yo tenía para ese momento creo que era 31, Tomeo tenía 32, Aliro tenía como 34, o sea, todos teníamos más de 30 AÑOS. Matrimonio, éramos todos familias consolidadas, con familias con hijos y con nietos. Consolidad.
Eso te crea una gran conexión, porque no estás hablando de de la persona que tiene cinco divorcios, el soltero, éramos seis familias consolidadas y además de eso todos teníamos carreras exitosas, todos teníamos más de 30 años de carrera y cada uno en su área. Entonces eso, eso nos creó una gran conexión porque hablábamos el mismo lenguaje, estábamos, Éramos gente que podíamos hablar de la familia y todo el mundo se involucraba, porque cada quien habla de su familia cuando hablaba de los nietos, todo el mundo hablaba de los nietos cuando hablaba de los hijos, y teníamos hijos que nos querían muchísimo. Y eso va a ser fundamental cuando los hijos, vas a ver el rol que terminan jugando nuestros hijos en todo esto. Entonces si quieres poner la foto de donde estamos los seis para explicarles cómo nosotros hicimos. ¿Nosotros que hicimos? Nosotros nos reunimos, hicimos como una especie de junta y dimos bueno, señores, no sabemos cuánto tiempo vamos a estar acá.
Nosotros lo que toda la vida lo que hicimos fue planificar, vamos a planificar nuestra sobrevivencia y creamos un plan para sobrevivir. Sé que hicimos que cada quien empezó a usar su experticia. Por ejemplo, el primero de la izquierda es el, se llama Gustavo. Gustavo era el vicepresidente de Asuntos Públicos. Él pasó a ser el comunicador oficial del grupo. Toda comunicación se manejaba a través de el que está al lado, el que le sigue soy yo, ahorita tengo canas. En ese momento yo no tenía can.
El segundo, el tercero se llama Jorge. Jorge toda su vida fue corredor de maratón, todavía hoy día corre maratón. Hoy día él sigue corriendo maratón.
Él es el que empieza a entrenar el grupo, porque como él era maratonista, Él tenía técnicas, Tener fortaleza para los maratones. Él es el que se empieza a encargar del físico del grupo. El que le sigue, el cuarto es Tomeo. Tomeo era el vicepresidente de refinación. Él era experto en tanques.
Nosotros no teníamos agua, teníamos un tanque, y ese tanque no lo surtían cada cinco días. Él se logró. El trabajo era mantener ese tanque, que nunca nos faltará agua. Entonces nosotros tenía. Usábamos unos botellones de 5 litros, eran de un galón, y teníamos tres botellones por día para todo. Y él llevaba el control estricto de los botellones de agua. El que le sigue es Alirio. Alirio era el pastor del grupo, porque él era una persona muy cristiana. Y él es el que empieza a introducir las lecturas bíblicas. Y él era el que llevaba la oración. Él era el líder de la oración. Nosotros empezamos a orar. Y José Luis, que él era de él de recursos humanos, él era el que mantenía toda la camaradería con todo el resto de las personas.
Cada quien empezó a tener una función. Y yo era el coordinador del grupo.
Yo era el coordinador, el que mantenía la armonía del grupo.
Nosotros nos pusieron en un cuarto que tenía tres por seis, veinte metros cuadrados, los seis.
Y vivimos ahí por los próximos cuatro años.
Y pasábamos meses sin salir.
Ahí hacíamos de todo Ahí hacíamos ejercicio, ahí leíamos ahí. Ahí yo estaba ya para ese momento escribiendo las cartas que pasaron a ser mi libro. Ahí nosotros nos llega la pandemia. Entonces la pandemia, nosotros hicimos un protocolo de limpieza de la habitación para que no, no, no, no, no nos afectará la pandemia. Y sin embargo a mí me dio dos veces Covid. A mí me da dos veces Covid.
Pero cada quien tenía una función. Y nosotros durante los próximos años creamos una rutina diaria.
Una rutina que empezaba desde las seis de la mañana.
Nosotros teníamos tres camas de doble nivel, de esas literas que llamamos este. Mi compañero del Ítera era Jorge, el maratonista.
El primero que comía era yo, porque yo siempre he sido mañanero, lo que llaman un early bird. Yo era el primero que comía. Teníamos una mesita con una sillita.
Como cada quien ya estaba recibiendo su comida, yo a las 6 de la mañana yo sacaba mi comida.
Todo el mundo acostado con las luces apagadas. Yo prendí una lucecita en el bañito para iluminarme y yo me sentaba a comer en paz, en oración, en paz, Yo después que terminaba venía el otro y así hacíamos uno detrás de otro, pero siempre respetando el espacio al otro. Después que terminaba la comida venía un descanso y después como a media mañana sesión de ejercicio.
Ejercitarse, teníamos rutina de ejercicio que te Jorge, él no las preparaba. Después de eso venía la limpieza de la habitación, cada quien tenía un día asignado, tú no tenías que hacer nada, tú sabías el día que te tocaba, los demás se quedaba acostado, no podíamos estar todos parados al mismo tiempo que no cabíamos, hacemos vida en la cama o estábamos por ahí sentado en una sillita, o sea, nos respetamos el espacio desde cada quien.
Este, y después de que hacíamos la higiene de la habitación, venía el almuerzo, después del almuerzo venía las lecturas, ya no teniendo libros, pasábamos horas leyendo, yo leí 300 400 libros, no sé cuántos libros leí yo, y yo le escribíamos, cada quien ya estaba escribiendo carta, lo que yo estaba haciendo, los demás lo estaban haciendo también, cada quien estaba recibiendo cartas, nosotros leíamos las cartas, las hacíamos trizas, le echábamos agua y la bajamos por el inodoro para que no nos la descubrieran.
Y después ya media tarde empezamos a jugar un torneo de dominó. Teníamos torneo de dominó, teníamos, jugábamos torneos de dominó interno y a la final de la noche lectura bíblica y oración.
Cuando llegaba a las 11 de la noche, habíamos estado todo el día ocupado y ya al final de la noche de la oración ya estábamos durmiendo.
Paz. Esa rutina la fuimos haciendo durante años, pasamos años haciendo eso, es más, la gente de ahí pensaba que estábamos locos, porque era una rutina, todo el día una rutina. Esa rutina se hizo que los días empezaran a pasar rápido, eso fue lo que nos hizo mantenernos salvo y cuerdo, el crear esa rutina.
[01:10:04] Speaker A: Muy bonito está eso que nos acabas de platicar. Nunca se resignaron a morir, nunca se resignaron a nada de eso. Ellos, ustedes de esa manera mantuvieron la serenidad, ¿Verdad? Porque el caos seguía, el caos seguía estando ahí presente.
[01:10:25] Speaker B: Claro, el caos estaba al lado, pero nosotros donde estábamos logramos mantener esa secuencia que nos permitió mantener. Es más, yo después que regreso, que yo voy a un centro de aquí de recuperación de trauma, el director del centro me dice que eso fue lo que hizo que no sobreviviera y él me lo explicó, él me dijo, mira José, tú tienes el lóbulo frontal, que es el prefrontal donde se separa, donde se dispara lo que es la parte cognitiva y tú tienes la amígdala, que es donde llegan las emociones de supervivencia. Cuando tú estás en estrés o en algo de peligro, se te activa es la amígdala y se llena de cortisol.
Nosotros manteníamos esto apagado y siempre teníamos esto perdido por la rutina. Eso fue lo que evitó que tuviéramos acceso enfermedades, porque nos mantuvimos cuerdo.
Nos mantuvo cuerdo.
[01:11:31] Speaker A: Sí, que era lo importante, ¿Verdad? Mantenerse cuerdos para no volverse meterse en la desesperanza.
Muy bien, pues nos vamos a ir a un corte amigos, y vamos a regresar en un momento. Estamos con José Pereira, Regresamos a tu programa Cuento contigo. Amigos, yo soy la señora Nina Torres y está con nosotros José Pereira, que nos viene a platicar de su experiencia que tuvo en Venezuela y que nos trae como el apoyo de la familia es importantísimo en los momentos de crisis.
Es importante que nos demos cuenta amigos, que necesitamos a los demás, que es importante que aprendamos a pedir ayuda, que cuando pedimos ayuda no nos hace vulnerables, simple y sencillamente lo necesitamos y ellos construyeron para poder sobrevivir una red de apoyo. Continúa platicándonos.
[01:13:07] Speaker B: Es importante para nosotros el habernos apoyado. Fue crucial, como yo, como yo comenté el día que yo regreso, que nosotros nos mandan a un centro, el centro se llama el Wake Medical Center, eso quedan en North Carolina, en Raleigh. Ese es el centro de trauma recovery más grande de los Estados Unidos.
Es gigantesco, parece una ciudad. Y el director del centro, él se interesó tanto por nuestro caso, primero porque el caso fue muy sonado y él quería saber cómo nosotros sobrevivimos eso y todos regresamos cuerdo, porque la mayoría de las veces que ese es un fenómeno que lamentablemente es muy americano, que secuestren americanos en el exterior.
Aquí hay muchos casos de eso y ya voy a hablar de que hoy en día hay una fundación que yo apoyo, que está en esto, pero la mayoría de la gente llega quebrada y él nos vio también, que él quería saber qué era lo que habíamos hecho. Y cuando él supo de la rutina que creamos, él quedó fascinado. Y yo después lo llamo cuando estoy escribiendo el libro y le digo Brian, él se llama Brian Klosner, digo Brian, conchale, yo quisiera, porque nos hicimos amigos, nos hicimos. De hecho yo el tiempo que estuve en el centro, él me iba a buscar todos los días al hotel, me llevaba para la terapia y en las noches yo salía a comer con él y teníamos muchas tertulias. Él estaba escribiendo un libro también, porque él es muy.
Él tiene un programa para atender a la gente, los hombres, la gente, la gente es una persona con un corazón muy grande para atender gente que vive homeless. Y él termina escribiendo su libro sobre eso, pero yo le pido a él que sea el prologuista y él me prologue el libro. Cuando tú ves en el libro, el prólogo me lo escribió él y me hizo una dedicatoria, y yo después le prologué su libro. El libro de él yo se lo prolongué también.
Entonces, bueno, nosotros estamos en esa situación, pero ese apoyo fue fundamental. Y entonces ocurre un evento que estamos, como dije, estamos en medio del Covid, ya han pasado varios años, no habían contactos directos con el gobierno americano, hasta que ocurrió un evento que a mí me da Covid por segunda vez, y a mí me da la primera vez, pero la primera vez me dio como muy leve, o sea, pero la segunda vez a mí me da fuerte el Covid y ellos agarran, yo me empiezo a sentir mal, el dolor en el pecho y ellos me agarran y bueno, ese video, voy a hablar ahorita un rato, porque ese video, porque ellos, ellos me sacan un viernes en la noche y me dicen, este señor Pereira, vístase que vamos a llevar a hacer unos exámenes médicos. Y resulta ser que me llevaron y me metieron en un.
En un hotel que lo tenían camuflajeado como hospital, porque para ese momento el gobierno de ya de Venezuela no quería reconocer que había Covid. Tenían la gente como escondida y a mí me meten ahí porque pensaban que yo me iba a morir, y me meten ahí, me esconden y me ponen, casi me iban a entubar. Y yo le decía a ellos, pero yo, ¿Ustedes han hablado con mi familia?
Mi familia no sabía nada, me desaparecieron y mis compañeros tampoco, nadie sabía dónde yo estaba. Y ya han pasado como 10 días y yo logré sacar un mensaje de que concha le que hablaran con mi familia y logran hablar con esta persona que me hacía la logística y llama a mi esposa y uno y uno de los muchachos logra una llamada y le dice díganle que a la señora Melvis que José está desaparecido.
Entonces mi hijo que estaba en Colombia para ese momento ya le está muy metido en mi caso y él era el que tenía el contacto con la prensa. Él llama a un periodista de Associated Press y le dice mi papá está desaparecido y ellos sacan la broma en primera primera plana y salen todos los periódicos aquí en Estados Unidos que yo estoy desaparecido y se arma un escándalo, se un escándalo. Entonces ellos ya para ese momento ya yo tengo 10 días desaparecido, pero logran controlarme el Covid, me tuvieron 10 días metiéndome bromas en las venas, yo no sé ni qué hicieron conmigo, pero logran, logran que yo supere el Covid Y entonces me mandan a buscar en una comisión que me regresara directo para para donde estaban otros y nos mandan a vestir, nos mandan a grabar ese vídeo con el video que tiene ahí donde estamos nosotros, el vídeo donde estamos hablando. OK. Ese vídeo lo grabamos en la oficina del director de la prisión y el que lo graba es él con su teléfono. Él nos paró ahí y dijo y me empezó a decir di que está todo bien, que tú estás normal, que aquí no ha pasado nada, o sea, porque la bulla internacional era muy grande.
Entonces me pusieron a grabar ese vídeo porque la familia se molestaron porque yo dije eso que iba a ser yo si me obligaron a hacer eso. Fue como una prueba de un fe de vida que hicieron.
Ese vídeo lo saca el canciller de Venezuela, lo saca en cadena nacional diciendo que no, que estaban diciendo mentira, que nosotros estábamos bien y saque ese vídeo, pero ese vídeo fue la que le hizo presión al gobierno americano para que terminara de tomar la decisión de que era el momento que tenían que liberar. Pues ya para ese momento teníamos cuatro años y las familias empezaron a presionar, a presionar muy grande porque decían que nos íbamos a morir, nos íbamos a morir.
Entonces este, al rato de ese video, ahí está Jorge Arriaza, Jorge Arriaza era el canciller, el que está arriba.
J. Arriaza. Ese era el canciller, se llama Jorge Arriaza. Él es el que publica ese vídeo. Bueno, entonces la familia empiezan a hacer presión y ya está el gobierno de Biden. Y habían creado una oficina presidencial aquí en Estados Unidos que se llamaba la Oficina Presidencial para Asuntos de Secuestrado.
La Espija Especial Presidencia Envoy for Hostel Affair La Espija Y nombran un embajador como presidente de esa oficina. El embajador Roger Car.
El embajador en diciembre del 2021, como siempre, vistan de que tienen una visita, nos mandan a vestir y llegamos a la oficina del director, que por cierto lo acaban de nombrar ministro de Defensa en Venezuela hace pocos días a ese hombre.
El tipo nos recibe y nos dice, mira, viene un gringo a visitarlo, pero nosotros ya yo estoy fastidiado, ustedes quiero que se vayan, me los traen de regreso, van para acá. Ya yo lo que sé qué hacer con ustedes, pero yo quiero que ustedes se vayan. Pero díganle a ese gringo que nosotros queremos canjearlo ustedes por Alex.
Alex era el testaferro de Nicolás Maduro, que lo tenían preso aquí en Estados Unidos por droga.
Y ellos querían que lo liberaran porque él era el hombre que le manejaba el dinero. Ahí está Alexa.
Ellos piden que nos canjeen por ese hombre.
Y el bueno americano se negaba a hacer ese cambio.
Entonces el día ese aparece el embajador Carten por primera vez en cuatro años, le dimos en la cara y él se reúne con nosotros y nos dice, me autorizaron, a raíz de lo que te pasó, José, me autorizaron a venir a hablar negociaciones directas. Hasta ese momento no había autorización de negociaciones directas. A él le dijeron vaya para Venezuela y tráigase.
Entonces él, ese día el viajo, él se reúne, es la primera reunión, ese día no pasó nada. Se regresa y dice que él va a regresar pronto. Regresa a los tres meses. A los tres meses. Ese día logró llevarse a Gustavo, el de asunto público, porque Gustavo tenía un problema familiar muy grande, un hijo que estaba casi desahuciado. Entonces por cuestiones humanitarias, él pidió que le liberaran uno como una prueba de voluntad. Y se trajo Gustavo. Eso ocurre en marzo del 2022 y él vuelve en mayo. Él iba cada tres meses.
El de la izquierda, él es el que liberan de primero, el de que está del lado izquierdo.
Gustavo lo liberan en marzo y en mayo él vuelve a ir y ocurre ese día supuestamente nos veníamos todos y ocurre un evento que cuando él llega, él llega con el embajador que está en Colombia y es el que se reunía con mi hijo. Pero ese señor se fue y se tomó una foto con Juan Guaidó, que era el líder de la oposición venezolana. Y eso molestó tanto a Maduro que no hubo la liberación. Ahorita en el último segmento vamos a hablar de cómo fue que ocurre la liberación.
[01:23:15] Speaker A: Fíjate, pero a mí me gustaría preguntarte algo.
¿Tú crees que pedir ayuda abre puertas que ni siquiera sabías que existían?
¿P? ¿Piénsalo y ahorita que regresemos, antes de que sigas con lo que nos estás platicando, dinos pedir ayuda abre puertas que ni siquiera sabemos que existen?
Platícanos.
Existen.
¿Cuando pedimos ayuda se abren puertas?
[01:24:28] Speaker B: Sí, claro, por supuesto. Yo creo, Mira, una de las cosas que yo le digo a todo el mundo hoy día que yo hago coaching es que nunca hagan las cosas solas y siempre pidan ayuda, que es uno de los grandes problemas. Y eso ocurre no solamente en tu vida personal, porque yo hoy día que doy coaching de liderazgo y trabajo con dueños de empresas o presidentes de empresa, una de las cosas que siempre ocurre es que la gente hace las cosas por su cuenta, se encierran en sí mismo. Y eso es un error fatal porque es que pedir ayuda cuando la necesita es necesario, porque es que uno no se la sabe toda. Eso evidentemente que es necesario hoy en día. Si yo no hubiera pedido ayuda en muchos momentos de mi vida, sobre todo cuando estaba viviendo lo que estaba viviendo, no estaría aquí porque necesita ese círculo de apoyo. Por supuesto que la respuesta es sí.
Mira, continuando con porque ya nos queda el último segmento para contar. Aquí entran a jugar nuestros hijos.
¿Por qué los hijos son importantes? Por qué después de todas estas negociaciones que están ocurriendo viene que en mayo no nos venimos porque Maduro se molesta por porque este hombre se tiró la foto con el hombre de la oposición. Nuestra familia se activa junto con varias familias de otras familias que tenían presos en otros países que estaban en Afganistán, en Irán, en China, en Norcorea.
Todas esas familias se une y crean una campaña que se llama Family Home Campaign y crean este mural. Ellos le pidieron a la familia la última foto que tuvieron antes de ir. Esa foto que yo, el señor que está de cabeza rapada, él es Mark Sweet, él estaba en China, este señor que está en el sombrero, él se llama Morat Sabás, él estaba en Irán, el que está al lado mío se llama Siamar Namasi, también estaba en Irán y así sucesivamente, ahí hay 19. 19 rostros. Ese mural, el día que se inauguró, hoy en día eso se llama el Freedom Alley en Washington, hoy en día ese es un santuario donde la gente va, todos los años hacen un evento conmemorativo ahí. Y ese día eso estaba lleno de congresistas y embajadores y cosas de este. Pero la brigada Family Home Campaign fue creada por nuestros hijos, los hijos de todos nosotros se unieron mis hijos, los hijos de los otros, los hijos de toda esa gente. Fue un movimiento hecho por los muchachos y fue tal el movimiento que lograron crear esta bandera que hoy día esta es la bandera de los hostel en Ronfle de Thame. Hoy en día esta es una bandera oficial aquí en los Estados Unidos, cada 6 de marzo se tiene que izar en todos los edificios federales, este año se hizo en Washington, la Casa Blanca, todo, o sea, esto hoy día es una.
EEUU tiene tres banderas oficiales, la bandera americana, la de los prisioneros de guerra, y eso fue hecho por nuestros hijos.
Todos los muchachos se pusieron de acuerdo y lograron eso y eso fue lo que hizo que finalmente nos vinieron, porque el primero de octubre del 2022 un día nos abren la puerta y digan, vístanse que se va.
Nos soltaron en una isla en el Caribe llamada San Vicente y Granadine y ahí fue que nos enteramos que estábamos siendo canjeados por los dos sobrinos de Maduro y llegamos aquí, aterrizamos en una base aérea aquí en San Antonio, Texas y ahí empieza mi nueva vida.
[01:28:42] Speaker A: ¿Y luego con tu familia?
[01:28:44] Speaker B: Mi familia me esperó ahí, mi familia me esperó ahí, cuando yo llegué estaban toda la familia se encuentran, hay una foto que está en el galpón cuando están todas las familias recibiendo, no sé si la saco CNN el día que no. Que no regresamos. Este. Y bueno, toda mi familia estaba aquí, menos mi hijo que estaba en Colombia. Mi hijo regresa a los tres meses. Hoy en día todos mis hijos están aquí, todos viven aquí en Houston, todos mis nietos están aquí en Houston, mi hijo menor va a tener mi segundo, su segundo hijo, que es mi nietecita, que van a ser ahora en julio, ayer cumplió años mi nieto, o sea, hoy en día todo gira en torno a mi familia y yo hoy en día estoy conectado a esta fundación.
Todos los mayos se reúnen en Washington, toda la familia hoy en día ahí está, ahí está el mural. Hoy en día nos reunimos. Todos los años se hace un evento que se llama el Hostage Week y van congresistas, van artistas, El año pasado estuvo el cantante Sting, cineastas. Eso es como un evento grandísimo que se hace hoy en día todos los años en Washington, en honor a la gente que ha sido secuestrada.
Y yo hoy en día estoy muy conectado con ese movimiento.
[01:30:17] Speaker A: ¿Cómo siente tu corazón? Te voy a hacer una pregunta así como más profunda de haber compartido ese viaje con estos otros, con tus cinco vicepresidentes.
[01:30:28] Speaker B: Bueno, nosotros hoy día todavía somos amigos. Yo los vi hace poquito, hace semanas atrás. El embajador que nos liberó hoy en día es director de una de las fundaciones. Él se jubiló y es director de la fundación. Él estuvo aquí en Houston dando una conferencia en el Atlantic Council y nos invitó y yo tuve el honor de. Porque yo y Jorge escribimos libros, el maratonista también escribió su libro y llevamos los libros, nos presentamos en el evento.
Hoy en día cada uno lleva su vida.
Jorge sigue corriendo maratones, él se fue por el área de Derecho Humano, él ha dado conferencias en Ginebra, por ahí.
Yo estuve en las Naciones Unidas dando conferencias, me hice conferencista también.
Mis otros compañeros, cada quien llevó vida distinta, pero todo fue por la familia. Yo tengo hoy día mi negocio que se llama José Connect, donde yo asesoro. Hoy día inclusive estoy asesorando empresas petroleras con la apertura que está ocurriendo en Venezuela.
Pero bueno, esto fue un nuevo capítulo en nuestras vidas. Esa fue una entrevista que me hizo Anderson Cooper, recién llegado yo aquí, aquí a Estados Unidos. Él me entrevistó en CNN, uno de los programas más vistos aquí en Estados Unidos, Ese programa tuvo millones de vistas.
Y bueno, y hoy en día también soy hosting Nvidia, tengo mi propio programa de televisión. Yo he sido tenido varias nominaciones, porque yo me dediqué a. Yo transformé esto en algo para ayudar a otros. Yo hoy día tengo inclusive el programa de coaching que yo doy, que es basado en lo que yo. La experiencia que yo tuve allá, ese plan de sobrevivencia terminó siendo mi programa de coaching, que el que yo tengo hoy día. Y tengo el programa de Naomi de que se llama Líderes Inquebrantables.
Esa ha sido la evolución en mi vida. Y creé una fundación que se llama Angels Helping in Earth, para ayudar a la comunidad hispana que sobreviviente de trauma toda mi vida se transformó, toda mi vida hoy día es nada que ver con mi vida pasada.
[01:32:51] Speaker A: Ahora tu vida se ha transformado en ayuda.
[01:32:54] Speaker B: En ayuda y yo hoy día inclusive tengo hoy yo vengo esta mañana de una reunión que me hace mi pastor todo lo todo el último mes de donde reunimos a los empresarios de mi iglesia, yo estoy muy metido con mi iglesia también tengo este es mi fundación, se llama Angel Hunting in Earth para ayudar a sobrevivientes de trauma aquí en los Estados Unidos de la comunidad hispana.
En base a conferencias, asesoría, el libro que se ha vuelto un ancla, el programa de televisión. Yo tengo un podcast también, yo también grabo un podcast que se llama Building Resilience, Construyendo Resiliencia, porque yo he descubierto que el ser humano hace cosas increíbles y uno no sabe por qué y muchas veces la mano de Dios.
[01:33:54] Speaker A: Muy bien, pues nos vamos a tener que ir.
José, te agradecemos muchísimo que hayas estado en este programa.
¿Qué les dirías a la comunidad Cuento Contigo en una palabra, en dos palabras,
[01:34:09] Speaker B: que el apoyo familiar es fundamental? Como empezamos el programa, nada es posible sin el apoyo familiar y yo soy prueba viva de eso, que sin el apoyo familiar yo no hubiera podido sobrevivir.
[01:34:20] Speaker A: Muy bien, y a mí me gustaría decirle a toda la comunidad Cuento Contigo. Pues muchas gracias a José por haber estado aquí con nosotros y tenemos que admitir amigos, que no sabemos todo y que podemos necesitar ayuda, que seamos humildes y que busquemos apoyo en los demás, o sea, admitir que no sabemos todo y que en algún momento de nuestra vida podemos necesitar ayuda y que es necesario ser humildes y buscar, encontrar, buscar apoyo en los demás y cuando todas las familias, cuando alguien de tu familia que tú conozcas, que sepas que necesita ayuda, pues dársela sin reservas.
Pues muchísimas gracias a toda la comunidad Cuento Contigo por haber estado con nosotros. José, estuvimos encantados con tu programa, eso de que no podías llegar, bueno, casi me daban ganas de colgarte de un palo de la primera, pero tenemos que aceptar que la vida siempre tiene cambios y este cambio fue muy amoroso, muy hermoso para toda la familia Cuento Contigo. Muchísimas, muchísimas gracias.
Y a todas las personas que nos ven y nos escuchan todos los domingos, muchísimas Gracias por permitirnos entrar a su mente y a su corazón.
Los esperamos el próximo domingo. Muchísimas, muchísimas gracias.